Entrevista: De las Viñas al Zanjón: más de 500 familias levantan la “Toma Dignidad” en La Florida

Por Francisca Cancino Contreras

Las orillas del Zanjón de la Aguada vuelven a ser una opción para quienes que, en la desesperación de vivir atrapados tanto en el allegamiento como en la alta vulnerabilidad, ven en el lecho del río una oportunidad para levantar la esperanza. Son quienes que, luego de ser gaseados y golpeados duramente las por FF.EE tras “la toma de las Viñas [Cousiño]” -e incluso, deudos de personas asesinadas durante el estallido-, han encontrado en un terreno marcado por la tragedia la posibilidad de abrir una puerta para ser escuchadxs. Son más de 500 familias, provenientes en su mayoría de Peñalolén y La Florida, quienes marcaron el 27 de enero como hito de la llegada a la “Toma Dignidad”. Llegaron allí de una manera orgánica y espontánea, sin previo acuerdo ni organización, solo guiados por la necesidad de encontrar una solución habitacional.

Según cuentan las y los pobladores del campamento, todo surgió a partir de un grupo compuesto primordialmente por migrantes quienes, hace varios meses atrás, se emplazaron en el lugar. Pese a la situación que enfrentan, sólo llamaron la atención de otras familias chilenas atravesando por la misma condición de precariedad. Así, el campamento crece cada día, sostenido por el enorme sacrificio y el compromiso de quienes lo levantan a pleno sol. 

Ellas y ellos lo saben bien. Saben que bajo sus carpas y mediaguas descansa la memoria de muchas y muchos que perdieron la vida resistiendo en este lugar. Aquí, una cuenta regresiva para las autoridades antes que depare una nueva catástrofe. Una de las dirigentas de la toma Dignidad, María José Díaz, madre de 3 hijas que la acompañan en el campamento, me cuenta sobre las necesidades que aquejan en el campamento. En esta entrevista, habla sobre las problemáticas que han tenido que enfrentar en el proceso de acceder a una vivienda, la determinación de irse a vivir a orillas del Zanjón de la Aguada, y la lucha por ser escuchados.    

¿Qué fue lo que gatilló que en este momento se produjera la toma? 

Yo creo que la necesidad de tener nuestras viviendas; y el estallido social nos abrió los ojos de que tenemos que luchar por nuestros Derechos y uno de nuestros Derechos es tener nuestra vivienda digna. El pueblo está aburrido de vivir hacinado en una casa donde viven tres, cuatro familias. Para mí eso no es algo que acomode. La gente no se fue tampoco al campamento por una comodidad, se fue por la necesidad de luchar por sus Derechos, por su vivienda. Hay harta gente, tenemos agua y luz. 

Nosotros estamos ubicados en un sector rural, donde hay canchas, baños, camarines, donde nos facilitamos luz, agua, y donde ahí trabajamos en conjunto la agrupación en el campamento para hacer las ollas comunes. Trabajamos en conjunto para poder sobrevivir el estallido social porque, al fin y al cabo, esto se veía venir hacer rato. No queremos nada regalado, porque cada uno de nosotros tenemos nuestras libretas abiertas juntando nuestra platita para tener nuestras viviendas, pero no nos pescan. Un empujoncito o un poco de presión para conseguir nuestro objetivo, estamos en la lucha y en eso vamos a seguir. 

 

¿Cuánto tiempo llevan buscando soluciones desde que iniciaron el proceso de conformar una personalidad jurídica?

yo llevo tres años y medio, porque estuvimos un resto en el MPL [Movimiento de pobladoras y pobladores en lucha], después nosotros nos retiramos e hicimos una personalidad jurídica. Llevamos un año y medio trabajando con la personalidad jurídica y todo. Pero realmente, nos cierran las puertas. 

¿Cuáles son esas puertas que se han cerrado en el proceso?

