Charles Mariano, corta y al pie: “Está más que claro que los sistemas de salud son muy malos en nuestro país. Fue una de las tantas cosas que provocaron el estallido social“.

Por Jean Flores Quintana

RDF

 

El príncipe fue contactado por un medio nacional y desde ese espacio habló de fútbol, de amor y de la revolución.

 

Sin duda el liderazgo de Charles Aranguiz no sólo es dentro del campo de juego, sino también, fuera de él. Su compromiso y solidaridad con los estudiantes que evadieron saltando torniquetes del metro y los manifestantes que se volcaron a las calles contra los 30 años de impunidad social, lo han consagrado como uno de los deportistas mas queridos por los chilenos y chilenas.

 

La crisis sanitaria, social y económica que se desencadenó con el coronavirus no logró fintar al todocampista, el que sin amagues, al ser consultado, se perfiló y definió desde fuera del área:

“Acá también murió mucha gente, pero los alemanes fueron más responsables y han ido controlando el virus. Todos entendieron y acataron las órdenes de las autoridades. Obviamente que el sistema de salud es muy diferente al chileno. Está más que claro que los sistemas de salud son muy malos en nuestro país. Esperamos que el gobierno los mejore. Fue una de las tantas cosas que provocaron el estallido social“.

 

El 20 de la selección nacional de fútbol masculino, también se refirió al manejo de la pandemia por parte del gobierno y del pueblo alemán:

 “Fueron semanas muy críticas, pero Alemania estaba preparada. La gente entendió lo que estaba pasando cuando se decretó cuarentena. Tú ves cómo piensa la gente: no se veía nadie en la calle. Todos tomaron precauciones y ahora está bastante controlado”.

 

Finalmente, sobre su presente y futuro profesional y familiar, el histórico futbolista de la Roja, deslizó.

“Estamos viviendo muy tranquilos acá con mi familia. Me quedan tres años, pero puedo revisar al año si puedo partir. ¿Dónde me iré después? Capaz que me quede toda la vida acá. No lo sé. Si vuelvo alguna vez a Chile que sea para aportar y no dar pena“.

 

Fuente. LUN

 

 

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