Cultura de la Liberación

Por Nikanor Molinares

Historia Reciente.

Desde la vuelta a la democracia la energía de nuestra institucionalidad cultura siempre ha estado muy lejos del homo ludens necesario y nunca se ha ocupado como una herramienta colectiva de aprendizaje. Los distintos gobiernos fueron instrumentalizado la gestión cultural como un mecanismo comunicación masiva. Al rudo estilo de la teoría de la Cultura de Masas. Mainstream. La cultura como un mecanismo de dominación. Estandarizando, invisibilizando, y criminalizando muchos de los ejercicios, que realizan distintos colectivos autónomos, que ven la cultura como un mecanismo de transformación social. El íto más ejemplificador fue el desalojo al director del Gran Circo Teatro Andrés Perez de las recuperadas Bodegas Teatrales de Matucana 100 el 2001 en el gobierno del presidente Ricardo Lagos.

 

Este desahucio se marcó -creemos muchos- intencionalmente como una señal de poder. Si al director del teatro popular más reconocido de Chile lo expulsan de un espacio recuperado que se esperaba para todos nosotros. Aquí se da inicio a una persecución y asfixia de la cultura independiente. El proceso de elitización de la Cultura concentrada en el modelo neoliberal de las corporaciones, consultoras, think thank, productoras, gremios, todas afines a los gobiernos del llamado progresismo. Concentraron la denominación de cultura en las Bellas Artes académicas invisibilizando al Pueblo que hace Cultura. Andrés murió descompensado meses después del desalojo afectado VIH y paradógicamente su natalicio conmemora hoy el Día Nacional del Teatro.

 

Chile tiene un sistema presidencialista donde solo el ejecutivo puede ingresar un proyecto de ley al legislativo. El año 2000 el presidente “socialista” Ricardo Lagos Escobar ingresó por primera vez el proyecto de ley para crear el Ministerio de Cultura. Por esas esquizofrenias del progresismo chileno ese proyecto patrocinado por la diputada Isabel Allende, fue desierto por la nula asistencia a votación de sus propios parlamentarios. Nadie lo entendió en su momento. Se creó el bluf del cargo con rango ministerial para hacer creer que había un ministro. Un ministro sin ministerio. Una genialidad ideológica peligrosa. Tal vez fue para no hacer la consulta indígena que promueve el convenios 169 de la OIT y le otorga reconocimiento político a los pueblos originarios.

 

Para sorpresa de todos -quince años después 2015- lo volvió a ingresar al hemiciclo el primer gobierno del derechista Sebastián Piñera. Donde sí ingresó a la discusión y finalmente se promulgó el 2017 sin muchas variantes del proyecto original, aunque hubo un proyecto sustitutivo del progresismo, durante el segundo gobierno de la presidenta “socialista” Michell Bachelet.

 

Todo Ministerio de Cultura con sentido participativo que no entienda que la cultura elítica, concentrada en un pequeño grupo social no genera cultura, sino que genera una devastación socio cultural, un monopolio, se equivoca. La cultura también se cultiva. Hay que protegerla. Hay que estimularla. Hay que preservarla. Uno puede aniquilar la cultura viva hasta los cimientos. Lo sabemos. Hasta nos pueden imponer una cultura extranjera. Lo hemos vivido. Extranjerizante y Eurocentrista. Los Ministerios de Cultura tienen la obligación de fortalecer las bases culturales de los pueblos. Su autonomía. Su empoderamiento. Su desarrollo. La cultura es un organismo social viviente que no se puede imponer artificialmente como una licitación. Es una aberración cultural cuando se toma la determinación de ignorar las bases culturales, la comunicación popular, e imponer la cultura como un instrumento de entretención social de masas vacío de aprendizaje.

 

Hicimos todo lo posible. Pero no conseguimos ingresar nada en el Texto constituyente. Hubo muchísima presión de la corporatividad, la industria, y los gremios por mantener todo igual. Habíamos propuesto un tercer pilar o una tercera Subsecretaría que reuniera el valor inmaterial de la Cultura y por ende a los pueblos originarios que estaban hasta ese momento incluidos en la subsecretaría de Patrimonio. Tal vez lo mejor de la creación de la nueva institucionalidad fue la Consulta Indígena que le daría a los pueblos originarios un estatus de reconocimiento que en Chile aún no existe. Pero lo malo fue que se modificó justo el último año con la entrada del nuevo Ministro de Bachelet que lo dejó en Tránsito. La consulta se encuentra en un limbo jurídico donde no es efectiva. No tiene poder. La justificación fue con la falsa promesa que sería integrada en el próximo Consejo Indígena o el Ministerio de Pueblos Originarios. Dos proyectos que no tienen ni siquiera propuesta a mediano plazo. Otra traición del progresismo.