Dicen que en Peñalolén no hay terrenos y si hay terrenos. Yo aquí tengo un estudio que certifica que hay terrenos donde nosotros podríamos construir nuestras viviendas. Queremos que nuestros derechos se cumplan. Por eso estamos en la lucha. Aquí hay gente que está con sus familias completas. Gracias a Dios no le estamos vulnerando los derechos a los niños, porque tenemos luz y agua, tenemos para comer, hay juegos, tenemos una cancha, camarines, hay un centro de recreativo. Que el ministerio y el gobierno se den cuentan de que hay una necesidad. 

Además, en relación con el Fondo Solidario de la vivienda, existe mucha demora para tanto trabajo que una realiza. De pronto no sé si será discriminación en el sentido de más pobre, más rico, pero imagínese, si Lavín pudo ubicar a gente vulnerable, en suelos que son caros, en una comuna cara, ¿Por qué, yo que vivo en Peñalolén, la Leitao no puede ceder un terreno? Me gustaría sentarme en una mesa de diálogo y hablarle a ella no como alcaldesa, sino como microempresa. Ella es microempresaria con su empresa constructora, que de repente nos apoye en algo. No sé, algo. Nosotros hemos sacado como conclusión que no se nos está dando el apoyo desde la comuna. De la comuna de Peñalolén tuvimos que irnos a la comuna de La Florida a encontrar una solución. Nosotros estamos en una zona de riesgo, al lado de un canal, en un río a la orilla en una zona rural en donde no es de nadie, pero tampoco somos un animal como para estar abandonados. Nosotros necesitamos la ayuda de todos lados para poder conseguir nuestra vivienda, si es una cosa de lógica. 

 

¿Hay grupos que llegaron al Zanjón antes del 27 de enero?

Sí, ahí hay gente que lleva varios meses, ya van para un año. La gente que está más arriba, la gente de la etapa 3, esa gente lleva mucho rato. 

¿Y sabes si ellos han logrado alguna gestión, alguna mesa de diálogo? Porque, al parecer, nadie estaba enterado de lo que está pasando

Es que lo que pasa es que nadie… a nosotros nos trataron de desalojar hace dos semanas. Llegó carabineros y nos quisieron desalojar y no pudieron. Hay más de 500 familias, muchas familias, muchos niños. En realidad, no sé cómo estarán trabajando ellos. Yo tengo mi comité constituido, formado, estamos trabajando en grupo. Estoy con todo mi comité en el campamento. 

Hasta ahora sorprende la masividad de la toma y que las autoridades aún desconozcan lo que está pasando…

No hay nadie. Están al margen. No ha ido la alcaldesa de Peñalolén, que es la Leitao, no ha ido. Y el alcalde de La Florida tampoco ha ido. Él anda de vacaciones, aún no llega. Y nosotros estamos en ascuas: si nos van a desalojar o no nos van a desalojar. Pero ahí estamos en la lucha y no vamos a dar nuestro brazo a torcer, nosotros vamos a estar ahí hasta que encontremos una solución. Nosotros tenemos que salir con casa de ahí. De ahí no nos van a sacar sin una solución. 

¿Y las soluciones se esperan que estén dentro de la misma comuna?

Exactamente. Nosotros vivimos en la comuna, nacimos en la comuna ¿Por qué nos vamos a ir de la comuna si hay tantos terrenos ahí? No hay que ser discriminador en ese sentido. La gente rica quiere los terrenos para la gente rica. Nosotros somos pobres y los hacemos ricos a ellos; nosotros trabajamos en hacerles el aseo, todo. El rico paga. Nosotros echamos a perder nuestros huesitos, nuestras manos… ¿Para que después hagan una diferencia así? No. Todos tenemos la necesidad de tener una casa, y no nos escuchan. Para llegar a esta situación, nosotros pedimos varias veces ser escuchados y no nos escucharon. 

