Cuba ante la batalla económica y epidemiológica.

Por Caos Mediático

Son nuevos los retos que la actual pandemia del COVID-19 nos está planteando.  Retos que dependen de las condiciones de cada sociedad, de atención social a los grupos sociales, del sistema sanitario y de la capacidad nacional de respuesta.

Cuba cuenta con un sistema de salud público, al que se le destina más de ¼ del presupuesto del estado con más de 230 mil profesionales de la salud. Dentro de esta cifra se encuentran más de cien mil médicos que convierten a Cuba, en uno de los países con mayor relación per capital de médicos respecto a habitante (9 por cada 1000 habitantes). A esto se le suma los grandes programas de atención social desde niños, embarazos y atención al adulto mayor. También con una amplia cobertura de instalaciones sanitarias en zonas urbanas y rurales que van desde hospitales nacionales hasta consultorios en zonas rurales apartadas.

Pero un programa de salud tal, no es suficiente sin un programa de desarrollo biotecnológico que lo equipare. Aquí entra el desarrollo científico cubano que abre las puertas a programas de desarrollo en temas médicos, farmacéuticos y biotecnológicos a manos de investigadores capacitados muestran el potencial médico cubano.

Todo este potencial médico cubano ha llegado a más de 60 países en forma de ayuda (68 países en 2019). Liderado por programas de salud, que en su conjunto han llegado a millones de personas como la Operación Milagro que llevo la visión a más de 4 millones de personas, la presencia de brigadas ante desastres naturales como la brigada Henry Reeve que desde el año 2005 se ha enfrentado a numerosos escenarios en América Latina, Medio Oriente, Asia, África, Europa y en estos tiempos, sus galenos han llevado la bandera de cuba ante la covid 19 y a la que, ante tal trabajo,  organizaciones, movimientos y países piden otorgarles el premio nobel.

Era de esperar, que es imposible evitar la presencia y expansión del virus por la isla; pero desde que se detectaron los primeros casos de covid-19 el pasado 11 de marzo en Trinidad, se ha llevado a cabo todo un programa de medidas de orden social y económico, en paralelo a la cada vez mayor guerra económica que Washington dirige a La Habana. Se ha trabajado para reducir al mínimo los casos de contagio, llevando un seguimiento a los casos sospechosos de contagio o por presentar sintomatologías respiratorias a medida que se ha desarrollado el pesquisaje masivo a nivel nacional, para el que se han dispuesto los recursos y la respuesta necesaria. Se ha hecho del aislamiento social la principal medida junto al uso del nasobuco o mascarilla, que a tomado un carácter obligatorio.

El sistema de salud cubano ante el programa de enfrentamiento a la pandemia ha tenido una atención muy diferenciada para las personas de mayor edad debido a la vulnerabilidad durante la enfermedad lo que ha llevado que a nivel social se garanticen las necesidades básicas como medicamentos y alimentación ante las condiciones de aislamiento al poder contar con personas de su localidad que los ayudan en la compra de alimentos en las tiendas y el recibimiento de medicamento evitando que salgan de sus viviendas y se expongan a un posible contagio.

Otra atención que se ha tenido es que ante la suspensión del proceso de enseñanza, los círculos infantiles se han mantenido activos, priorizando la higiene en el cuidado de los niños.

No es raro que en tales circunstancias de aislamiento, existan personas que se sientan afectadas psicológicamente al no poder desarrollar sus actividades diarias a plenitud o por el cambio de su forma de vida. Ante esto, también en el país se ha trabajado con la creación de grupos de apoyo psicológico y social en las redes sociales y la disposición de especialistas en los canales correspondientes o por vía telefónica que facilita el ministerio de salud.

Económico.

En este período, el cierre de las fronteras, transporte aéreo y marítimo internacional, ha significado perdidas económicas para el país al no disponer de la industria turística, una de las principales entradas de capital al país.  El recrudecimiento del bloqueo, la crisis económica en uno de los principales socios económicos de la isla (Venezuela), ha  llevado a Cuba a operar con el 50% del combustible por más de 6 meses llevando a la importación desde otros mercados, marcando este periodo hasta la actualidad. Los problemas con las cosechas y los períodos de siembre y sequía, el impacto en la disponibilidad de medicamentos con faltantes en más de 80 renglones y muchos otros, han sido obstáculos a enfrentan.