 

Cultura de Masas vs Cultura de Mayoría

 

No vamos a profundizar sólo haremos una pequeña referencia histórica porque nos parece atingente sobre el concepto de “Industria Creativa” que acompaña la formulación operativa de “Cultura de Masas” Que es diametralmente opuesto al concepto de “Cultura de Mayoría” que nosotros proponemos por la democratización cultural.

 

Los académicos alemanes Theodor W. Adorno y Max Horkheimer, fueron los primeros en instalar en su libro clásico, “Dialéctica del iluminismo, el término “industria cultural” para denunciar la estandarización de los contenidos simbólicos derivada de las técnicas reproductivas aplicadas a la creación cultural.

 

Al proponer el término “industria cultural”, Adorno indicaba que los productos originados en la misma no sólo serían adaptados para el consumo de masas, sino que también determinarían el propio consumo. Esta nueva industria sería así expresión y cómplice de la sociedad capitalista ejerciendo el papel específico de portadora de la ideología dominante legitimando y dando sentido al conjunto del sistema.

 

“Esta perspectiva teórica –agrega Horkheimer- no le reconoce a la cultura masiva, resultante de este sistema, una apertura democratizadora, sino la capacidad de producir la masificación de la cultura a través de la manipulación y la suspensión de la reflexión crítica. La cultura de masas es dotada, entonces, de múltiples estrategias de poder como la de reproducir y estandarizar una versión de la realidad; reproducción en serie de condiciones de posibilidades del sistema capitalista en el terreno de lo simbólico y en el espacio del ocio y del esparcimiento. Denominar industria cultural a la cultura de masas acentúa justamente esa interpretación”.

 

En cuanto nueva producción cultural esta industria aparece con el objetivo específico de ocupar o fagocitar el llamado tiempo libre de los trabajadores asalariados, para que ellos recompongan energías antes del nuevo día de trabajo, sin permitir que piensen sobre la realidad en la que viven. De esta forma, la cultura, que debería ser un factor de diversidad y diferenciación, se convierten en el capitalismo en un mecanismo de reproducción de dicho sistema. [2]

 

Nacimiento Red CVC Chile

Nos comenzamos a juntar en asamble en mayo 2013 motivados por dos razones: la realización del 1er Congreso Cultura Viva Comunitaria en Bolivia, y la noticia de la creación del Ministerio de Cultura. Entonces el 2014 iniciamos la movilización de un núcleo de artistas, intelectuales, activistas, todos comunitarios e independientes en búsqueda de incidir en el texto constitutivo con una propuesta más orgánica, participativa, autónoma, y vinculante. Hicimos muchas gestiones: nos reunimos con varios parlamentarios, con el presidente de la comisión de Cultura, la subsecretaría, y con la jurista encargada de redactar el texto constituyente.

Era una necesidad terminar con esta injusticia de tres décadas con una Institucionalidad Cultura totalmente elitizada e incidir en las nuevas políticas culturales del naciente Ministerio de Cultura y de esa manera modificar la estructura clasista en beneficio de unos pocos. La última medición pública nos dice que el 73 % aprox. de los fondos a nivel nacional quedan en la Región Metropolitana. En todas las quince regiones restantes se redistribuye lo que queda. En esta región capital con 52 comunas el 85 % aprox. queda en las siete comunas con mayor capital socio económico. En las 45 comunas periféricas restantes solo queda lo que sobra. La distribución es totalmente clasista. Sin contar con las asignación directas discrecionales multi multimillonarias sin línea editorial ni fiscalización, donde chorrea la plata sin control, con sueldos corporativos escandalizantes que llegan superar los 14,000 USD, y otras excentricidades de licitaciones “públicas” amañadas. Para muestra un botón: Stgo es Mio, 2900 millones de pesos, dos productoras, más de cuatro millones de dólares. No se justificó para nada. Un despilfarro neoliberal. Finalmente a los territorios no llega prácticamente nada.

