Aumentan los indicios de empeoramiento de la pandemia en Chile tras inicio del «Plan Paso a Paso» del Gobierno

Con el cambio de Ministro de Salud del día 13 de junio y el paso de las semanas, pareció que la situación tendía a tener una cierta mejoría en comparación con lo anterior, cuestión que era algo mínimo habida cuenta de la desastrosa gestión de la pandemia en los primeros tres meses bajo gestión del Ministro Mañalich, tal como se fue denunciando públicamente por una ciudadanía hastiada de las mentiras y manipulaciones de datos que exigían por lo bajo un cambio ministerial en Salud (ver «La mentira se acabó: La pésima y negligente gestión de Piñera y Mañalich hacia la pandemia del Coronavirus en Chile»).

Con la llegada del Ministro Enrique Paris, poco a poco se fue hablando de una «leve mejoría», tras los desastrosos indicadores que nos mostraban como uno de los países con peores resultados a nivel mundial en número de contagios y de falllecimientos por Covid-19. Se suponía que la gestión de Mañalich caracterizada por la soberbia, la verticalidad, y hasta el ocultamiento y manipulación de datos esenciales en la gestión de la pandemia, debían pasar a una mayor transparencia, diálogo, y mesura en la conducción sanitaria. El estilo algo más cauto del nuevo Ministro Enrique Paris pareció indicar algo de ello, cosa que fue saludada por algunos actores, como la referencial Presidenta del Colegio Médico, Izkia Siches.

El debate público, de hecho, pasó por varias semanas de estar concentrado en los indicadores sanitarios de la pandemia, a volcarse a las dimensiones sociales y económicas derivados de ella. Mientras tanto, el Gobierno comenzó a preparar y anunciar los planes de desconfinamiento y de vuelta a cierto grado de normalidad, ya por segunda vez, luego de la desde hoy tan clara irresponsabilidad de haber intentado algo así a fines de abril y principios y mediados de mayo.

El 19 de julio el Gobierno anunció el «Plan Paso a Paso» que concretaba una serie de medidas progresivas de desconfinamiento, con miras a retomar actividades en el país. La base de ello era una supuesta «leve mejoría» en contagios y muertes, que efectivamente se veía en ciertos lugares, como la Región Metropolitana.

Sin embargo, lamentablemente, a partir de ello, tal como mostramos en esta serie de gráficos más abajo compartidos, nuevamente los resultados han comenzado nuevamete a empeorar, muy notoriamente en las regiones de Valparaíso, O’Higgins, Maule, y Bío-Bío. Y la mejoría que se había visto en la Región Metropolitana, se estancó.

Nuevamente, además, se insiste en lógicas que muchos expertos de diversas disciplinas, y que incluso el sentido común, refutan por poco sensatas y nuevamente irresponsables. Una de ellas, el tratar a las comunas de Santiago por separado, con desconfinamientos «dinámicos» y por comunas manejadas individualmente con lo que parecieran repetirse los errores en la forma en que se abordó la pandemia en sus primeras etapas, y que llevó a que la capital chilena fuera uno de los puntos de mayor tasa de contagios y muertes por Covid-19 en todo el planeta. Hoy en día, la realidad es trágica: Chile es el segundo país con mayor tasa de fallecimientos por Covid-19, sólo superado por Bélgica.

 

Gráfico con cifras hasta el 20 de Julio. En las últimas semanas, Chile ha sobrepasado a Reino Unido, llegando a estar sólo superado por Bélgica.

 

Y aquí una comparación extraída de los datos publicados en la web OurWorldInData.org, de los casos nuevos por día, en relación a un millón de habitantes. Se muestra que Chile es uno de los países con peores indicadores, notoriamente por encima de países como Italia, echando por tierra aquella afirmación del Presidente Piñera de que «estamos mucho mejor preparados que Italia».

