Argentina al rojo: Paro general, Banco Central descabezado y Macri delirando

Una mañana pletórica de hechos políticos ha vivido la Argentina. Comenzó con el segundo día del Paro General convocado por las dos principales centrales de trabajadores, pasando por la renuncia del presidente del Banco Central, Luis Caputo y acabando con el mandatario, Mauricio Macri, pidiendo que ojalá «todos los argentinos se enamoren de Christine» (Lagarde), cabeza del Fondo Monetario Internacional. De locos.


Por Miguel Fauré Polloni

#DeFrente

 

 

«Banco Central atendido por sus propios dueños», de esta manera respondían por redes sociales cientos de argentinos cuando se enteraron que Luis Caputo -hombre de confianza del número 2 en el gobierno, Marcos Peña– había renunciado «por razones personales» a la testera del organismo. Justo en el día en el que Mauricio Macri se encontraba en Nueva York para sellar un nuevo acuerdo con el FMI. La renuncia se iba a consolidar una vez firmado tal acuerdo, pero el timing no les resultó.

 

Macri era distinguido por el think tank conservador Atlantic Council como «Ciudadano Global 2018», instancia en la cual se manifestó «enamorado» de Christine Lagarde, y esperaba que toda la Argentina coincidiera en ese amor. En días en donde encuestas arrojan que es otra Cristina la cada vez más amada por el pueblo argentino para las elecciones de 2019.

 

Foto: Clarin

 

En el centro de Buenos Aires, mientras tanto, las dos centrales de trabajadores más importantes manifestaban su rechazo al modelo con 36 horas de movilización nacional. «Vamos a estar en la calle hasta que este Gobierno cambie el modelo económico», expresó el representante de la CTA, Hugo Yasky. 

 

Tras la renuncia de Caputo, el dólar volvió a dispararse sobre los 40 pesos. El secretario de Política Económica, Guido Sandleris, será el nuevo presidente del BC. nada de extrañarse, teneindo en cuenta que fue uno de los gestores del préstamos de 50.000 millones de dólares que Argentina le solicitó al FMI. Es cierto lo que se decía en RRSS, entonces: Argentina queda atendida por sus propios y enamorados dueños.

 

Comparte tu opinión o comentario