Estamos exponiendo nuestra vida en una zona de riesgo. Ahí hubo un aluvión. Ahí murió mucha gente. Y nosotros aun así nos vamos a sacrificar a pesar de las consecuencias que puedan pasar, o de las desgracias que uno no espera. La naturaleza es así de loca. 

Hay un tema que se está debatiendo, y me gustaría preguntarte sobre tu perspectiva al respecto. Se trata de la importancia de quedarse en la comuna, porque, por ejemplo, si a ti te trasladan a Puente Alto, ¿Qué impacto ves que esto tendría en tu vida?

Mucho, mucho. Colegio: yo tengo 3 hijas. Me cambiaría todo el sistema de colegios, el jardín. En lo que respecta al consultorio, mis hijas tienen problemas de vista, usan lentes. Yo tengo que estar de aquí para allá al Calvo Mackenna.  ¿Cómo me voy a ir a Puente Alto si yo tengo todo acá? Yo trabajo en las ferias de Peñalolén: trabajo el miércoles en Los Molineros, trabajo el día jueves en José Arrieta, trabajo el día viernes El Valle, trabajo el día sábado en Grecia, trabajo el día domingo en José Arrieta. Yo trabajo de martes a domingo en las ferias de Peñalolén. Yo soy nacida y criada en Peñalolén. De los 9 años que mi mamá se separó de mi papá, trabajo en la feria con mi papá. Ahora ya estoy grande, trabajo sola para mantener a mis hijas. La feria me da el sustento. Yo trabajo en la cola, porque para conseguir una patente también es difícil. Si vamos a pedir un ambulatorio, nos dan todo. Pero para trabajar en un puesto establecido cuesta. A mí me ha costado mucho y trabajo en la cola y no me jugaría a favor cambiarme de comuna por mi casa si mi trabajo, mi vida y la vida de mis hijas está hecha en la comuna de Peñalolén. Ellas nacieron aquí, en los hospitales de Peñalolén y estudian en los colegios de Peñalolén. O sea, no es como para decir: “me llevo a mis hijas para Puente Alto”. Yo no sé cómo son las otras comunas. Una está acostumbrada a su comuna y lucha por su comuna, trata de mantener limpio y todo. Así se trabaja en conjunto. Hay hartas organizaciones que están dando la pelea por que son muchas las familias que estamos en el campamento. 

Me comentabas también que dentro del campamento hay un alto porcentaje de población migrante. 

Si, hay harto extranjero. Hay mucho extranjero. Harto peruano, venezolano. Tenemos más de 500 familias al parecer de todo: chileno, extranjero venezolano, gente de Peñalolén, gente de La Florida, pucha… gente de todos lados de este sector. El campamento estalló y está mostrando la realidad de que estamos en una catástrofe nacional encuentro yo, que en todas partes de la nación se están formando campamentos. En Viña está colapsado de campamentos y no se les escucha. ¿Por qué no se les escucha? Están tirados en un cerro y no se les escucha. En Algarrobo ahora se están haciendo otros campamentos, y están formados con luz y agua. No es solamente que pase acá en Peñalolén, La Florida, en Las Condes. Esto está pasando en todo chile. Cuántos campamentos se están formando y a la luz no muestran eso. No están mostrando la realidad que está viviendo Chile en el tema de vulnerar derechos a través de la vivienda. Y porqué el Estado tiene que esperar que uno llegue a estas circunstancias de llegar a un campamento. Ellos tienen que escucharnos por lo que somos, por lo que valemos, por nuestro derecho, por ser personas, no somos un animal como para estar en la calle y tener cuatro tablas paradas para poder dormir bajo techo. No somos perros, somos personas. Tenemos gente con síndrome Down, con epilepsia, Alzheimer, tenemos harta gente que lo necesita y esa gente no está siendo escuchada. Uno va a gritar allá y nos tratan de conflictivos, que las manifestaciones… pero no nos escuchan. Eso es lo que yo le recrimino al Estado. El Estado gana gracias a cada persona, a cada uno de nosotros. 

