«El atentado contra Pinochet es el palo de Pinilla de la Historia de Chile” Por Jean Flores Quintana

Memoria Popular

La solemne declaración de los derechos humanos (1948), indica, “Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”.

Cada 7 de septiembre se conmemora la “Operación Siglo XX”, que también puede recordarse como “El palo de Pinilla de la historia de Chile”. En lo central, cuadros político-militares del Frente Patriotico Manuel Rodriguez, inicialmente, brazo armado del Partido Comunista de Chile (PCCH), concretaron el atentado contra el Tirano, Augusto Pinochet. Esto ocurrió en el denominado Año decisivo:1986 donde se llevaron a cabo distintas acciones consecuentes con la Política de Rebelión Popular de Masas, decretada por el Secretario General del PCCH, Luis Corvalán, en 1980, a través de la cual se validaron todas las formas de lucha contra el gobierno genocida de la patronal civil y militar. 

 

El palo de Pinilla de la Historia de Chile   

El lugar para hacer justicia por los miles de compatriotas asesinados, desaparecidos, exiliados y torturados fue minuciosamente seleccionado, al costado norte del camino Cajón del Maipo-Santiago se ubicarían estratégicamente los justicieros de la libertad, mientras que al costado sur del camino caía un barranco a 20 metros de altura. De este modo, El Frente planificó utilizar los recursos y accidentes geográficos a su favor, además, una casa rodante acoplada y una camioneta todo terreno bloquearían cualquier posible salida.

El atentado se definió para la tarde del domingo 31 de agosto. Sin embargo, la noche anterior fallece el paleta, apodo del parco presidente derechista Jorge Alessandri Rodríguez, por lo que Pinochet regresó a Santiago durante la madrugada. Dada esta situación, los frentistas se caracterizaron como seminaristas de una orden religiosa y se trasladaron a la localidad de San Alfonso, permaneciendo así hasta el fin de semana siguiente, el domingo 7 de septiembre de 1986.

En consecuencia, el domingo 7 de septiembre, hace 34 años, cerca de las 18:20 horas dos revolucionarias frentistas que se alojaban en la residencial «Inesita» en San José de Maipo comunicaron telefónicamente al Comandante Ernesto que la comitiva presidencial estaba en esos momentos pasando frente a ellas, e inmediatamente el grupo guerrillero se dirigió al sitio de la emboscada, la Cuesta Las Achupallas, ubicada entre el sector de La Obra y el pueblo Las Vertientes.

Una vez en el sector, los frentistas se percataron de la presencia de una patrulla de Carabineros dirigiendo el tránsito en el cruce San Juan de Pirque a quienes se neutralizó con ráfagas de fusiles M-16.

A las 18:35 horas la comitiva del dictador llegaba al sector del ajusticiamiento. En la Cuesta Las Achupallas fue interceptada por la Unidad 501 (Grupo interruptor, con la casa rodante), que tras dejar pasar a los dos motoristas de Carabineros obstruye el tránsito con la casa rodante para evitar que siguiera su rumbo y enseguida abren fuego contra el primer vehículo. Ya cuando la comitiva se posicionó sobre el punto, las unidades 502 (Comandada por Ernesto) y 503 (Comandada por Ramiro) iniciaron el ataque.

La escolta presidencial reaccionó de inmediato respondiendo al fuego, no obstante, el diseño de la operación posicionó de manera implacable a los jóvenes revolucionarios, tal que, se hacía muy difícil repeler el ataque a guardia del Tirano. Además el sector fue tan bien escogido que debido a sus características geográficas se producía silencio radial, haciendo imposible comunicarse desde ahí con otras unidades policiales o militares.

El general rastrero, atónito y estupefacto grita descontrolado –espuma en la boca mediante- al conductor que regrese al Melocotón. Su Mercedes Benz blindado era el primero de la comitiva. Reciben de lleno el impacto del cohete M72 LAW que finalmente no estalló, dado que la distancia de lanzamiento fue menor a la requerida para su activación.

Uno de los mayores infames en la historia republicana que se validaba a través del miedo, se vio completamente vulnerable ante aquel joven patriota chileno que gatilló el lanzacohetes a menos de dos metros de distancia, en memoria de los cientos de miles de chilenos y chilenas violadas, aplastados y masacrados 58 veces a lo largo de la historia nacional por el ejército de Chile en concupiscencia con la clase patronal.

El Mercedes Benz blindado logró escabullirse, como rata de granero, entre el cerro y la casa rodante. El atentado duró entre 5 a 6 minutos. 

 

Operación Valquiria

Dado que se puso de moda hablar de la social-democracia, hablemos de gobiernos y medidas en materia de derechos humanos y reconocimiento histórico social-demócratas.

El 20 de julio de 2019, la Alemania de Angela Merkel (que no es precisamente la Venezuela de Nicolás Maduro de Europa), rindió homenaje a los autores del atentado fallido contra Adolf Hitler 75 años antes, y al líder de la operación, el coronel Claus von Stauffenberg. 

“Hay momentos en los que la desobediencia puede ser un deber”, afirmó la canciller en un discurso en el que honró el carácter ejemplar de los conspiradores y su entorno, durante la ceremonia celebrada en Berlín ante jóvenes reclutas alemanes.

La operación Valquiria, fue acción política y militar que implicó a militares y civiles. Es el acto más conocido de resistencia contra el régimen de Hitler. El 20 de julio de 1944, el oficial Von Stauffenber colocó un explosivo con temporizador oculto en su maletín durante una reunión en el cuartel general del Führer, La Guarida del Lobo, cerca de Rastenburg, actualmente Ketrzyn, en Polonia. El intento de asesinato fracasó y el golpe fue desmantelado. Adolf Hitler resultó herido leve. El coronel, que participó en la campaña africana del mariscal Rommel, y otros tres conspiradores fueron fusilados esa misma noche. Cientos de personas fueron ejecutadas y sus familias perseguidas durante las semanas siguientes.  

“Todavía hoy, persiste una incomprensión y malestar con respecto a la Operación Valquiria”, reconoció la canciller. 

 

Un nuevo Chile comenzó a emerger desde el 18 de octubre. Uno en que se ejerza efectivamente la libertad, con democracia política, económica y social. El principal cáncer germinado durante la transición pactada fue la impunidad. Los asesinos y sus cómplices se sentaron en el Congreso, mientras que los patriotas pasaron a la clandestinidad, el exilio, o peor, el olvido y la persecución moral de una sociedad temerosa y aniquilada por la dictadura cívico-militar. 

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