 

Así que pensamos que el 1er Encuentro de “Cultura Viva” debería ser participativo e inclusivo. Definimos entonces que la idea fuerza que nos nuclea era la lógica de red, reconocerse, articular, y entender la cultura más allá de las bellas artes, como un mecanismo de transformación social, como comunicación popular. Todos los que comparten que la cultura de base debe ser la superestructura cultural donde debe asentarse el nuevo Ministerio de Cultura tuvieron un lugar en el Encuentro. Así iniciamos la campaña de acelerar el aprendizaje para unirnos bajo este gran paraguas que representa el movimiento de “Cultura Viva Comunitaria”. No estaremos solos y caminaremos juntos.

Tenemos que dejar la comodidad de rehuir de todas las responsabilidades. Hay que levantarse del letargo, enfrentar el riesgo y crear un paradigma creíble que diera confianza a todos los activistas, artistas, y organizaciones que se habían sentido relegados, invisibilizados, marginados. No ha sido fácil el proceso porque la desconfianza ha sido inoculada con todas las traiciones de la familia política y su estado corporativo. La ideología reaccionaria del no reconocer el esfuerzo del pueblo a pregnado a toda una sociedad. Del no ser capaz. Del no merecer. Es un instrumento ideológico que facilita mucho a la endogamia y el nepotismo. Es una construcción de clasismo.

 

Como creíamos profundamente en nuestra responsabilidad realizamos el 1er Encuentro en la Biblioteca Pública de Santiago el año 2014. Donde se reunieron más de 120 organizaciones a nivel país. La mayoría de ellas no eran las ganadoras. Eran las invisibilizadas. Los resentidos, como algunos dicen. Los reales auto gestionadores. Los rechazados de la concursabilidad. Los que aprendimos a optimizar los recursos. Como reales sobrevivientes culturales, nuestro aprendizaje ha estado en la autogestión y la PymeCultural [3].

 

A partir de este gran encuentro comenzamos a caminar junto al  movimiento de Cultura Viva Comunitaria Latino Américano. Hacia la descolonización. Lejos del patriarcado. Muy cerca de la cultura de la liberación. De la deconstrucción. Del Copyleft. El desaprender. La alfabetización. La belleza de la emancipación. La resistencia cultural. La sabiduría del corazón.

 

El robo del Lenguaje

 

Sabemos que ellos (conservadores, burgueses, y desclasados) el corporativismo estatal, nos robarán el lenguaje del paradigma de la Cultura Viva Comunitaria, Los Puntos de Cultura, Los Círculos de la Palabra, Abya Yala, toda la simbología llena de contenido. Ellos necesitan estandarizarlo y vaciarlo. Cultura de Masas. Método violento y vulgar de usurpación de lo simbólico. Así evitan conceder el reconocimiento merecido y de pasada atomizan el núcleo popular para poder transformarlo en su beneficio. Este ejercicio de robo o auto proclamación es un ejercicio común en una estructura endogámica y nepótica. Ya es, a éstas alturas, una pulsión de muerte, que sus nuevas generaciones de Innatos la asumen con una naturalidad sin vergüenza. Daremos un ejemplo de un robo cualquiera sucedido años atrás en nuestra fauna. Antes éramos nosotros los gestores culturales independientes. Los que batallábamos desplazados por la segregación. Ser independiente se volvió atractivo. Hoy en día –por ejemplo- es fácil autodenominarse gestor cultural independiente aunque no corresponda con los lineamientos de un gestor cultural independiente que guarda en su ética la defensa al derecho de todos los gestores a merecer una subvención y no solo el 20 % de los nepóticos. Si un gestor cultural independiente solo se defiende a sí mismo, o solo a su pequeño círculo, automáticamente deja de serlo.

 

Ahora ya sabemos que lo robarán, por mandato, por clasismo, por excentricidad, por falta de compromiso, por falta de necesidad, por snobismo. Estaremos más atentos. Ellos también lo saben. Saben que nosotros los observamos. Desde la base. Detrás de la barricada. Confían que nos atomizaremos. Tienen el poder. Nos cierran las llaves. Sus padres nos maldecirán. Nuestro aprendizaje nos está movilizando. La alfabetización cultural nos está empoderando. Queremos responsabilizarnos. Debemos aprender nuevamente ser ciudadanos constituyentes.

