A modo de anhelo y provocación para el debate, ojalá que el positivo entusiasmo levantado en tantas y tantos frenteamplistas por las siempre interesantes exposiciones de Íñigo Errejón en nuestro país (*), contribuya a: 1. Que tengamos posiciones de política internacional más estudiadas, debatidas colectivamente, y alineadas con los intereses populares y las voluntades de transformación democrática y progresista y de izquierdas que decimos expresar.