Podemos sumar a esto los problemas que ha tenido Cuba para la adquisición de equipamiento médico para el enfrentamiento de la COVID 19. Tal es el caso de la imposibilidad de vender respiradores artificiales a la isla por parte de dos suministradores bajo presión de EEUU. También tenemos el caso de la ayuda humanitaria proveniente de China, detenida ante la negativa a transportarla para Cuba por presiones de EEUU.

En las empresas nacionales, dentro del marco del reordenamiento económico y laboral, se llevó a cabo la paralización de más de 30 mil equipos, se redujo o ceso el trabajo en sectores no fundamentales de la economía y que estaban paralizados como el turismo por lo que se reubicaron muchos puestos. Como una medida dentro del aislamiento se aplicó, el trabajo a distancia para las entidades que presentaran la posibilidad de esta forma de empleo. Aún hoy solo el 19% de los trabajadores cuyas empresas tienen esta  facilidad, lo han llevado a cabo; por lo que desde la dirección del país se concretan reuniones con las direcciones de las entidades para ampliar el teletrabajo.

Como consecuencia de lo anterior se espera una caída del PIB cubano de entre un -3.7% y -4.7%.

Soberana 1

Todos los problemas que ha presentado Cuba en esta etapa, no han sido bache para que Cuba desarrollase su propia vacuna contra el SARS-CoV-2. SOBERANA 01  es la primera vacuna cubana en iniciar ensayos clínicos desde el día 24 de agosto, lo que muestra nuevamente la capacidad científica de Cuba y la preparación de sus profesionales. La primera etapa del ensayo clínico será desde el 24 de agosto hasta el 31 de octubre e incluirá una muestra de 676 personas entre 19 y 80 años. Se espera que el estudio culmine el 11 de enero y que los resultados estén disponibles el 1 de febrero de 2021 para su publicación 14 días después.

Últimas medidas.

A 151 días del primer caso de covid-19 y posterior a la curva de casos que se había aplanado, el país y en especial La Habana se estaban enfrentando a un rebrote. Dentro de las causas se pueden citar el exceso de confianza a nivel social por la poca cantidad de caso y el control que se llevaba, las indisciplinas sociales como el no uso del nasobuco o mascarilla, el desarrollo de actividades y fiestas privadas, la reapertura de negocios privados e indisciplinas en centros de trabajo.

Esto provocó que la habana y otras provincias volvieran a la fase de contagio por lo que se desarrollaron un grupo de medidas que tomarían pie a partir de este 1ero de septiembre como prohibir la movilidad de personas y vehículos en el horario de las 7:00pm hasta las 5:00am; restringe el movimiento de autos, motos y medios de transporte privados; limitar el traslado entre municipios de personas que ejecuten las actividades de vendedores ambulantes; reajuste del horario de ventas y servicios así como la venta solo a personas del municipio donde se encuentre la entidad evitando la movilidad innecesaria entre municipios. También existen otras medidas como normar la venta de productos de limpieza y aseo por la demanda que tiene y los escases que han presentado.

Esto imposibilita que la capital, y 2 provincias más  inicien el curso escolar este 1 de septiembre a diferencia del resto del territorio nacional, por lo que queda a disposición  de la capacidad y rapidez con que se logre hacer descender nuevamente la curva de contagios.

Ante las indisciplinas sociales que han originado cadenas de brote de hasta 46 contactos, se faculto al gobernador de La Habana durante este período de un instrumento que le permita aplicar multas severas ante escenarios como:

  • El no uso o uso incorrecto del nasobuco o mascarilla.
  • La permanencia de personas en áreas de estar, parques y vías públicas fuera de los horarios establecidos.
  • Mantener locales, instalaciones gastronómicas o de servicios abiertas fuera de los horarios establecidos.
  • Realización de fiestas de cualquier índole.
  • La no existencia de soluciones de agua clorada o alcohólicas en entidades estatales de servicio a la población, no estatales y asociaciones no gubernamentales.

Sin dudas Cuba entra en un momento decisivo pero siempre, como se acostumbra a decir se ve la luz al final del túnel después del sacrificio y la preparación.

 

«No hay porvenir justo y feliz para la humanidad sin lucha y sin sacrificio» 

Fidel Castro. 18 de julio de 1980.

 

 

Imagen extraída de elindependiente.com

Equipo de política internacional de Revista De Frente

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