 

 La invisibilización

 

En Chile la cultura popular no está políticamente reconocida. Dejó de tener importancia entrada la democracia. Pacto de gobernabilidad en la media de lo posible. Era rebelde  como en tiempos de dictadura. Había que acallarla. No dejó de existir pero no se veía. Se dejó morir de inanición. Nunca hubo línea de financiamiento a la altura de su importancia en su impacto social. El método de invisibilización fue multifactorial. Desde el clasismo exacerbado, principalmente de la WiskyIzquierda y Conservadurismo, hasta la mención insistente y ruda de no financiar su baja calidad. El proceso no tiene importancia en la maquinaria de producción en masa. Pero el más aniquilador fue la concursabilidad. Ellos sabían que los chicos y pobladores no tenían las herramientas para postular. Como las iban a tener si ellos -el corporativismo estatal- se habían concertado para vaciar la educación pública y entregarla al mercado. Nacieron así masivamente los colegios privados subvencionados con muy poca calidad educativa y cero pensamiento crítico. Varias generaciones de nuestro pueblo se le educó con una comprensión de lectura bajísima. No se lee. Apenas pueden enfrentar un artículo, un ensayo, menos un libro. Rayamos en el analfabetizmo ilustrado. Saben leer para firmar un documento pero no para profundizar en la comprensión analítica. Es terrible. Algunos creen que exageramos estos indicadores y sufrimos de paranoia. Pero seguimos pensando que fue intencional y que hay que revertirlo.

Sospechosamente las bases concursables en vez de ir simplificándose admitiendo que hay una segregación social, se han complejizado a favor de una clase social. Entonces apareció el divino mercado creando soluciones en posgrados y maestrías en Gestión Cultural. Especialización en concursabilidad. Hace ya varios años se ha creado un nicho de consultoras, políticamente bien posicionadas, ofreciendo los servicios de postulación previo pago de un monto considerable en efectivo,  otro buen monto al ganar, y en muchos casos el cargo de director ejecutivo del proyecto en general. Hasta tienen un ranking de efectividad.

 

Como nuestros barrios no saben postular ellos han decidido postular “voluntariosamente” por ellos. Muchos de estos proyectos se ejecutan de forma asistencialista en los territorios periféricos pero se postulan en los acomodados, por corporaciones, consultoras, productoras, colectivos, etc. La vulnerabilidad como un negocio cultural. Creando una dependencia, clientelismo, y desclasamiento.  Cultura subsidiaria idiológicamente pensada por nuestros padres fundadores pos dictadura para concentrar el poder de la comunicación popular. Estas mediciones no son antojadizas sino estudios -que en muchos casos- la misma institucionalidad debe mandarlos a realizar a entidades externas. El  OPC “Observatorio de Políticas Culturas” reconocido instituto de investigación en uno de sus informes nacionales es concluyente en estas cifras. La curva de concentración va en radical aumento y todos los agentes involucrados beneficiados económicamente (conservadores, burgueses, y desclasados) han naturalizado esta política de estado y no la perciben tan negativa.

 

Finalmente como anécdota,  los que sí contábamos con las herramientas para postular entendimos con humillación que ésta concursabilidad amañada era perfecta para el orden establecido porque podía siempre encontrar una razón para la objeción. Hay casos emblemáticos como el de una compañera respetadísima del Teatro Comunitario y Teatro Carcelario fue objetada en 20 postulaciones.

 


El paraguas de Cultura Viva Comunitaria Latino Americano

Cuando conocimos la CVC nos unimos enamorados a la caravana latinoamericana de este poderoso movimiento que continúa el camino iniciado por la preexistencia de nuestros pueblos originarios. La raíz más hermosa que nos une como nación continente. Como Patria Grande. Nuestra Abya Yala. Nuestra tierra de sangre sabía. Tierra de sangre vital. La tierra y sangre que nos han instruidos a olvidar y avergonzarnos de ella. Debemos continuar orgullosos la resistencia que siempre ha estado movilizándose. Descolonizarse. Saludamos la dirección del Este, honrar la dirección por donde sale el sol, honrar el comienzo de la vida! Saludamos la dirección del Norte, honrar a los antepasados. Saludamos la dirección del Oeste, honrar al misterio de la vida, a la sabiduría ancestral. Saludamos la dirección del Sur, honrar a todas las formas de vida. Saludamos y demos gracias al corazón del cielo y al corazón de la madre tierra por todo [3]

