17 de Octubre de 1945: Inicio de la Revolución Argentina

Por Pablo Parry

#DeFrente

Hace 75 años, la República Argentina era epicentro de uno de los movimientos revolucionarios más importantes de la historia moderna de Nuestra América, así como inspiración de diversos procesos similares que sacudirían con fuerza el escenario político latinoamericano durante gran parte del Siglo XX.

La «Década Infame»

Hipólito Yrigoyen – Presidente de la República Argentina (1916 – 1922 / 1928 – 1930)

En el año 1930, el presidente argentino Hipólito Yrigoyen era derrocado por un cruento golpe de estado a manos del General José Félix Uriburu, quien instauró una férrea dictadura cívico militar que se extendería por prácticamente 11 años, y que sería responsable de algunas de las masacres más terribles de la historia del país.

El nuevo régimen, también conocido como «La Concordancia» (Alianza entre la Unión Cívica Radical, el Partido Demócrata Nacional y el Partido Socialista Independiente), persiguió con brutalidad al movimiento obrero y popular argentino, quien se organizó a través de la naciente Confederación General de Trabajadores (CGT), pieza fundamental en el proceso de resistencia a la tiranía y que cumpliría un rol preponderante en la organización de la clase obrera.

Llegada la década de los 40´, la dictadura empezaba a mostrar sus primeros síntomas de agotamiento. La crisis económica e interna, el aumento de la movilización social y el descontento dentro de sectores de las FFAA del país fueron el caldo de cultivo para el colapso final del régimen encabezado en ese momento por el presidente Ramón S. Castillo.

El golpe de 1943

El 4 de Junio de 1943, sectores de las FFAA encabezados por el Grupo de Oficiales Unidos (GOU) dieron un golpe militar contra el Presidente Ramón S. Castillo. La asonada militar, encabezada por los generales Pedro Pablo Ramirez, Arturo Rawson y Edelmiro Farrell, instauró un régimen que, al poco andar, demostró ser igual de represiva que sus antecesores.

Juan Domingo Perón. Presidente de la República Argentina (1946 – 1955/ 1973 – 1974)

Sin embargo, la alianza de fuerzas que hizo posible el derrocamiento del presidente Castillo comenzó a mostrar contradicciones en el seno de los militares. En noviembre de 1943, un carismático militar asumía como Ministro de Previsión y Seguridad Social, impulsando reformas sociales apoyándose en los principales sindicatos y movimientos sociales del país: Juan Domingo Perón.

Ya instalado plenamente en el gobierno militar, Perón construyó un movimiento interno dentro de las propias FFAA que le permitió alcanzar el cargo de Vicepresidente de la Nación, junto a su principal aliado, el General Edelmiro Farrell. Esto generó la reacción inmediata de los sectores más reaccionarios de las FFAA que habían apoyado el golpe del 43´, derivando en una escalada violenta con la clara intención de evitar el ascenso del peronismo al poder.

El glorioso 17

El 12 de Octubre de 1945, en una intentona golpista a manos del General Eduardo Ávalos, Perón era arrestado y relegado a la Isla Martín García, siendo reemplazado por el General Juan Pistarini en la Vicepresidencia. Esto provocó la reacción inmediata de la población, quien se lanzó a las calles exigiendo el retorno de Perón al poder.

En los días siguientes, miles de obreros salieron a las calles de las principales ciudades de la Argentina, sumado a las movilizaciones de la CGT quien impulsó una paralización general de la producción. El 17 de Octubre, cerca de medio millón de personas se concentraron en la Plaza de Mayo, frente al palacio de gobierno, en una de las manifestaciones más grandes de la historia del país.

Finalmente, y presionados por la fuerza de la calle, el régimen militar optó por liberar a Perón de su encarcelamiento y traerlo a la capital para apaciguar la enorme concentración que se producía frente a la Casa Rosada en aquel momento. Ahí, el general daba un histórico discurso al pueblo argentino, cuyas palabras quedarían inmortalizadas en los anales de la historia latinoamericana:

«Esto es pueblo; esto es el pueblo sufriente que representa el dolor de la madre tierra, al que hemos de reivindicar. Es el pueblo de la patria, el mismo que en esta histórica plaza pidió frente al Cabildo que se respetara su voluntad y su derecho. Es el mismo pueblo que ha de ser inmortal, porque no habrá perfidia ni maldad humana que pueda someter a esta masa grandiosa en sentimiento y en número» (Juan Domingo Perón – 17 de Octubre de 1945)

Al año siguiente, se celebraban las primeras elecciones democráticas en décadas tras años de autoritarismo en la nación argentina. El 24 de Febrero de 1946, la fórmula Perón – Quijano triunfaba con más del 52% de los votos, dando inicio a uno de los procesos de cambio más importantes de la historia del país.

 

Corresponsal para Revista De Frente

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