Cherán, el rebelde pueblo mexicano que se convirtió en asamblea y no votará

Por Miguel Fauré P.

Editor #DeFrente

 

 

Las de este domingo serán las elecciones más grandes de la historia mexicana, 3.406 cargos políticos estarán en disputa. Pero en Cherán no. En 2011, esta pequeña comunidad de Michoacán dijo basta y -liderada por sus mujeres- expulsó a policías, narcotraficantes y… políticos. Esta vez han decidido que no permitirán la entrada de urnas ni de boletas. En los cuatro barrios que componen esta localidad no existen lienzos ni caras photoshopeadas con promesas electorales. Sólo hay asambleas.

 

Era el 15 de abril de 2011, cuando los pobladores de Cherán detuvieron a taladores que devastaban sus bosques, aprovecharon de quitarse de encima también a quienes estaban coludidos con ellos: policías y agentes municipales. Un año después, le dicen no a las elecciones y se dotaron de una estructura de gobierno basada en sus usos y costumbres. La Suprema Corte de Justicia no pudo más que reconocerles ese derecho.

 

 

En 2015, insisten en su negativa a participar de las elecciones generales y al llamado de Cherán se unieron cinco pueblos más. El día de hoy, ya son doce pueblos alzados“Informamos por este medio a los presidentes de todos los partidos políticos, sin importar el color o filiación, que en las comunidades en cuestión no permitiremos realizar ningún acto o acción de proselitismo y propaganda electoral”, señalaron en un comunicado conjunto en febrero.

 

 

Pero no es el caos. Las comunidades reestructuraron su pequeño Estado dentro del Estado, a través de autoridades designadas en asambleas. No hay campañas ni votos: las bases instalan a vecinos en los puestos de gestión. Érika Bárcenas, abogada y militante del Colectivo Emancipaciones, se ha especializado en hallar grietas en las leyes mexicanas para lograr el reconocimiento de otras maneras de hacer política. Le señaló a la revista Animal Político que existe el «efecto Cherán», «debido a la incapacidad y falta de interés del Estado para brindar seguridad y para que las comunidades puedan vivir en paz y sin crimen organizado”. En ese sentido, el ejemplo que ofrece Cherán y el reconocimiento que han recibido «impulsa a la gente a pensar en otras formas de hacer política, de organizarse, en un primer momento a una respuesta muy elemental de defender su propia vida. En estos contextos de violencia ha generado una reflexión respecto de cómo no funciona este modelo de democracia electoral”.

 

El organigrama es semejante a un sistema solar: la órbita más grande es la asamblea de toda la comunidad; en su interior se encuentran concejos operativos abocados a temáticas específicas y, como autoridad central, está el Concejo de Mayores (los Keri’s). Los pobladores que quieren votar pueden hacerlo, pero fuera del territorio autogobernado. Pero la experiencia ha demostrado que ya no lo necesitan.

 

Fuentes de imágenes: Animalpolítico.com, Cuartoscuro, Subversiones.org

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