#DeFrente entrevista al Embajador de Venezuela (II parte): «EEUU no es un país democrático”

Compartimos la segunda parte de la entrevista que #DeFrente le realizó al Embajador de la República Boliviariana de Venezuela. En esta ocasión, Arévalo Méndez enfatiza en la relación con los Estados Unidos, la forma en la que la Revolución busca superar su dependencia del petróleo y el legado del Comandante Hugo Chávez.

Por Andrea Salazar y Nicolás Valenzuela

 

#DeFrente: Año a año se escuchan noticias de nuevas bases norteamericanas en América Latina (Chile, Colombia, Argentina, Brasil, etc.). ¿Es posible pensar en una Patria Grande soberana con ese nivel de intervencionismo? ¿Y cómo lo haremos con China? ¿Podría ser una especie de nuevo imperialismo de izquierda?


Son varios temas y varias preguntas que se abren. Analicemos lo que pasó en Venezuela y cómo eso afectó ciertos intereses en el mundo. Chávez, entre otras cosas, estuvo trabajando 4 o 5 años política, cultural, social y geopolíticamente un diseño que llamamos el estratégico nacional, el cual comprende el adoctrinamiento de las FFAA. Después del golpe de 2002, se prohibió a los oficiales venezolanos ser parte de la Escuela de las Américas y el Colegio Interamericano de Defensa. Ese acto de soberanía, dignidad y autodeterminación fue una bofetada al poder norteamericano. Además, se ordenó que la misión militar norteamericana saliera del Fuerte Tiuna -que vendría siendo nuestro Pentágono, ahí están todos los ministerios y comandantes de las FFAA.

 

Chávez le dijo al presidente norteamericano “si usted permite tener una agregaduría militar venezolana en el Pentágono, nosotros les permitimos mantener la suya en el Fuerte Tiuna”. Hasta ahí llegaron. Segunda bofetada. La tercera bofetada fue la decisión de no comprarle más armas a EEUU, Francia ni Israel. Ojo con Israel, porque su concepción del sionismo es más fuerte que la concepción americana y mucho más urticante. Empezamos a comprarle armas a China y Rusia. Bofetada más fuerte todavía.

 

Sobre las bases militares: El Departamento de Estado norteamericano tiene 197 misiones diplomáticas, incluyendo las misiones en las organizaciones internacionales. No sé en qué países EEUU no tiene una misión diplomática. Sin embargo, el Pentágono tiene 816 bases. Entonces ¿Quién lleva las relaciones internacionales norteamericanas? ¿El Departamento de Estado o el Pentágono? Esas bases están (también) para amparar los intereses norteamericanos cada vez que se negocia un tratado de libre comercio en Asia o el Caribe, etc. Por si te pones cómico, están a 3 kilómetros de la negociación. Esa es la realidad para las naciones subyugadas a los EEUU.

 

Nosotros no tenemos bases, ni vamos a tener bases extranjeras. Ni chinas, ni ucranianas, ni de ninguna otra nación. ¿Si pasan barcos por el Caribe y se abastecen? Si, les vendemos combustible. Pero las bases están prohibidas por la Constitución. Colombia es el país que más bases norteamericanas tiene (al menos en Latinoamérica). Alguien, en su momento dijo, creo que fue Brzezinski (consejero de seguridad nacional del gobierno de Jimmy Carter), que para conquistar Venezuela hay que colonizar Colombia. Estos tipos están claros conceptualmente y son firmes en su propósito.

 

 

#DeFrente: Chávez hablaba sobre la importancia de la crítica y la autocrítica para hacer la revolución. De hecho, durante la discusión del posible cierre del Centro Internacional Miranda, Chávez señaló que no debíamos dejarle la crítica sólo al enemigo, sino que nosotros debiéramos ser los principales críticos de lo que estamos haciendo. Siendo la corrupción un problema previo al proceso boliviariano y transversal en Latinoamérica y el mundo, ¿cómo es que ustedes la han enfrentado y cual es la autocrítica respecto a su actuar?

 

 

No hay país más corrupto que EEUU. Partiendo, por que no es país democrático.

