Conspiranoia 2020: Como las «fake news» están potenciando el auge de grupos ultraderechistas en EEUU

Por Pablo Parry

#DeFrente

 

En las últimas semanas, y en el marco de la crisis económica, social y política que afecta a los Estados Unidos de Norteamérica producto de la pandemia de COVID-19, ha sido notoria la emergencia de diversos grupos ultra-derechistas que se han caracterizado por su oposición a las cuarentenas en ciertas áreas del país, justificándose en numerosas teorías que afirman que estas medidas responden a un plan para controlar a la población.

 

Estos grupos, que han tendido a masificarse a partir de la elección de Donald Trump en 2016, se han caracterizado por su retórica racista, xenófoba y chovinista, además del uso de fuerzas de choque para ejercer la violencia contra sectores de la población. Desde neo-nazis, pasando por supremacistas blancos, hasta conservadores y «libertarios», el amplio espectro de grupos ultra-derechistas comparte su devoción hacia el autoritarismo y la preservación de un supuesto «orden natural» de cosas. De ahí se explica su odio hacia minorías sexuales, migrantes y movimientos de izquierda, al considerarlos como amenazas latentes para su modelo de sociedad. Cuestión que, al menos en el caso norteamericano, se ha expresado en hechos como los incidentes de Charlottesville de 2017 (poco después de que Trump asumiera la presidencia de EEUU) o en la reciente masacre de El Paso en 2019, la cual cobró la vida de más de una veintena de personas.

 

Pero más preocupante aún es la masiva reproducción en RRSS y medios de comunicación de determinadas teorías conspirativas que han servido para galvanizar a estos grupos y justificar sus acciones contra la población. Entre las más recientes, se encuentra la idea de que el sistema de antenas 5G, red de telecomunicaciones de origen chino, estaría provocando la propagación del Coronavirus en la población, cuestión que en otras latitudes como el Reino Unido ha derivado en numerosos ataques contra antenas e instalaciones de esta red. Demás esta decir que este tipo de teorías han sido desechadas por la comunidad científica al no existir evidencias suficientes que indiquen que las ondas de alta frecuencia que emiten las antenas 5G tengan algún efecto adverso sobre la salud.

 

Así mismo, estos mismos grupos han llegado al extremo de aseverar que el gobierno norteamericano estaría, usando como excusa la pandemia de COVID-19, inoculando microchips de identificación sobre la población, con el fin de someterla a las formas más impensadas y distópicas de control social.  Esta teoría, conocida como ID2020, ha sido uno de los recursos usados por ultra-derechistas para negarse a cumplir las cuarentenas que se han aplicado en algunos estados de los EEUU para evitar la propagación del virus, y que ya ha sido refutada.

 

 Protesta en Dallas contra la supuesta inoculación del ID2020 – 18 de Abril de 2020

 

¿Pero como ha sido posible llegar a esto? ¿Quienes han sido los responsables de la difusión de esta serie de teorías que, hoy, se han convertido en el pilar y sustento de discursos extremistas tan virulentos? Y sobre todo ¿Cuanta responsabilidad tienen también los grandes medios de comunicación en amplificar esta fiebre de conspiranoia que tiene tomado al país del norte?

 

Breitbart News: El sitio web estadounidense responsable de difundir teorías contra musulmanes y negadora del cambio climático

 

Entre algunos de los medios de comunicación alternativos que han emergido al alero de la presidencia de Donald Trump, se encuentra la conocida «Breitbart News Network». Este sitio digital, fundado en 2007 por el fallecido empresario norteamericano Andrew Breitbart, ha sido catalogado por muchos como el medio oficial de la «alt-right» o derecha alternativa estadounidense. De hecho, su ex-presidente ejecutivo, Steve Bannon, fue uno de los asesores de la campaña y posterior gobierno del presidente Trump, además de ser un cercano al senador brasileño, Eduardo Bolsonaro, hijo del presidente Jair Bolsonaro.

 

El medio, que ha nacido al calor de la polémica, ha estado involucrado en numerosas y gravísimas controversias que han terminado incluso en demandas legales en contra de Breitbart por difundir información falsa e injuriosa. Sin ir más lejos, el año 2016, el sitio web publicó un artículo en donde citaba a 58 científicos ambientales que supuestamente señalaban que la teoría antropogénica del cambio climático sería falsa. Este artículo, que fue ampliamente rechazado por la comunidad científica, fue especialmente contestado por el Dr. Matteo Willeit, físico y profesor de la Universidad de Bologna, Alemania, cuyo trabajo fue tergiversado por la nota de Breitbart señalando que Willeit habría probado en sus investigaciones que el cambio climático no sería producido por la acción humana, cuestión que resulto ser falsa.

