El pueblo que no quería ser gris. Beatriz Doumerc

Almas Gemelas

Pareciera que lo único que le queda a la NM como proyecto de izquierda es un recuerdo añejo de banderas arrugadas bajo un colchón, que resuena con nostalgia ese rojo amanecer que nunca llegó.

Hoy se justifica y escuda su fracaso en una generación que no quiere girar en torno a ellos, con un peso histórico que suena bien en lo retórico y bastante mal en lo práctico, pues su espíritu transformador fracasó, y pareciera que lo único que transformó en términos de sociedad fueron las anónimas en cada uno de sus partidos.

Mis respeto a esos Socialistas que se sintieron llamados alguna vez por esta gente, y que se siguen llamando Socialistas. Aquellos que en las etapas más duras de nuestro país no dudaron en defender la democracia, pues más allá de las banderas, aún ven en las causas colectivas y en las luchas sociales el factor vivo e incansable de la justicia  y la igualdad.

Mis respetos a esa gente que creyó en la transición y que vio en ella el despojo de la tiranía, para dar paso a un arcoíris que, finalmente y a través del engaño, nunca llegó.

Mis respetos a toda esa gente amante de principios básicos que movilizan a una sociedad transformadora, y que no engaña ni esconde la mano, diciendo que no es de izquierda o del otro bando, sino que, por el contrario, ve en la despolitización el camino al éxito de la dominación y de la atomización de la sociedad, cuyo germen del consumo no será significante para el bienestar de las futuras generaciones.

A todos ellos, y que estuvieron antes que nosotr@s llegáramos  a este extraño mundo, mis respetos, pues yo siendo más joven que ellos creo en lo mismo.

La prensa podrá decir una y otras cosas sobre el Frente Amplio, pero yo sé que el Sur es uno solo, y ni la derecha de siempre y los socialistas renovados actuales nos vendrán a quitar el espacio que de a poco hemos construido, no nosotros, no las orgánicas, sino la gente y nuestro Pueblo.

Voten a conciencia, pues aunque los candidatos no representan lo anterior, no dejemos que se pierda aquello que tanto les costó recuperar a esas y esos que respeto.

Arriba los que luchan, pues algún día venceremos.

(Un caminante solitario, en búsqueda de encontrar sus almas gemelas)

 

Por: Fernando Pairo

Imagen: El pueblo que no quería ser gris. Beatriz Doumerc

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