 

 

#DeFrente: ¿Por qué EEUU no es un país democrático?

 


No es democrático un sistema político que azota a una minoría por su color de piel. No es democrático un sistema político que no sólo viola derechos humanos dentro de su territorio sino que va y viola, en flagrante violación del derecho internacional, los derechos humanos de otros pueblos. No es un sistema político democrático el que se arroga el derecho de bloqueo. No solamente en Cuba, también Venezuela y Nicaragua. Todavía están las minas marinas que pusieron los EEUU en el que era el principal puerto del país cuando llegó Daniel Ortega.

 

No se puede decir que es un país democrático el que le lanza dos bombas atómicas a un pueblo. No las lanzó a instalaciones militares, al pueblo, al centro de las ciudades. No puede ser democrático un sistema en el que quien saca más voto no gana. A lo mejor nuestro concepto y el de Chile está equivocados. Allá gobierna quien saca menos votos, un concepto muy norteamericano de democracia. No es democrático un país que tiene 816 bases militares en el exterior.

 

Pasa que a los EEUU nadie lo puede evaluar, ni castigar, ni bloquear. Me pregunto ¿Qué sería de la humanidad si EEUU fuera un país democrático? No digo que todo sería pajaritos cantando o todo el mundo feliz, pero al menos podríamos tener relaciones justas.

 

#DeFrente: Volvamos a lo anterior.

 

Los organismos y ONG que hacen “estudios” sobre corrupción, o establecen rankings de corrupción que no llevan a nada, sirven a los propósitos de las potencias industriales. El medidor internacional de la corrupción es una ONG que se llama “Transparencia internacional” y aquí en Chile el año pasado reventó un escándalo y el jefe de transparencia estaba hasta la frente de actos de corrupción. Mientras existan los paraísos fiscales habrá corrupción. Por supuesto, en países no democráticos como EEUU todo puede ocultarse. Nadie evalúa a EEUU en materia de corrupción, en materia de DDHH, en materia de racismo, de maltrato a la población extranjera, etc.

 

Nosotros más que criticar, atacamos la corrupción. Capriles está suspendido, inhabilitado políticamente por un acto de corrupción. Ayer leí que Moisés Naím escribió “cómo es que hay un candidato inhabilitado”. Pero es que su misma defensa arregló con Contraloría de la República. El tipo robó. Entonces, bueno, vamos a someterlo a un juicio y le damos una medida cautelar. Y está siendo enjuiciado en libertad. ¡Pero su defensa aceptó que robó! Robó, no es que malversó, no, ¡robó! Con acento en la o, ¡robó! Entonces, ese tipo de cosas, esos tribunales fácticos internacionales, hoy denominados ONG que son la maravilla del mundo y son los que van a arreglar el mundo. Nunca se había hecho política tan fuerte contra la corrupción como lo está haciendo el presidente Maduro. Entonces, hay un ataque frontal, aparte de la crítica.

 

La segunda crítica es la que incluso se ha hecho el propio presidente Maduro. Es la tardanza en haber tomado decisiones económicas estructurales de un nuevo modelo económico. Bueno, se está trabajando en eso, pero romper la dependencia de un mono producto, de una monoproducción de casi 100 años, no es fácil. Cuando llegó Chávez teníamos 96 años de economía petrolera, si es que se puede llamar economía a eso. Pero bueno, era lo que teníamos. Ahora, se está trabajando en proyectos propios de desarrollo endógenos, interdependientes, porque independiente no hay nada. Porque si hay algo que tienen claro los EEUU es el potencial energético de Venezuela, ¡el mundo es energía! De la energía se manejan las finanzas. Un país con el potencial energético de Venezuela no puede tener proyecto propio. O sea un proyecto donde podamos abrir y cerrar la llave de nuestros oleoductos a conformidad de nuestros intereses, eso es muy peligroso para los EEUU.

