Carabineros usará pistolas Taser: Shocks eléctricos bajo el «criterio» de la represión

Tres países sudamericanos bajo gobiernos de derecha (vaya casualidad) han permitido su uso: Colombia, Brasil y Argentina. Esta vez es el turno de Chile.

 

Taser es una marca comercial, la cual monopoliza el mercado de este tipo de armas. Se jactan de fabricar el «único dispositivo en el mundo que es capaz de tomar el control de los nervios motores y sensoriales en conjunto y causar un verdadero impacto electromuscular temporal».

 

Si bien son más de 70 los países que en el mundo emplean estas pistolas, son los Estados Unidos quienes fueron pioneros, al permitir su uso desde comienzos de este siglo. Los civiles también pueden adquirirlas en 43 estados de la nación norteamericana, lo que ha permitido su masificiación, no sin riesgos.

 

Amnistía Internacional señaló que entre 2001 y 2016 al menos 670 personas murieron por causa de la descarga de una Taser. “La mayoría de las víctimas no iban armadas ni parecían representar una amenaza de muerte o lesión grave cuando se recurrió al arma Taser”, señaló la ONG.

 

 

La agencia Reuters dio cuenta, en agosto de 2017, de 1.005 muertes asociadas al empleo del arma. En nueve de cada diez casos, la persona estaba desarmada y -peor aún- en uno de cada cuatro tenía una enfermedad mental o un desorden neurológico.

 

«No hay duda de que un Taser puede producir una muerte repentina. Eso es absolutamente claro. Desde el punto de vista clínico no hay ninguna duda de que un disparo con Taser en el pecho puede causar un paro cardíaco y una muerte posterior» indicó Douglas P. Zipes, cardiólogo e investigador de la Universidad de Salud de Indiana. El médico demandó a la firma encargada de fabricar las Taser.

 

El ex director de la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI) durante el primer mandato de Piñera, Gonzalo Yusef, indicó que el uso de estas armas no fue exitosa para controlar grandes manifestaciones. Al parecer, el Presidente ya cambió de opinión.

 

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