 

Somos todo diversidad. Cada país con su locura. Cada rostro con sus arrugas. Somos una nación pluricultural. Cada uno trata de entender primariamente lo suyo. Su aldea. Su ordenamiento. Su lenguaje. Ya éso es un proceso complejo. No menos sencillo es entender otros país y sus idiosincrasias. Sus relación social. Sus historias y políticas. Sus debilidades y fortalezas. Sus liberaciones y sus horrores. Sus remedios y sus enfermedades. El borrar las fronteras nos está regalando este aprendizaje. Esta comunicación bilateral. Nos estamos re encontrando y reconociendo. Transculturalización . Estamos buscando la crisálida.

 

Siempre cuando viajo a otras países, busco entenderlos metafisicamente, en todas sus dimensiones. Por eso me encanta el vagabundeo. El viandante cosmogónico. El funámbulo reflexivo. Y como ya lo dije, no es un proceso sencillo. Así mismo siento que no se conoce a Chile más allá de la estereotipación de las noticias, y la imagen país que se exporta como marca vía cancillería.  El Chile que muchos imaginan es muy distinto a como yo lo vivo. Me parece que eso le sucede a todos respecto a sus países. De ahí la importancia del trasvasije de la experiencia directa. De Pueblo a Pueblo. De sangre a sangre. Sin una entidad intermediaria especulativa interesada.

 

Cada vez que relato mi conocimiento sobre chile muchos no me lo creen. No pueden creer la violenta segregación en la que vivimos escondidos atrás de la cordillera. He viajado mucho por ser hijo de exiliado. Eternamente migrante. Este viaje permanente me convenció que Chile debe buscar ayuda latinoamericana. Con nuestros hermanos. Con todos ustedes. Nos han tenido mucho tiempo aislados. La atomización no es solo un fenómeno local sino también se realiza a nivel regional. Nos fraccionan. No quieren que charlemos. No quieren que nos abracemos. No quieren que celebremos. Saben que juntos somos una bendición. Debemos volver a entendernos místicamente como una Nación Pluricultural Única. El estado Chileno nos confinó y nos llamó los jaguares. Un apartheid.

 

Los pueblos necesitamos comprender que solos no vamos poder safar de esta opresión. En Chile nos han instruido para naturaliza nuestra propia esclavitud. Somos el experimento de los experimentos. El laboratorio de los laboratorios. El Festival de los festivales. Somos el empitomen del neoliberalismo en la región. Somos el único país del mundo con el agua privatizada por la dictadura y profundizada por el duopolio democrático. El sistema de ahorro privado de pensiones es una estafa para los trabajadores y una caja chica para los empresarios. La educación pública primaria y secundaria se sigue vaciado todos los días. Solo un 20 % de la matrícula asiste a una Universidad pública. El otro 80% en las universidades privadas monopolizadas por el duopolio, donde el pensamiento crítico no es estimulado y en muchos casos no existen los centros de alumnos. Concentramos y monopolizamos todo. Concentración de la riqueza, concentración económica, concentración energética, concentración minera, concentración pesquera, concentración educativa, concentración de la salud, concentración del pollo, concentración del papel higiénico, y cómo no iba faltar la concentración cultural. La concentración cultural para el manejo de la comunicación. Eso facilita la esclavitud. Aniquila el pensamiento crítico.  La industria cultural: la economía creativa, la economía naranja, la industria del copyright, la industria de contenidos, la industria del entretenimiento, la industrias protegidas por los derechos de autor, etc etc etc. Son todas cómplices y aliados silenciosos de todas las derechas. Cultura clasista, dominante, homogeneizada. La cultura aspiracionistas pegajosa que nos enseña a acumular vaciedades que no nos hacen feliz.

 

La salud pública es un genocidio lucrativo para alimentar a las clínicas con clientes desperados. Todo puede ser un negocio y la cultura también. La institucionalidad cultura se fue articulando en una maquinaria de comunicación estandarizante y vacía. Un Carnaval prefabricado. El concepto de popular se comercializó en un Festival de los Festivales, le cambiaron el significado, y adoctrinaron a que eso era nuestra cultura. Han exijido desclasar al pueblo que hace cultural y sofisticarlo en un Red Set o lo marginan y extinguen. Nos obligan a civilizarnos. Nada debe ser más importante que el evento final. El proceso es un estado fallido de la calidad. Con perdón de los presentes. Sino me equivoco, nuestro experimento, el festival de los festivales, el niño símbolo neoliberal del continente, seguramente ya ha contaminado a otros países.

