El Tridente del Fascismo se asoma sobre Chile

Por Bruno Fuentes

#DeFrente

 

Con el estallido social en Chile la derecha tradicional se vio abatida en un rincón del ring, con la nariz sangrando y mareado. Aun así, antes del estallido social la aprobación de Piñera no era más de un 18% y la derecha chilena ya se veía débil. La reciente insurgencia solo la dejo en peor estado, en el piso tratando de respirar y darse cuenta donde esta, y cada intento que ha tratado de levantarse y presentar su posición solo se ha quedado aún más humillado. Pues si no fuera que los grandes medios chilenos estarían al lado del capital, sería bastante difícil saber cómo podría llegar Piñera a terminar su mandato.

 

Y para que olvidar que, por hacerlo, los grandes medios de comunicación se han desacreditado mucho, y ahora más que nunca los medios alternativos en las redes sociales han tomado más protagonismo debido a ella. A esto sumarle que la propia derecha chilena está completamente insatisfecha con el gobierno de Sebastián Piñera (puesto que creen que no ha sido suficientemente represivo para aplastar a la insurgencia actual) y se encuentra dividida y sin una perspectiva muy clara de que presentar al público para volver a tener la misma supremacía que tenían cuando Piñera fue recién escogido.

 

Lo más cercano a aquello es la idea común de preservar sus privilegios, o (para los alienados de su movimiento) seguir soñando de tener más privilegios (para después negárselos al resto del mundo). Mas que eso la derecha solo ha logrado repetir como un loro enfermo, que cambiar la constitución heredada de Pinochet y ceder a las demandas del pueblo nos convertirá en Venezuela y Cuba, y que todo el estallido social no es culpa de Piñera sino de agentes secretos Cubano Venezolanos.

 

Pero dentro de sus intentos se ha logrado asomar tres elementos que, con el tiempo, consolidaran los fundamentos para una contrarrevolución en contra del nuevo movimiento obrero popular. Estos tres elementos se pueden ver en las calles actualmente entre las marchas para votar “Rechazo” en Octubre. Por el momento, dos de estos tres elementos son tomados como un chiste, pero con el tiempo y con el apoyo del tercero, podrán resultar ser una fuerza igual de despreciable como lo son los Guarimbas en Venezuela.

 

El primer elemento y la más obvia de todas son todos los funcionarios de las fuerzas armadas que han tenido la labor de reprimir la voluntad del pueblo y su desafío al monopolio de violencia del estado. Dentro de las instituciones más notables sería Los Carabineros de Chile. Por mucho que aquella institución trata de presentarse como no ideológico, todos sabemos que los Carabineros son bastante ideologizados. ¿Pero cómo? Pues si no es como si tienen clases de admiración a Pinochet o que tengan que ser parte de un partido de derecha para ser Carabinero.

 

De hecho, es requerimiento que, para ser Carabinero, no puedes ser parte de un partido político ni militante de ella. Lo si es que puedes votar por representantes de partidos políticos, pero eso no es para nada lo mismo ser parte de una. ¿Entonces cómo es que son politizados? Pues, primero que nada, el trabajo en si atrae gente que ya es de derecha debido al legado y al rol que jugaron en llevar el golpe de estado contra Allende. También está el factor que hoy más que nunca su trabajo se trata de reprimir a gente que protesta por demandas sociales y populares. Desde el año 2006 los Carabineros han estado activamente enfrentándose con estudiantes encapuchados contestando al monopolio de violencia del estado. Por años han estado resistiendo a las piedras y bombas molotov y contestando con la rabia de sus lumas.

 

No es difícil ver que en este ambiente en donde trabajan, un cualquier Carabinero que haya ingresado con una visión apolítica, ira tomando una visión a contrapelo de las visiones de los actores que protestan por demandas sociales que hasta ayudarían a miembros de sus propias familias. Y ahora es más el caso debido al hecho que con la cantidad de protestas sociales que emanan de la furia más profunda del pueblo, los funcionarios de Carabineros han tenido que hacer doble jornadas y dormir en sus respectivas comisarias.

 

En comisarías en donde muchos han tenido casos de tortura de manifestantes detenidos. ¿Cómo se podría seguir trabajando, cometiendo actos de brutalidad policial y violación de los derechos humanos, en horarios prolongados, sin tanto sueldo, si no es que ya has sido ideologizado por el mismo trabajo que llevas a cabo? Pues este fenómeno se reconoce en psicología social como disonancia cognitiva, lo cual es cuando una persona tiene dos ideas en su cabeza que se contradicen entre ellas en este caso, que velan por la seguridad y el orden en nombre del bien común, y que las demandas que proponen los que luchan contra ellos velan por el bien común.

