«¿En qué consiste la crisis económica en curso?» Por: Miguel Silva

Por: Miguel Silva

En estas semanas, los gobiernos, los economistas, los programas de TV y los diarios hablan de una crisis económica que se nos viene encima. Pero que no ha llegado todavía.

Sin embargo,  millones de cesantes, los que no tienen ingresos, los que no pueden boletear, no pueden comprar y vender, saben que la crisis ya ha llegado. Para ellos, para nosotros, desde los EE.UU. donde ya hay 22 millones de cesantes hasta Chile, la crisis ya es realidad. Da la impresión que es consecuencia del coronavirus solamente y una vez que se acabe la pandemia el mundo va a volver a  la normalidad económica. O va a ser mejor que antes. 

Primero, lo que ya sabemos

Según el FMI, la contracción global de la economía en 2020 va a ser entre 3,0% y 4,2% (en la crisis 2008-9 fue un 1,6%). En los países más grandes, la contracción será 6,1%. En más detalle, la contracción entre el último cuarto de 2019 y el primer cuarto de 2020 será 12%   (y 5% en los países “en desarrollo”).

Es decir, la crisis será mucho más grande que la de 2009, INCLUSO en los países como el nuestro, “en desarrollo”. 

Los últimas cifras de los EE.UU. nos dicen que la caída en el total de producción industrial entre febrero y marzo de este año fue 5,4% (los expertos esperaban 4%). Es la caída más grande desde enero de 1946.

Las Ventas Retail bajaron aún más, en un 8,7%.

Es en esta crisis, que es la primera vez que ha caído el PIB global desde el fin de la segunda guerra mundial, que el costo será alrededor de 5,5 trillones de dólares en producción durante los próximos dos años. 

Ya desde enero, unos 96 billones de dólares se han fugado de las economías de los “países en desarrollo” por falta de negocios “rentables”, cifra que representa el triple de la fuga de capitales durante la crisis de 2008-9.

Los “Zombie”.

Los economistas inteligentes también hablan de los Zombie; son las empresas que son el 10% a 20% de las empresas en Europa y los EE.UU que ganaban -antes de la crisis- solamente lo suficiente para pagar sus deudas anuales. 

Estas empresas son importantes porque son una de las causas por las cuales el crecimiento desde 2009 ha sido sostenido, pero muy lento. 

Otra causa es que el nivel de ganancias que generaba la producción antes de la crisis actual ha sido relativamente baja, entonces pocas inversiones en nueva producción había. Ni siquiera los recortes en los impuestos (hechos por Trump y también en otros países)  han aumentado las inversiones en nueva producción. Esos recursos se gastaban en las compras de acciones y especulación en divisas en vez de la inversión en producción. 

Es decir, la economía global ANTES de la crisis crecía poco. En Chile, el crecimiento promedio ha sido bajo, a un 2% anual, desde hace varios años una vez terminada la bonanza de las exportaciones del cobre.

 

La Intervención Estatal

Y hoy, las últimas cifras nos dicen que la intervención Fiscal y de Créditos a nivel global ha sido 4% del PIB global en ayuda fiscal y 5% en créditos, es decir 9% del PIB global para sacar el mundo de la crisis económica. Ya es el doble de la intervención de la crisis de 2008-9.

Es posible que esta inyección de recursos NO se ocupe en la inversión productiva por la falta de negocios que generan ganancias suficientes, sino otra vez más se gaste en la compra de acciones y especulación. En este último caso, podría generar un brote de inflación.

Actualmente, las bolsas del mundo NO reflejan los problemas que las empresas están enfrentando, sino dan una impresión que esas empresas valen mucho más que lo que realmente valen. Comprar acciones es un buen negocio para las empresas.

Podría ser que los créditos lanzados por los bancos y estados van a salvar las vidas de las empresas con problemas de deudas (los “Zombies” y otras) y por ende la economía global.

En esas condiciones, es poco el crecimiento económico generado por aumentos en la capacidad de compra cuando suben los sueldos y subsidios o cuando hay crédito barato. En otras palabras, este “Multiplicador de Keynes” que debería aumentar inversiones cuando sube la demanda, poco funciona.

Pero también podría ser que la crisis actual provoque una ola de quiebras, baje los precios de los medios de producción, es decir, el costo de capital y así cree la posibilidad que las empresas que aguanten la crisis,  compren capital a un precio de regalo y así se lancen a un nuevo período de expansión. Lo que los neoliberales llaman una “crisis de sanación”. 

Todo eso está por verse. La próxima semana, salen las primeras cifras sobre las empresas grandes de los EE.UU. ¿Cuánto han perdido en los últimos meses?

Todo está por verse. No sabemos si, ni cuando, la producción en China va a comenzar a crecer y así los precios de materias primas como el cobre van a aumentar y sacar a los países “en desarrollo”  de una crisis muy profunda. 

Lo que si sabemos es que millones de gringos, americanos, europeos, chinos, coreanos, indios están sufriendo. Y solamente la eliminación del capitalismo va a poner fin a esta época de crisis.

El primer paso en este sentido, esa revolución, es la democracia local donde compramos en forma cooperativa y ayudamos al prójimo.

 

Músico, abogado y defrentista. Vive en Peñalolén, Santiago.

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