 

 

#DeFrente: Nosotros somos parte del FA y recién nos estamos introduciendo en el aparato institucional y hemos visto que los movimientos y partidos de los que formamos parte comienzan a ser lugares en los que se puede acceder a poder, a sueldos que antes no se tenían y a posiciones de privilegio que antes no se conocían. Y empezamos a ver que se comienzan a mezclar los intereses, en el sentido de qué es más importante: el interés propio o el proyecto. Chávez, cuando asume el ’99 dice que los intereses de la Patria están en primer lugar y después mis intereses, los de mi partido, los de mi familia, de mi institución. ¿Cuáles son los mecanismos para enfrentar ese problema de carácter estructural?

 

Son hechos culturales que no tienen que ver tanto con el predominio del petróleo, sino de los administradores del petróleo. Las elites también. Esos cambios irremediablemente pasan por la estructura cultural, por el alma de la gente y los políticos, los dirigentes, los gobernantes que no son sino eso: Gente que vienen de allá, de acá y llegan a ser gobernantes. Yo creo que eso es un peligro en toda sociedad en el mundo. De gobernantes que llegan porque llegan atendiendo intereses particulares. El caso típico es el de Trump. Entonces, cuando hablamos de la cultura, hablamos de la intimidad de la fibra humana, qué difícil es trabajar con eso. Nosotros hemos tenido que aprender a convivir, por ejemplo, con la derecha que tenemos, porque es la que tenemos, porque nosotros no podemos inventarnos algo y mandarlos para Colombia o para Chile y inventarnos una derecha. Como tampoco podemos mudarnos donde estamos porque tenemos a Colombia que siempre ha sido un peligro permanente para Venezuela. Bueno, de paciencia nos hemos armado por 200 años, pero es terrible. Nosotros hemos sido provocados militarmente. Colombia invadió tres veces a Venezuela. ¡Tres veces! Por supuesto, las generaciones en las que nosotros veremos los cambios apenas están comenzando.

 

Con Chávez comenzó el concepto de formación. Él le decía formación bolivariana, pero era una formación humanista. El año pasado me puse a revisar las mallas curriculares en primaria y es extraordinario lo que se está haciendo. Extraordinario. Es la formación de un ciudadano primero, para que respete, segundo, que para que actúe en el ámbito de lo democrático y tercero, que sea capaz de relacionarse o tener relaciones elevadas, humanas, productivas, con su entorno, con su ecosistema. Pero eso lo vamos a ver dentro de 20 años. 

 


#DeFrente: Para ir terminando, para nosotros es muy importante difundir e ir rescatando el legado de Chávez, porque en general -incluso desde la izquierda- lo que sabemos viene directamente de CNN o de El Mercurio, entonces quisiéramos preguntarle ¿Cuáles son los tres principales elementos que destacarías de su legado?

 


Lo primero, su propia humanidad. Cómo prevalece en él el concepto de la humildad, de la honestidad, por encima de todo; y el amor, pero un amor que él lo traduce en un proyecto, lo traduce en la Constitución, en el Plan de la Patria (1), etc. Entonces, esa condición humana de hecho, no es humana de nacimiento, es humana de hecho. Por todo lo que proyectó, por lo que hizo. Por todo lo que propuso.

 

Segundo, a Chávez le veo una gran virtud, que en pocos vemos, que es comenzar a trabajar desde la confabulación, si lo podemos llamar así, del pueblo con sus propias estructuras de poder político (y respondiendo a sus propias necesidades). Creo que Chávez eso se lo pudo haber escuchado a Noam Chomsky, quien se preguntaba, ¿cuál es la razón por la que los Estados no tengan que ser buen padre?, ¿Cuál es la razón por lo que los Estados no pueden ser generosos y diría hasta dadivosos? Si los pueblos, sobre todo las clases vulnerables, encuentran que el Estado es indiferente, que está más con las empresas y el mercado que con ellos, pierde la esperanza y al perder la esperanza uno también la pierde para sus hijos y sus nietos. Chávez se basó en ese concepto. Cuando uno ve el Plan de la Patria se da cuenta de eso, se preocupó por la vivienda, por la educación, la gratuidad y la extensión universal. En Venezuela hoy en día si un joven no va a la universidad es porque no le da la gana. Chávez no prohibió la educación privada, lo que hizo fue aumentar de tal manera la educación pública que hoy alcanza el 78% de la matrícula y este avance, por supuesto acabó con un negocio. Creo que esa sensibilidad, esa fibra humana de Chávez, el mismo Maduro lo dice, creó un liderazgo con esos conceptos que parece que en política no calan: la generosidad, el amor por el prójimo, el amor por un país y un pueblo enfocado en su propia dimensionalidad y grandeza, de avance, de progreso, de bienestar, etc.