 

La forma más común que hace la gente para resolver esta disonancia es cambiar una de las ideas y en este caso sería que las demandas de las que luchan contra ellos realmente no velan por el bienestar de todos y que realmente llevarían al país a la ruina. Y pues agrégale esto a todas las ideas que han derramado por todas las calles, goteando en cada esquina en Chile, pidiendo un gobierno obrero popular, antineoliberal, y tendrás Carabineros cada vez más pro-elite aristócrata, pro status quo, pro autoridad del capital pro neoliberal y pro fascismo Pinochetista. Y para que olvidar que hace unos meses atrás, se descubrió que muchos de los integrantes del recién renacido movimiento fascista Patria y Libertad (movimiento en los años 70s que apoyo y ayudo al golpe de estado contra Allende) son Carabineros activos. Ninguno fue formalizado por formar parte de ella. Por ende, aquí tenemos al primer diente del tridente lo cual es la mejor entrenada en violencia entre todas.

 

El segundo diente es la más penosa de todas actualmente. Se trata de las decenas (nunca han logrado poner más que unas cuantas decenas) de personas que participan de las marchas del “Rechazo” actualmente. La mayoría son gente del barrio alto, exmilitares retirados y pequeños burgueses de algunas tiendas chicas, además de algún intégrate de las clases populares que se ve a sí mismo no como trabajador, sino como un potencial millonario avergonzado.

 

Entre las personas que han debatido con ellos en la calle, no se puede ver ningún argumento contundente para no cambiar a la constitución más allá del temor que sienten estas personas que llegarían a perder a sus privilegios (o entre los pequeños burgueses y obreros alienados, POTENCIALES privilegios) ante la horda de plebeyos barbáricos que los medios de comunicación le amenazan con. Muchos, para la gran sorpresa de pues bueno nadie realmente, también son admiradores de Pinochet y es bien difícil encontrar a alguien que siquiera tenga críticas del tirano (y aun así apoyan a su régimen y lo ven como un mal necesario).

 

Pero por muy miserable son sus argumentos y el número de gente que llega a sus marchas actualmente, hay que tomar en cuenta algo muy importante. Que la mayoría de ellos son gente de dinero. Son gente que tiene los recursos para financiar un verdadero movimiento más contundente, hacer contactos para conseguir apoyo con medios tanto nacionales como internacionales, y para comprar armas en un país donde un simple revolver cuesta lo doble que lo que cuesta. Y eso también nos lleva a otro aspecto de esta parte del tridente. Que actualmente estas marchas del “Rechazo” son la primera vez que marchan con una meta en mente (defender la constitución de Pinochet).

 

Pero no solo hace unos cuantos meses atrás, los mismos que marchan para el “rechazo” antes iban en patota vistiéndose en chalecos amarillos (para decir que los verdaderos chilenos [algo que los chalecos amarillos franceses han declarado que no son su equivalente en chile y representan al mismo grupo de gente que están protestando en contra en Francia]), y con pistolas y armas de fuego para defender a los supermercados que iban siendo saqueados.

 

En ese instante, ellos solamente se definían como una negación al movimiento popular, pero aquí podemos ver el primer paso de ir a simplemente defender supermercados a afirmar su apoyo al legado del fascismo y a la dictadura del capital. Solo es cuando se instala un gobierno obrero y popular que tendrán su momento para llevar a cabo una visión y afirmación simple y clara: reinstalar el socialismo. Y tendrán los recursos y medios a su alcance de crear un #SOSCHILE, tal como lo han hecho en Bolivia, Nicaragua y Venezuela.

 

La tercera, última y más obviamente fascistiode de todas las partes es la de la “primera línea” del “rechazo”. Dentro de ella se encuentra varios grupos neofascistas, tal como Movimiento Social Patriota, y más notablemente Capitalismo Revolucionario (vaya que nombre, veras que tan genio son). Estos grupos se visten y se llaman “primera línea del rechazo” aludiendo a la táctica del movimiento popular de atacar al monopolio de violencia usando líneas de combate callejero con roles especializados, la “primera línea” siendo la que recibe los primeros golpes por los Carabineros y Militares, y los que van a la verdadera vanguardia para los ataques ofensivos.

 

Se puede encontrarlos en las marchas del “rechazo” usando cascos, bastiones policiales, y escudos con sus respectivos colores y nombres de sus partidos neofascistas. Pero ellos, los fascistiodes, no han tenido que preocuparse de los Carabineros puesto que los acompañan y les han brindado impunidad cuando agreden a civiles en la calle que les insultan por defender al sistema de miseria cotidiana que les oprime. También atacan a peatones que ni siquiera hayan dicho nada y se encontraban en el tiempo y lugar equivocado tal como fue con el periodista de Chilevision Rafael Cavada cuando una horda de fascistoides fueron a atacar a un grupo de personas grabándolos con sus celulares.

