Entrevista a Juan Montenegro, dirigente sindical de la pesca industrial: «seguimos priorizando hacer harina pescado en lugar de alimentar a la población»

Entrevista a Juan Montenegro, dirigente sindical de la pesca industrial: «seguimos priorizando hacer harina pescado en lugar de alimentar a la población

Durante el transcurso de esta semana, la crisis sanitaria ha mostrado una consecuencia más de lo que implican las medidas de confinamiento y la crisis económica: el hambre. En este plano, en Chile y gran de América Latina se está volviendo a vivir el fenómeno de la crisis alimentaria y de la pobreza, volviendo a gestar las ollas comunes y las protestas espontaneas como un método comunitario para enfrentar la crisis y manifestar el malestar. A partir de esto, el equipo de Convergencia Medios tomó contacto con el dirigente sindical de la pesca industrial de la región del Biobío, Juan Montenegro, el cual nos cuenta las contradicciones del modelo alimentario en esta crisis social y cómo los grandes grupos económicos de la pesca siguen priorizando la exportación de bienes de consumo humano y el procesamiento de harina de pescado.

DF: Bueno compañero, muchas gracias por conceder esta entrevista. Cuéntenos un poco, ¿cómo están las condiciones económicas de los trabajadores de la industria pesquera en cuanto a lo que son las plantas de proceso y las embarcaciones propiamente tal?

JM: La industria pesquera hoy día está operando al 100%. Tanto es así que la cuota de este año está casi en un 100% capturada. El jurel tiene un 84% capturada, los pelágicos en sí, que son los recursos de los cuales nuestra organización depende y que yo represento, tiene un porcentaje altísimo ya capturado. Así que la industria pesquera en general está funcionando de forma normal, pero sí lo que nos preocupa mucho es que la industria está traspasando sus cuotas a otras empresas, lo que ha llevado a que a los trabajadores tengan un detrimento o una disminución en sus remuneraciones, la cuales no están siendo compensadas ya que la industria pesquera en sí hace estos traspasos, siendo un negocio nos perjudica. Hay que tener en cuenta que en la industria pesquera en general, los trabajadores tienen un expendio fijo y uno variable, generando que estos traspasos les afecte en el sueldo variable.

DF:A partir de la actual crisis sanitaria, ¿cuáles son las condiciones de trabajo que tienen que enfrentar ustedes y cuál es el tipo de categoría que le ha dado el gobierno para que continúen operando?

JM: Ante la nueva crisis que tenemos hoy día o la pandemia, los trabajadores se han visto obligados a trabajar, porque las empresas de este rubro son consideradas estratégicas, generando que no puedan paralizar. Eso ha llevado a que el personal de tierra tenga que seguir trabajando, pero con un montón de medidas de restricción, las cuales no han sido suficientes, ya que nos hemos visto afectado por COVID, teniendo a 250 trabajadores con cuarentena. Pero además de ello, nuestra gran preocupación que tienen los trabajadores, aparte de la infección es el hacinamiento que viven los trabajadores que están embarcados, pero no solamente el industrial, sino que también el artesanal. Y eso sí puede significar que cualquier contagio pueda caer en cualquier tripulación, dado lo que significa trabajar, pues hay que recordar que abordo cualquier medida de distanciamiento no existe, pues cuando debemos ir a las zonas de pesca, los trabajadores van todos juntos, en camarotes que miden tres por metros y que son para dos o tres personas. Así que la posibilidad de contagiarse es grandísima, no me quiero imaginar como estará ocurriendo esto con la pesca artesanal, ya que sus condiciones de hacinamiento son mayores.

DF: Empresa estratégica. ¿Esa condición que les ha dado el gobierno es dada con el fin abastecer a la población nacional de bienes de consumo pesquero o por otros motivos?

JM: La razón inicial, y la que se podría creer, es que nosotros trabajábamos recursos de alimentación, generando que al ser empresas estratégicas por lo que procesamos o que deberíamos procesar, tiene que ver con los resguardos de los intereses alimentarios. Pero la realidad no es tan así, hay que recordar que hoy en Chile los principales recursos capturados son el jurel, la sardina y la anchoveta, y para este 2020, tenemos alrededor de un millón y medio de cuota de recursos pelágicos, pequeños y grandes. Dentro de los grandes pelágicos está el jurel, y lamentablemente dentro de esta cuota de captura que tenemos, un porcentaje muy bajo va para consumo humano, lo que significa que prácticamente que del millón y medio de la cuota de captura, solo 180 a 200 mil toneladas van para el consumo humano, lo cual es sumamente bajo. De una u otra manera si a eso le sumamos que gran parte del recursos que va para consumo humano solamente es el jurel, el pequeño pelágico de la sardina y la anchoveta, no se utiliza ningún porcentaje de este para consumo humano, lo que consideramos muy negativo.