 

Lo más hermoso de este movimiento latinoamericano es justamente este reconocimiento que nos estamos celebrando. Saber que nos necesitamos como pueblo uno al otro para construir la nación continente. Este movimiento viene a darnos la oportunidad de conocernos y visibilizar nuestras historias para compartirlas. Viene hacer un gran “Círculo de la Palabra” como tradición ancestral de nuestros pueblos originarios para reforzar la comunicación desde el diálogo y la palabra. Donde podemos exponer y escuchar las experiencias de todos y retroalimentarnos. No como verticales representantes sino como horizontales presentantes. Es un organismo viviente de sanación continental.

 

Como no somos un movimiento exclusivamente “Artístico Cultural” sino uno “Político Artístico Cultural” nos responsabiliza muchísimo más en la construcción de un nuevo paradigma donde la cultura esté al centro de las políticas públicas. Esto hace que el movimiento sea más dinámico, revolucionario, porque reflexiona y es activista. Así que sabemos caminar y masticar chicle al mismo tiempo. No somos figuritas de cartón. No somos una parada snob. Obreros culturales. Podemos trabajar los pensamiento y al mismo tiempo montar una Carpa de Circo. Somo jarrochos y afectivos. Sabemos que tenemos la energía para transformar nuestro entorno con generosidad. Somos maestros en fantasmagorías. Somos machis. Somos Mistrales. Sabemos que debemos fortalecer la liberación.

 

Presentatividad [4]

 

Me hace sentido esta frase de nuestro premio nacional de historia Gabriel Salazar “se nos olvidó que tenemos el poder de imponer la razón de mayoría y siempre queremos delegar en una pequeña elite cultural, que se impusieron ser una casta de líderes, la responsabilidad.” Ya basta de delegar nuestras responsabilidades en una elite que va entregando el poder a sus hijos como en una monarquía.

 

Además Salazar enjuicia la poca capacidad de algunos de nuestros padres de actualizarse a los tiempos y permanecer demasiado en la comodidad del pasado esperando que La Alegría que no vino después del plebiscito 1989 llegue algún día de la misma mano del socialismo renovado que transó sus principios “Quedan muchísimos izquierdistas viejos metidos en esas estructuras y convencen a algunos jóvenes también y eso es re complicado” Es un estilo de clientelismo adormecedor. Esperar algo que ya no va a pasar. Una falsa esperanza. Una construcción del miedo a la transformación. La nueva generación transversal, no etaria, todos, horizontalmente, debemos retomar el trabajo duro, lo más complejo, lo más difícil, las mayores responsabilidades, juntarnos, evitar la elitización del movimiento, cuidarse de la burguesía, de los peligrosos desclasados, tolerar las diferencias, proteger el núcleo, reconocer a los activistas, y autogobernarse. Debemos saber imponer nuestro aprendizaje como mayoría. Debemos responsabilizarnos.

 

La estructura de representación en todos sus niveles de asociatividad política, cultural, y social hace muchos años está agotada. Tenemos la obligación de reformular nuestra organización política bajo otros parámetros más orgánicos, participativos, y originarios. No podemos -como activistas culturales- continuar sin propuestas en este sentido y hacernos los desentendidos. El modelo de representación está en sus últimas fases. Tal vez la más peligrosa. La historia reciente nos relata que ya cumplió su finalidad histórica y hace décadas no da el ancho a la vertiginosa demanda afectiva de la humanidad. Seguramente los cambios serán lentos. Sin duda de abajo hacia arriba. De lo personal a lo doméstico, a lo local, distrital, nacional.

Proponemos nuevos modelos de participación permanentes en la primera escala de organización política del estado que son nuestras comunas. Enseñemos a los representantes que es posible compartir, en un grado mínimo, las decisiones en materia de políticas de cultura con la comunidad. Presentemos la Presentatividad. Aprendamos la presentatividad. Aunque las estructuras políticas locales no promueve en sus estatutos este modelo de vocería asamblearia. Nosotros podemos ejercitarlo en pleno albedrío intercultural y presentarlo como modelo participativo permanente. Un proceso de construcción social participativo facilitado por el estado y la comunidad organizada en presentaciones.