 

¿Qué ha significado para ti en términos personales el moverte al campamento?

A mí me está perjudicando mi relación por esto. Nunca va a estar una pareja antes que mis hijos. Yo estoy luchando por mis hijos. Ellos son primero. Yo no le puedo dar en el gusto a alguien por un Derecho de mis hijos… que yo no me viniera al campamento. Y yo acá estoy, hasta que tenga una solución. Aunque me cueste mi relación. De verdad. Estoy a punta pie y codo. Ayudando con mi gente, trabajando con todos, pelo a pelo para que no se desmotiven. Y no es fácil. Y hay que estar fuerte para que te vean fuerte. Y cuesta, porque genera conflicto. Pero eso, una lo está sabiendo llevar.

 

Tú tienes otras experiencias en campamento, como decías, y hay otras personas como Don José, quien estuvo también en la toma Nasur, que está apoyando a su familia. Sin embargo, hay mucha gente que no tiene experiencia de una toma, del nivel de organización que requiere, del compromiso…

Y del sacrificio. El sacrificio es lo más grande porque uno está trabajando en la tierra. Yo estuve a full, a full, y me dio una rinofaringitis aguda grave. Estuve tomando suero y me pincharon porque estaba mal. Y aun así no me van a ganar, porque, aunque este en cama, aunque esté tomando suero, yo voy a dar la lucha hasta mi casa. Todo lo que quiero es mi casa. Porque yo teniendo mi casa le voy a poder dar la comodidad a mis hijas para que estén tranquilas y no molesten a nadie. Porque estar de allegada es más humillante que estar en un campamento. De verdad. Porque que te miren feo a tus hijos, que no puedan correr, que no puedan jugar, que no se puedan explayar como ellos quieren. A mí me gustaría que mis hijas corrieran, anden en bicicleta, en patines y que nadie les diga nada. Por eso yo prefiero y me siento más cómoda y segura estando en el campamento, dándoles la libertad para que puedan jugar a la pelota, que puedan correr, pero no teniéndolas encerradas, porque yo no tengo animales. Yo las tuve en mi vientre, tuve hijas, personas, humanos, y yo quiero que ellas sean humanos, que sean feliz, que tengan su espacio. Eso es lo que yo estoy pidiendo. 

Para finalizar, te pido que me pudieras comentar lo que para ti sea importante destacar sobre lo que hemos hablado…

El paqueo que uno tiene que hacerle vivir a los cabros chicos, de tener que vivir entre medio de la tierra, no es sano para ellos, no es sano para nosotros. Eso marca la vida de las personas. Yo viví en un campamento. Yo tenía 9 años cuando viví con mi papá y con mi mamá en la toma Nasur. Sé lo que es nacer de un campamento. Y les voy a dar la lucha. Porque si pescan solo los campamentos, se van a formar miles de campamentos para que nos escuchen y ya se están formando los campamentos. Es un estallido social muy grande, hay mucha gente, mucha necesidad. Están vulnerando nuestros derechos como ciudadanos chilenos. 

 

 

Músico, abogado y defrentista. Vive en Peñalolén, Santiago.

Comentarios (1)

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    LUIS JAIME TORRES TORRES

    admirable mujer luchadora y con se-cuente yo también fui y vivi en un campamento a ka en la comuna de Pudahuel en los años 70 producto de una toma Crecí junto a mi Madre soltera y a mis tres hermanitos chicos y sufrimos mucho pero le dimos la lucha y pelea teniendo un gobierno de la Dictadura Militar pero juntos a muchos pobladores y pobladoras y lo gramos nuestro objetivo una casa digna a ka en la comuna de pudahuel Saludos y mi admiración y respeto a la compañera y sus vecinos y pobladores de la toma Dignidad
    VIVAN LOS QUE LUCHAN

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