 

Andrew Breitbart (1969-2012) – Fundador de la Breitbart News Network

Pero las controversias no acaban ahí. Breitbart también ha destacado por su discurso anti-islamista, llegando a afirmar que grupos organizados de origen islámico habrían incinerado una iglesia de la ciudad de Dortmund, Alemania, junto con atacar a grupos de la policía local. Este hecho fue ampliamente refutado tanto por los informes policiales de la autoridad federal de Westphalen (uno de los estados del país), como por la propia prensa alemana en su momento.

 

Así mismo, y en un intento de validar las políticas anti-migratorias del presidente Donald Trump, en 2017, y en medio de uno de los incendios más grandes de la historia del Estado de California, el medio acusó a un inmigrante de haber estado detrás del desastre, cuestión que fue desmentida públicamente por las autoridades policiales al comprobar que los incendios fueron por causas naturales.

 

Como si todo lo anterior no fuese suficiente, Breitbart ha continuado reproduciendo la misma retórica de noticias falsas y de conspiraciones, ahora acusando a los sectores críticos de las políticas sanitarias de la administración Trump como ataques de grupos izquierdistas que buscan acabar con el gobierno.

 

Rush Limbaugh: El controversial comentarista radial que afirma que las cifras de muertos por COVID-19 están infladas

 

Otro personaje público que ha estado en el centro de la controversia estos últimos meses es el conocido comentarista radial y miembro del Partido Republicano, Rush Limbaugh, el cual ha salido al ojo público por sus comentarios contra migrantes, musulmanes o el feminismo. Sobre lo último, a Limbaugh se le atribuye el haber inventado el término «Feminazi» durante los años 90´, término despectivo para referirse a los movimientos pro-derechos de la mujer y de la diversidad sexual.

 

Entre las polémicas más recientes que ha encabezado el locutor radial, se encuentra el haber dicho que las cifras de fallecidos producto de la pandemia de COVID-19 estarían infladas, afirmando que muchos de los fallecidos «habrían muerto por otras razones» distintas a la del Coronavirus. Así mismo, afirmó que las cuarentenas decretadas en diversos estados para hacer frente a la infección son una maniobra política hecha por sectores del Partido Demócrata con el fin de desestabilizar al gobierno de Donald Trump y conseguir su derrota en las elecciones de 2020.

 

Rush Limbaugh, luego de ser premiado con la Medalla de la Libertad por la primera dama, Melania Trump

 

Limbaugh, quien fue premiado recientemente por el gobierno estadounidense con la Medalla de la Libertad (Freedom Medal) en Febrero de 2020, ha sido un persistente negador del Cambio Climático, un crítico del ex-presidente Barack Obama, a quien acusó que sus políticas migratorias estaban deliberadamente trayendo a niños inmigrantes con enfermedades, para así contagiar al resto de la población, y un creyente en las teorías del Nuevo Orden Mundial, supuesta conspiración por la cual grupos de poder estarían conspirando para instaurar un gobierno mundial único.

 

Infowars: La maquina de teorías conspirativas que involucra a la ONU en un plan de gobierno mundial totalitario

 

De todos los sitios y medios digitales cercanos a la ultraderecha, el canal Infowars es claramente el más controversial y radical de todos. Fundado en 1999 por el locutor radial Alex Jones, esta página se ha caracterizado por difundir teorías que asocian a organismos como la ONU y a grandes empresarios como el difunto David Rockefeller como parte de un plan para instaurar un gobierno mundial totalitario que controle, a través de sistemas de super vigilancia y opresión, a toda la población.

 

Al igual que los casos anteriormente señalados, este medio como el propio Jones ha estado metido en diversas controversias médiaticas y legales, incluyendo el haber acusado a una empresa productora de yogurts en EEUU de contratar inmigrantes violadores en sus fábricas, el negar reiteradamente las muertes a raíz de un tiroteo en la escuela primaria de Sandy Hook, acusando una supuesta operación de «bandera falsa» por el gobierno de EEUU para aplicar mayores controles de armas, o la teoría de que los EEUU cuentan con armas secretas para modificar el clima de forma artificial.

 

Uno de los momentos de mayor polémica se dio durante la campaña presidencial de 2016 en donde el actual presidente Trump, en entrevista con Jones, elogió a este último por su reputación, lo cual deja en clara evidencia las cercanías del mandatario con este tipo de personajes.