 

La dificultad radica en convencer a los representantes acostumbrados a no compartir el poder. Sabemos que hay que hacer modificaciones en la ordenanzas públicas para el correcto funcionamiento de este nueva institucionalidad. Además hay que dotarla de ella para que perdure en el tiempo y esté protegida ante posibles retrocesos.

 

Consejo Local de Cultura Autónomo y Vinculante

 

Somos de San Miguel pequeña comuna al Sur de Santiago de Chile. Fundada en 1896. Cuenta con 107.954 habitantes, 10 km², con una fuerte tradición cultural independiente. Esto nos facilita la construcción y articulación de este modelo político cultural artístico que será el “Consejo Local de Cultura Autónomo y Vinculante”

 

Comenzamos el ejercicio hace tres años y medio con un núcleo de organizaciones culturales de la comuna bajo el nombre de “Red CVC San Miguel” Ahí se inició una fase de catastro de otras organizaciones, aprendizaje colectivo, reconocerse, y profundizar la idea. La estrategia era simple. Venían las elecciones Municipales del 2016 y realizamos en conjunto con las organizaciones foros y conversatorios públicos tanto con las organizaciones como con los candidatos. También nos reunimos con varios candidatos que aceptaron reunirse con nosotros. Sin embargo ninguno estuvo dispuesto a cerrar filas con nuestro modelo participativo. Ni de derecha ni de izquierda. Todos nos dijeron que era imposible de implementar. No había voluntad. Nadie quería compartir un poco de poder con la comunidad. Ganó la derecha.

 

Decidimos hacer trabajo de hormiga. Continuar articulando, catastrando, fortaleciendo los vínculos, creando trabajo mancomunado, hasta la próxima contienda. No había ninguna posibilidad con el Alcalde de turno. Pensamos que en una comuna tan pequeña, tanto en cantidad de habitantes como de extensión territorial -que te la puedes cruzar caminando en un día- y con un capital cultural independiente muy importante era mucho más fácil emprender una aventura de éstas magnitudes. Estamos convencido de que hay posibilidad. Tenemos una pasado cultural lleno de historia, poesía, escritores, artes, oficios, teatristas, y rock. Somos cuna de Los Prisioneros.

 

Los activistas culturales, artistas, artesanos, organizaciones, si no nos damos cuenta con el poder de movilización que contamos estamos gastando aire. Cada espectáculo, cada feria, cada intervención, cada foro, cada muestra, cada carnaval, cada minga, siempre sabemos llevar gente. Nuestra esencia es la presencia y la comunicación con el público. Somos comunicadores por excelencia. Ese don si lo despertamos conscientemente en nuestras localidades, y si son pequeñas como San Miguel podrían suceder pequeñas detonaciones culturales que produzcan una reacción en cadena en otras comunas. Creo firmemente que los nuevos paradigma se implementarán en las localidades. De abajo hacia arriba. De forma Asamblearia y con Presentantes.

 

Llegamos a la determinación de buscar o motivar a una candidatura a Alcalde, ciudadana e independiente, con tendencia de izquierda, cultural, revolucionaria, épica, y participativa. La estamos encontrando en un Concejal amigo de izquierda libre pensador oriundo de San Miguel. Cree en esta nueva política cultural participativa del “Consejo Local de Cultura Autónomo y Vinculante” y en los distintos lineamientos programáticos que la sustentan. Tiene voluntad de dar la pelea y modificar el plan regulador. Además hemos hecho la pega de sensibilizar durante todo este tiempo a  cuatro de los ocho concejales que van a la reelección y dos nuevos de nuestro sector que están interesado en ir a la pelea.

 

Las elecciones son en Octubre 2020. Si el compromiso durante todo este tiempo se solidifica con la candidatura y creamos el programa definitivo de “Cultura y Patrimonio” fundamentado sobre el “Consejo Local de Cultura Autónomo y Vinculante” con seis grandes ejes construidos de Abajo hacia Arriba y el Buen Vivir: 30 % del presupuesto destinado a cultura a libre disposición del “Consejo Local de Cultura Autónomo y Vinculante”; revitalización y protección del Patrimonio Material e Inmaterial; edificio a comodato de dimensiones mayores donde se instalará la 1era Escuela Popular de Arte y Oficio de San Miguel, donde sesionará la consejo, se impartirán los talleres de nuestro propio artistas; Permacultura, Medio ambiente, y Soberanía Alimentaria; Dominio Público y Conectividad Pública; creación de una alianza estratégica con la educación pública primaria-secundaria para el aprendizaje, socialización y fortalecimiento del tejido social.