Y lo tercero es que Chávez se fijó por hacer mucha política exterior. Chávez cuando va por primera vez a las Naciones Unidas, el año 2000, recordemos que en ese año recién se estaba activando el plan de los desafíos del milenio, entonces él en una reunión en nuestra embajada en Naciones Unidas, en Nueva York, nos dijo algo que después alguien lo plasmó en un papel: los países desarrollados y las Naciones Unidas el concepto que usan para el desarrollo es el PIB per cápita. Si tú tienes un ingreso per cápita superior a los 14 mil dólare,s tú eres un país desarrollado. Y Chávez decía, ya, bueno, pero un país desarrollado puede tener 12 mil o 14 mil, pero ¿todos tienen vivienda? ¿Todos tienen acceso a bienes culturales, a bienes ambientales? ¿Todos tienen agua y electricidad? ¿Todos tienen acceso a las tecnologías de la información? ¿Se respetan los DDHH de las minorías, de los indígenas, de los sexodiversos?

 

Hay muchos países europeos que se dicen desarrollados, pero alguien se les acerca a las costas y le caen a balazos. ¿Algún día la humanidad nos dirá qué está ocurriendo en el mediterráneo? ¿De verdad se están hundiendo o los están hundiendo? Porque en medio del mar cualquier cosa puede pasar. Y las historias quedan enterradas en el subsuelo. Entonces Chávez decía, nosotros vamos y queremos ir a una sociedad, hacia un Estado, una República que dé respuesta a todas esas interrogantes. No es el PIB y el ingreso per cápita, como la tontera esa de que la familia que ingresa 2 dólares diarios no es pobre. Ese es el concepto que tiene la ONU. Ingresas dos dólares, pero vives en una casa con piso de barro, sin agua potable, sin electricidad. ¿Esos son países desarrollados? Queremos la construcción de un Estado generoso, incluso Chávez lo incluyó en la Constitución. Somos un Estado Social de Derecho y de Justicia. Chávez le agregó «y de Justicia». Por ahí desparramó toda esa conceptualidad con la que dibujó después el proyecto revolucionario. Nuestra Constitución también se la debemos al comandante. Nuestra Constitución, como todas las constituciones del mundo, establece los conceptos de soberanía, independencia y autodeterminación. Ese concepto de Estado Social  de Derecho y de Justicia es peligroso. La democracia participativa también es muy peligrosa. Pero, además, hemos hecho otras cosas que pisan callos, que duelen a los intereses fácticos mundiales. Eso de no comprarles armamento a las tres potencias no gusta, haber eliminado las semillas transgénicas tampoco. ¿Sabe a quién estamos desafiando? ¡A Monsanto!



¿Qué pasa con Monsanto? Monsanto pagó la campaña de Hillary Clinton. Entonces buscamos un pleito con Hillary Clinton. No sé si es más peligroso Trump que Hillary Clinton. Porque cuando uno la ve riéndose cuando mataron a Gaddafi, uno ve la ausencia de calidad humana en esa señora. Chávez le negó la pesca de arrastre en Venezuela. Todos esos navíos se fueron a Perú, Ecuador y a Chile. En Venezuela no hay pesca de arrastre. Esas son cosas que no se le perdonan a Chávez: democracia participativa, autodeterminación, independencia, semillas transgénicas, pesca de arrastre, Petrocaribe.

 

 

#DeFrente

(1) El Plan de la Patria 2013 – 2019 es el testamento político del Comandante Hugo Chávez, y cuya finalidad reside en la voluntad de  acelerar la transición al socialismo y la restitución del poder al pueblo. Destaca por su contenido integrador y estructuralmente ecosocialista.

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