 

Alex Jones, director de Infowars, junto al entonces candidato Donald Trump, en 2016

 

Vale señalar que, en 2018, las plataformas Facebook, Apple, Youtube y Spotify, eliminaron todas las redes y cuentas asociadas a Infowars al considerar que estaban siendo usadas para reproducir discursos de odio y desinformación a partir de noticias falsas y teorías conspirativas.

 

¿Y la «Big Media» yankee?: Como los grandes medios de comunicación han alimentado la fiebre de conspiranoia

 

La masificación de teorías conspirativas y noticias falsas, así como la emergencia de grupos ultraderechistas no puede explicarse sin el rol que han jugado los grandes medios de comunicación tradicional en esto. La gran prensa ha sido, sin ningún manto de duda, una de las grandes responsables en darle vuelo a la conspiranoia que ha permitido la validación de estos discursos sustentados a partir de mentiras y teorías falsas que no han hecho sino generar miedo e incertidumbre en la población.

 

Resulta especialmente preocupante la forma en que la prensa norteamericana ha lanzado toda clase de especulaciones en torno a la pandemia de COVID-19. De las más recientes, se encuentra la teoría de que el virus se habría originado en un laboratorio en la ciudad de Wuhan, China, lugar donde se dieron los primeros contagios a nivel global. Esta idea, que fue replicada por grandes medios de comunicación estadounidenses como Fox News, el Washington Post, y la CNN, no ha hecho sino instalar una nueva controversia para acusar al gobierno chino de haber provocado la pandemia mundial de Coronavirus, situación que se da en medio de una arremetida económica y política por parte de los EEUU contra China producto de la creciente disputa por la hegemonía global.

 

Más lamentable resulta que la prensa de los EEUU no haya dado ninguna cobertura a los informes publicados recientemente por el gobierno de Francia, el cual señala que no existe ninguna evidencia que vincule al laboratorio P4 de Wuhan (lugar donde la administración Trump acusa que se originó el brote), institución fruto de un convenio en el año 2004 entre los Ministerios de Salud de Francia y China, para con el COVID-19. Es más, la propia OMS ha señalado que no existen evidencias que el virus haya sido fabricado en laboratorio.

 

Para ponerle la guinda a la torta, es importante señalar que, hasta la fecha, todavía no hay claridades respecto al origen del paciente cero que dio inicio a la pandemia de COVID-19. Ya sea por las propias investigaciones del gobierno chino, que no ha conseguido dar con el primer contagio a nivel nacional, o incluso por el propio gobierno norteamericano, cuyo director del Center for Disease Control (CDC) llegó a sugerir que habían casos de fallecidos por Influenza en 2019 que realmente tenían COVID-19, el origen real de la infección todavía no ha podido ser encontrado.

 

 

Del momento histórico y de la necesidad de una prensa alternativa ética

 

La relevancia de hablar sobre estos hechos radica en comprender un elemento trascendental del momento político-histórico que atravesamos, la cual refiere a las formas en que las derechas más extremas están articulando verdaderas maquinas de desinformación y propaganda masiva con el apoyo directo o indirecto de sus respectivos gobiernos, lo cual, en el caso estadounidense, ha venido acompañado de la emergencia de grupos ultraderechistas que operan como verdaderas milicias. Todo lo anterior, con la venia del propio presidente Trump, quien ha alentado de forma abierta y explicita a esos grupos a la desobedencia civil.

 

Que esta situación en ningún caso es un fenómeno que se limita a los EEUU, sino que es un fenómeno global que se enmarca en el ascenso de la ultraderecha en diversas latitudes del globo con estrategias y métodos similares. Si vemos, por ejemplo, el caso de Brasil con Bolsonaro, en donde el mandatario recientemente ha pedido a sus seguidores a que le apoyen en sus intentos de cerrar el Congreso nacional, junto con llamar a desobedecer todas las medidas sanitarias para enfrentar la pandemia de COVID-19 en el país suramericano, es posible comprobar que las derechas más duras y autoritarias operan de formas semejantes en sus intentos para consolidarse en el poder.

 

Ante la rápida degradación social a la que han entrado las sociedades occidentales, que se ha visto acelerada con el ascenso de liderazgos autoritarios en diversas naciones, es más que nunca necesaria la existencia de medios de comunicación alternativos que desenmascaren las intenciones detrás de la industria de las «fake news» y que contribuyan, desde una ética periodística rigurosa, a generar una opinión pública informada y plenamente consciente de los riesgos sociales que atraviesa nuestra era.

 

 


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Imagen extraída de thetimes.co.uk

 

Corresponsal para Revista De Frente

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