 

Estamos claros que es una tarea titánica en todos los frentes pero también puede ser épica y movilizadora para el dos tercio de la población media, media baja, y baja que prácticamente no participa de las elecciones en general por apatía y desconfianza.

 

Una experiencia hermana que nos encontramos en el camino -con distintos matices y estrategias- se está desarrollando en Hurlingham zona NorOeste del ConUrbano Bonaerense con compañeros integrantes de la “Red de Organizaciones Culturales de Hurlingham”. Muchos de ellos integrantes también del Red Cultura Viva Comunitaria Argentina. Su proceso presentado se encuentran a la espera de la Aprobación del proyecto en la Ordenanza. Estamos obviamente monitoreando sus progresos y aprender de ellos. Estás dos comunas transitan el mismo camino y seguramente se hermanarán en el futuro para potenciar sus ejercicios. Aprenderemos de nuestras iniciativas, estrategias, logros y fracasos. “Una red viva es sinergia o no es red; un tejido neuronal no funciona sin sinapsis” “Es posible que actuemos de forma mancomunada, apoyándonos en nuestras luchas cotidianas, actuando como una red continental activa cuya capacidad de influir trascienda las fronteras” [5]

 

Además reconocemos en el movimiento los grandes avances que se realizaron con Luca Fereira ex-ministro de Cultura de Lula da Silva y Dilma Rouseff impulsando la creación de Consejos de Cultura como política de Estado con autodeterminación de escoger una orgánica de funcionamiento entre un sistema representativo o uno más bien asambleario. El mismo modelo asambleario se empleó en el Municipio del Estado de Acre en el noreste Brasileño, con el cual simpatizamos tanto el Consejo de Hurlingham como el de San Miguel.

 

El pueblo hace cultura y es el poder constituyente primario. No somos ambiciosos sino es en las ideas. Somos generosos y colaborativos. Participamos en brigadas de Alfabetización. Levantamos las cosechas si es necesario. Creamos cooperativas y centros culturales. Limpiamos nuestros barrios. Cuidamos a nuestros chicos y ancianos. No queremos ser individualistas ni exitistas. Amamos los procesos. Nos gusta la palabra liberación y revolución. Sabemos que sin alegría no funciona. Sabemos que cuando asumamos la responsabilidad de autogobernarnos y lograr disputar el poder local, con un paradigma distinto, estaremos continuando el camino recorrido por nuestros pueblos. Pero no lo podemos hacer solos. Tenemos que estar mancomunados. La Red Cultura Viva Comunitaria Abya Yala debe funcionar. Funcionará.

 

 

[1] Escritor, cronista, activista cultural, pedagogo y teórico escénico. En 1997 funda y dirige la Compañía pionera del Teatro Aéreo chilena DEMENTIA PRAECOX. Es integrante de la Red CVC Chile. Ha desarrollado proyectos con innumerables agrupaciones, colectivos, organizaciones, creativos, artistas, escuelas, centros culturales, etc. del arte de vanguardia y de la ocupación de espacios públicos y privados. www.dementioteka.com

 

[2] Estracto del ensayo “Sobre el concepto engañoso de las Industrias Culturales” Académico e investigador universitario Miguel Ángel gorlack Soto Vidal
[2] “El Desconcierto” (Por María José Gaona | 07/07/2014)

[3] PymeCultura Concepto autogestivo desarrollado por La Cía de Teatro Aéreo DEMENTIA PRAECOX que explicaremos en otra publicación.
[4]  Palabras de Claudia Herrera pertenece a la Comunidad Huarpe Guaytamari
[5] Presentantes. Presentatividad. Estamos trabajando en un ensayo/crónica para desarrollar este concepto que estamos presentando.

[6] Jorge Pagés escisión ensayo “Si te falta un Consejo. El Proyecto de Consejo local de cultura de Hurlingham” en la publicación Estado, sociedad civil y políticas culturales editorial RGC

Reportero para De Frente. Estudiante de Sociología. Militante de la jota.

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