A modo de referencia, Chile hoy presenta niveles de contagio diario mayor que el que tuvo Italia en el peor día de su crisis sanitaria. Casos nuevos por día y en relación a millón de habitantes. Fuente: OurWorldInData.org

 

Además, vuelven a haber formas de subvaloración de las negativas cifras que muestra nuestro país. En esto, es significativo señalar el cambio en la metodología de conteo de los fallecimientos por Covid-19 que ha hecho el Gobierno. El 19 de julio, se pasó del sistema implementado por el Ministro Mañalich, al del DEIS (Departamento de Estadísticas e Información en Salud). El desfase de ambos conteos resulta escandaloso, y fue el que, recordemos, forzó la salida de Mañalich. El 31 de mayo, la Subsecretaria Paula Daza anunciaba en el reporte diario que se habían superado los mil muertos, mientras que el DEIS registraba a esa fecha 3.390 fallecimientos por Covid-19. Hoy en día, en los reportes entregados por las autoridades se ha hablado de 10 mil muertes, cuando, ya se ha superado los 15 mil.

Mientras el Gobierno parece apresurado en re abrir los colegios, los indicadores muestran que la situación viene empeorando en las últimas semanas y días. El rebrote parece haber comenzado hace 20 días, sólo que la disminución de muertos en la Región Metropolitana (que se ha estancado desde el día siguiente de lanzado el «Plan Paso a Paso»), oculta el aumento en regiones. Muy probablemente, en pocos días más, a medida que disminuye el peso de la mortalidad en la Región Metropolitana y aumenta el de regiones, comenzará nuevamente a subir la curva de muertes a nivel nacional.

 

 

 

 

Como se relata muy claramente en la nota ayer lunes publicada por la periodista Macarena Segovia en El Mostrador, «Paris y Mañalich, peligrosamente parecidos en el secretismo de los datos», la sombra acerca del manejo de la pandemia vuelve a aparecer. La inicial expectativa acerca de un cambio en la gestión sanitaria parece diluirse cada vez más. Tan así, que la Comisión Chilena de Derechos Humanos ya se querelló contra el Ministro Enrique Paris por las mismas razones que llevaron a la presentación de acciones legales similares en relación al Ministro Mañalich. Una columna de opinión de hace unos pocos días, de los especialistas  Gonzalo Bacigalupe, Rafael I. González, Cristian Farias y Vicente Sandoval, apuntaba en la misma dirección «Covid-19: Seguimos ciegos»:

«Una pandemia no es una guerra con secretos de estado. En un desastre es necesaria la transparencia, e invitar a participar y colaborar con transparencia. Como dijimos, el plan de desconfinamiento “Paso a Paso” que presentó el gobierno adopta criterios como el nivel de contagio, índice de contagio, la ocupación hospitalaria, y otros indicadores que tienen una serie de imprecisiones y vaguedades que pueden llevar a decisiones que prioricen necesidades políticas en vez de sanitarias. Es interesante notar, por ejemplo, que el toque de queda no queda supeditado a los criterios sanitarios».

 

 

Mientras tanto, se acrecientan las sospechas acerca de que próximos rebrotes, que como mostramos en esta nota parecieran estar iniciándose, pudiesen incluso obstaculizar, o restarle una importante cantidad de convocatoria, al Plebiscito fijado para el 25 de octubre. Señalar, también, que queda aproximadamente un mes para que se llegue el plazo fijado para el cese del Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe comenzado a inicios de la pandemia en nuestro país, uno de los que ha estado bajo esta anómala situación jurídica-constitucional de manera más prolongada y con mayor presencia y peso de lo militar a nivel internacional.

 

Fuentes y más detalles: Estadísticas de defunciones por causa básica de muerte del DEIS (Departamento de Estadísticas e Informaciones en Salud del Ministerio de Salud de Chile.

Página web OurWorldInData.org.

Nota redactada con información y análisis proporcionado por Cristián Moya, autor de artículos sobre este tema: «Paso a paso, ¿hacia dónde?» (20 de julio, en El Desconcierto), y «Tragedia del Covid-19: Las escalofriantes cifras mundiales de Piñera en la era Mañalich» (14 de junio, El Ciudadano).

Ver también la señalada nota «Covid-19: Seguimos ciegos», de Gonzalo Bacigalupe, Rafael I. González, Cristian Farias y Vicente Sandoval.

Equipo editorial Revista De Frente

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