Entrevista a Samuel Formell, líder de los Van Van: «La clave de la orquesta es la unión»

Durante el fin de semana del 15 al 17 de Febrero, se desarrolló en la comuna de Recoleta el festival intercultural “Womad Chile 2019”. Esta ocasión fue la oportunidad para que revista #DeFrente accediera a tener una conversación con Samuel Formell, líder de los “Van Van” e hijo de Juan Fornell, mítico fundador de la banda de salsa que este año cumple 50 años.


Por Karla Lara

#DeFrente

 

 

-A propósito de que este año “Van Van” cumple 50 años,  ¿cómo asumen el desafío de mantenerse vigentes con la trayectoria y estilo de un grupo que ha sido pionero en la salsa y un referente para la música latinoamericana?

 

Samuel: Para mí es un honor tener la posibilidad de a través de tu revista tener este contacto con todos los fans. Bueno, Van Van nació en el año ’69, casi ’70, un 4 de diciembre, y este año cumplimos 50 años. Ha sido un trabajo, como decimos, bien arduo en el sentido de que, mi padre tuvo la visión siempre de que no nos podíamos quedar atrás. Aunque tú defiendas tu género musical, es un género musical que tiene que tener evolución, porque las generaciones cambian. Es un detalle que mucha gente no la tiene clara. Formell siempre me dijo: no le puedes tener miedo a los cambios. Eso no quiere decir que tú tienes que abandonar tu género musical, sino que incluyas, por ejemplo, los sonidos de teclados, a los mejor de una batería eléctrica, todo eso con la clave.

 

Siempre tuvo la visión de que cada disco que Van Van saca sale más fresco. Siempre se le canta al amor, pero también un poco a las crónicas de la situación de Cuba. Así ha sido para nosotros llegar a los 50 años con un disco como “Legado”, el cual le dediqué a mi padre y que ha tenido una aceptación en el mundo muy grande, que no nos esperábamos de verdad.

 

No estando la presencia de mi padre, he defendido los consejos que él siempre me dio, como  que llegar era fácil pero mantenerse era muy difícil. Hay orquestas en Cuba que no han logrado mantenerse, o logran mantenerse 3 o 20 años en la popularidad, pero Van Van ha sido una excepción. Esa excepción se explica por una cosa que es muy importante y que la tenemos muy clara: la unión, la estabilidad del grupo como tal. Esto es como una empresa, un grupo en donde tu tienes que lidiar con 15, 17 personas, viajando, que son prácticamente como tu familiar pero que a la vez todo el mundo tiene sus problemas, tiene un carácter diferente y una forma de pensar diferente. Pero hemos logrado que siempre que alguien entra en Van Van no dure menos de 10 años, lo cual es una meta que tenemos siempre y que los que no han estado 10 años ya llevan 25, 30 y 40. Hasta tenemos un fundador todavía, que este año cumple 50  en los Van Van. Hablamos de Julio Noroña, la percusión menor. La realidad es que ese es el sentido, enfocarnos mas que todo en lo que el público quiere, porque esto es más que todo una música para bailar.

 

 

-Samuel, ¿Cómo visualizas las repercusiones para el mundo de la cultura y el arte, desde la instalación de los gobiernos de derecha en la región, como es el caso de Chile, Brasil, Argentina?

 

 

Samuel: Bueno, mucho, porque realmente no hay una preocupación por la música, por el arte en general. La literatura es muy importante y no creo que se hable de eso. Casi la mayoría de estos presidentes más que todo están buscando el Capitalismo, la economía, el dinero. De ese dinero no hay una inversión en una escuela de arte nacional, donde tenga artes plásticas, danza, música, literatura que incitemos a que escriban más y que los niños puedan leer. Creo que es algo muy importante y estoy seguro de que no ha habido esa inversión hacia el pueblo, pensando en el pueblo, sino más bien ellos pensando en la clase alta y como yo digo, casi todos estos presidentes cuando se van, se van presos después porque no han parado de robar. El dinero que roban es dinero del pueblo,  es dinero de los impuestos, de los trabajadores. Están enfocados en otra cosa y desde aquí yo crítico siempre muy fuerte y muy duro que no hay apoyo al ser humano de verdad y a los niños, a los pobres, a los que económicamente están “embarcados” como decimos nosotros en Cuba. Todos estos presidentes solo miran nada más aplastar a los que están debajo y buscarse mucho dinero.

 

 

-En relación a esto mismo, artistas como Silvio Rodriguez y Pablo Milanés se han manifestado en contra de la invasión capitalista en Venezuela, ¿cómo ves tu esta situación?

 

 

Samuel:   Lo mismo que ha ocurrido en Cuba y muchos países por muchos años. En el mundo entero la mayor potencia, los Estados Unidos, no cesa de hostigar, de maltratarnos. Hay un pueblo que no quiere vivir en la forma en que ellos piensan que debemos vivir y ese capitalismo sabemos que es un truco, que lo que quieren es entrar por el petróleo. Los presidentes de los que hablábamos no defienden la Patria, ellos defienden el dinero, defienden el petróleo, defienden la economía de ellos. En Venezuela quieren entrar y destruir su sistema socialista, que es el sistema en donde el pueblo puede tener lo que nunca ha tenido, como hemos hecho con la Operación Milagro en Cuba. Nunca el gobierno anterior de capitalistas de Venezuela  se preocupo por tantas miles de personas que no tenían ni forma de ver, de gente que se le ha dado salud, que es lo más importante. Cuba sin recursos, bloqueada, ha salido adelante y ayudar a los pueblos que realmente se lo merecen.

 

 

-Para terminar Samuel, y volviendo al ámbito de la cultura, ¿Qué te parece la emergencia y masividad de estilos como el Reggueton y el Trap?, Estilos rítmicos y pegajosos, pero con poco contenido crítico…

 

 

Samuel: Es un poco complicado, porque es un género musical y yo no critico los géneros musicales que tengan éxitos. En el caso del Reggueton y el Trap, usan mucho la parte rítmica, que no es muy complicada, pero es bombo a tiempo que sabemos que funciona. Son solo dos acordes, los textos no son muy buenos, incitan a otras cosas que no son lo que uno llama la atención, palabras obscenas que no son una enseñanza para nada. No es una enseñanza para niños y esto se ha colado en la casa de los más jóvenes, donde cambian su forma de ser, no quieren escuchar la buena música. No es una música que tu puedes sentarte a escucharla, y si la vas a bailar no creo que puedas aguantar mas de media hora, ya que llega un momento que te aturde, ¿no?. No lo vas a poder recordar como un tema hermoso, como un tema que te hizo llorar por el sentimiento del texto, de la letra. Para esos existen los buenos compositores. Creo que el texto es lo más importante en una canción cantada y eso se ha olvidado, ahora los textos ya no son los de antes. No estamos en contra, solo que llamamos la atención a los compositores de este género a que cambien un poco esos textos agresivos, esos textos obscenos que también dañan un poco a la juventud.

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