Falta y Resto: La murga feminista que arriba a Chile

Por Miguel Fauré Polloni

 

Es la murga «de las cuatro estaciones», porque sabía que no bastaba febrero para tatuar en el oído y en el pecho sus versos. Canto rebelde nacido de las barriadas insumisas de Montevideo, la Falta es la matria de las actuales murgas jóvenes de la hermana nación celeste. Respetada, porque en tiempos de milicadas, cárcel y censuras, se atrevió a subir a los escenarios de dios Momo sin temor, coherente a sus banderas libertarias. Siempre de frente, con la tinta brava de su máximo referente, Raúl Castro.

 

En el espectáculo de este año, decidieron quebrar con su propia historia. Su poesía rojinegra no podía hacer oídos sordos a la lucha feminista. Partieron por un hecho que cifró la historia de este género artístico que tiene más de cien años: no podían ser sólo diecisiete varones para ponerse a cantar de igualdad de género. La paridad parte por el número de voces, pero no se detiene allí: en «Misa Murguera» se habla de feminismo como eje articulador de su presentación.

 

Destaca el himno que se incluye dentro de la misa, en el que las integrantes de la murga hacen visibles a esas ausencias que llenan todo el lugar: las mujeres violentadas hasta la muerte, tras ser consideradas «adorno y propiedad». Este sábado se presentan en el festival Womad, a las 17 hrs, en el escenario de La Paz.

 

 

Fotografía: Facebook de Agostina Vilardo

 

https://www.youtube.com/watch?v=z5P293thFNY

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