Para ser más exacto, el pequeño pelágico (la sardina y la anchoveta) representa el 75% de la cuota global, y los grandes (el jurel) son el 25%. Ahora, en el caso del jurel, el 50% se destinada para consumo humano y el resto por diferentes razones se destina hacer harina de pescado. O sea, siendo más precisos el 75% de los pequeños pelágicos se hace toda harina de pescado, y el 50% del jurel se hace harina de pescado. Y la verdad de las cosas que lo que se destina del jurel para enlatar en conserva, solo un 20% es para eso. Es una verdadera pena cuando vamos a los supermercados y vemos sardina o anchoa enlatada, pues son todos recursos de importación, es decir, son ecuatorianos o tailandeses, mientras que en el caso del jurel enlatado, más del 50% de la vitrina son importados desde China u otros países, no siendo el que nosotros capturamos.

Tengo mis dudas de que la industria pesquera pueda surtir toda la alimentación de los productos del mar que necesitamos. Un porcentaje menor del recurso jurel se utiliza para consumo humano, lo que equivale a 2 millones de cajas que se procesan anualmente y eso es solo para el mercado nacional, porque el otro jurel que se destina para consumo humano, se va directo refrigerado o congelado a China, donde allá lo enlatan y posteriormente lo ingresan al país.

Lo que es realmente preocupante, es que con todo el recurso pesquero que tenemos nosotros como chilenos, es que, si tenemos la capacidad para surtir el mercado o las necesidades que tienen la gente, pero tenemos que considerar lo que son las exportaciones y lo que queda realmente acá.

A los gobiernos le falta una política real pesquera la cual debería estar enfocada a darle más valor agregado a los productos, no es posible que se desembarquen 1 millón 100 toneladas de sardina y anchoveta, y que nosotros no hagamos ni una lata de pescado. No es posible que nosotros siendo un país pesquero propiamente tal, seamos un país principalmente de exportaciones, es una vergüenza para la administración pesquera que teneos en el país.

DF:Para finalizar. ¿Cuáles son las políticas que han planteado ustedes como federación en torno a la producción de alimentos y el sacrificio que se hace de las especies marina en post de la harina de pescado?

JM: Lo  que nosotros hemos venido planteado, desde hace un tiempo hasta ahora, es que no todos los recursos nacionales y que capturamos acá en Chile, los  destinemos en su totalidad para hacer harina de pescado, nos parece una maldad. Más aun cuando la pesca en el mundo, no solo en Chile, es la reserva mundial y debemos darle mayor valor agregado, y eso significa poder cuidarlo a largo plazo.

En segundo lugar, en lo que dice relación a las cuotas asignadas o lo que debería obligarse por ley, es que un porcentaje de los recursos pesqueros debe ir destinado al consumo de pescado. No podemos dejar que hagan libre albedrio con lo que son los recursos que son de todos los chilenos.

En tercer lugar, en lo que dice relación a lo que pasa hoy día, no podemos ser más papistas que el papa. Chile tiene que darle prioridad a su gente y alimentar a su población, por tanto, lo que deberíamos hacer hoy día es que la poca cuota que nos queda –de jurel específicamente- es que está se debería quedar en Chile y que sea para alimentar a la población. Y ya verán posteriormente como se hace con los países y con el mercado exterior, pero la prioridad de hoy está con nuestra gente, la alimentación, y con esto que recién se está iniciando, el que se esté pasando hambre por culpa de la pandemia. Ya lo hemos visto con lo que paso con los otros países cuando se vio el tema de las mascarillas, dijeron que la prioridad estaba en sus países y que, por lo tanto, no se exportaba ninguna mascarilla más.

Hoy día nosotros decimos que la prioridad del alimento está en nuestro país. Por lo tanto, a falta de recursos que hay o lo poco que se elabora para el consumo humano, debe ser destinado para las necesidades nacionales. De lo contrario o en su defecto como ya lo tenemos, van a faltar recursos para nuestra población y en segundo lugar, el recurso que quede para el resto de la población que no va a recibir nada, va a duplicar el valor del que tiene hoy día. Hay que recordar que para el terremoto del 2010 cuando se hicieron cajas familiares, empezó a escasear el recurso del stock a nivel nacional, y estos bienes pesqueros -las latas- que costaban 400 pesos, subieron y se quedaron alrededor de los 1.000-1.300 pesos. Hoy día con esta situación que pudiéramos tener en el mercado, eso significa que la lata va a subir a 2.000-2.500 pesos y va a quedar en ese precio, y eso va a significar que la gente va a tener que pagar el costo de la mala administración y de la falta del recursos pesquero.

 

Músico, abogado y defrentista. Vive en Peñalolén, Santiago.

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