 

Lo más irónico de todo esto es que hace unos meses atrás, el lema de la derecha ante de ofensiva obrera popular de la verdadera primera línea era de “defender la paz” y “condenar la violencia” (frases que todavía se encuentra la lengua de la serpiente que tenemos por presidente, Sebastián Piñera). Pero parece que volando alrededor de la paloma de paz que según ellos defendían, se encontraba los buitres del viejo fascismo de la operación Condor.

 

Aun así, estos tres elementos no se ven muy unidos y podrían tomar bastante tiempo en formarse en una verdadera amenaza, ¿no? ¿Si al final no es como si tuvieran un verdadero líder que los puede unir puesto que la derecha está dividida en su apoyo al presidente, cierto? Pues allí estarías en lo incorrecto puesto que si existe un político bastante popular entre la derecha y quien es uno de los pocos políticos quien haya crecido en popularidad y que su partido haya crecido en número de militantes y que no haya perdido gente (como lo han hecho todos los partidos tradicionales).

 

Su carrera política es bastante larga, pero se puede trazar desde los finales de los años 80s como portavoz de las juventudes UDI en las elecciones para mantener a Pinochet en el Poder o no. Desde entonces se ha aliado y creado espacios para la derecha más dura y marginal en el escenario político chileno, teniendo pocos que logran contestar su nivel de fascistoide. En los últimos años, como el escenario político chileno se ha ido polarizando más y más entre derecha e izquierda, su popularidad se ha visto creciendo dentro de la derecha, y cada vez que se encuentra en una marcha del “rechazo” (para rechazar la opción de crear una nueva constitución), es recibido con los brazos abiertos y como una celebridad entre los manifestantes.

 

Por mucho que estemos en desacuerdo con él y su visión, hay que tener en claro que es un político con experiencia que ha ido ganando popularidad y que no va a dejar esta oportunidad caer para llevar a los sueños del horror neoliberal de no tener salud, pensión, educación y dominado por capital extranjero lo más pronto posible. Pues actualmente están todos los pedazos del tridente en la mesa y es cosa de que llega el diablo para juntarlos y empuñarla en contra del pueblo.

 

Pero, en fin, ¿para qué preocuparse de Kast y sus gremlins? Pues en el mundo de la política no realmente existe la derrota definitiva. O por lo menos hasta que se termina la lucha de clases. Por el momento lo que si se ha visto es que por muy barreada que se ve un grupo y una tendencia política, su primera reacción es concentrar sus fuerzas y prepararse para una nueva ofensiva. Y eso es lo que estamos viendo actualmente con Kast y el tridente. Por ahora realmente no tiene verdaderas razones para convencer a la gente que no ve todo que no aprecia al neoliberalismo como comunismo, y está claro para los grupos que componen las marchas del “rechazo” que van a terminar perdiendo esta ronda.

 

Si bien están allí para crear reputación y concentrar sus fuerzas para dar una ofensiva ya cuando el apruebo haya ganado para volver al país como antes estaba (si es que el apruebo realmente logra deshacerse de ella). Para prevenir aquello, se debería tomarles atención para que no vuelvan a crecer. Para atrofiarles sus ofensivas y mantenerlos tarreados en una esquina. Pues es entendible que en este minuto en donde se ven ridículos en sus intentos de levantarse; poco a poco están logrando hacerlo. Y en esta lucha no hay que entregarle el regalo de la negligencia al enemigo ni tampoco darle tregua.

 

Fuentes:

Impunidad de los de la “primera linea” del Rechazo

https://www.theclinic.cl/2020/03/07/foto-rafael-cavada-es-brutalmente-agredido-en-marcha-del-rechazo-al-menos-cinco-sujetos-lo-apalearon-con-bates/?fbclid=IwAR17O5Lz09TQUVc_tZyldWt7anE1yZqKAkWypcwY8ftlzm7cqMqoab2hGS4

Casos de tortura

https://www.adnradio.cl/nacional/2020/03/04/difunden-grabacion-de-torturas-en-comisaria-de-san-bernardo-en-noviembre-pasado.html?fbclid=IwAR1Rt-9m01YgleThcaPs0i9zF2b47OKxef9o97mpoODE5rgeY9-EkaIzrWM

Carabineros Parte de Patria y Libertad

https://eluniversal.cl/contenido/8992/anonymus-chile-filtra-el-wsp-de-patria-y-libertad-con-nombres-y-rut-muchos-de-el

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