Fundamentalismo cristiano: el As bajo la manga del sionismo

Por Enza García Margarit

 

Huele a azufre en el continente. Trump – a quien muchos consideran la antítesis de un devoto cristiano – hizo su campaña con una plataforma evangélica. Ahora es el inquilino de la Casa Blanca. En Chile, Sebastián Piñera, tuvo a cuatro pastores evangélicos como asesores de campaña. El poder evangélico del Congreso brasileño sentó a Bolsonaro en la silla de Itamaratí. Los fundamentalistas católicos Luis Fernando Camacho y Jeannine Añez – usando la Biblia como excusa y escudo – derrocaron al Gobierno legítimo de BoliviaTodos ellos son de la Extrema Derecha.

 

Dominación territorial y saqueo de los recursos en el nombre de Dios

 

La utilización de principios religiosos para conquistar, dominar y saquear territorios es de vieja data. Las Cruzadas fueron el intento de la Iglesia Católica para conquistar las zonas controladas por el Islam. Con “la espada y la cruz” dominaron y saquearon Nuestra América durante 400 años.

A principios del siglo XX en la España Republicana un grupo de generales, entre los que se encontraba FrancoCaudillo de España por la Gracias de Dios – se alzó para expulsar a los “rojos” por “ateos”. Tras su triunfo en la Guerra Civil (1936-1939) se instaló una dictadura fundamentada en el Nacionalcatolicismo que duró 40 años.

 

La Religión es el opio de los pueblos… Y Netanyahu lo sabe

 

Para nadie es secreto que tanto EEUU como el Estado sionista de Israel han estado financiando “bajo cuerda” al Estado Islámico y a otros grupos fundamentalistas musulmanes para lograr el control del territorio y los recursos energéticos de Medio Oriente. Esta estrategia se trasladó – con el mismo objetivo – a América Latina con el financiamiento y expansión de grupos fundamentalistas cristianos.

 

De acuerdo con el periodista Eugenio García Gascón el Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, en unas declaraciones desdeñó a la AIPAC – el lobby pro israelí que hace presión en el Congreso de los EEUU – cuando declaró: “Ya no necesitamos al AIPAC. Ya tenemos suficiente apoyo en Estados Unidos con los evangélicos”.

El demócrata Bernie Sanders – a pesar de ser judío – ha manifestado que le “preocupa que el AIPAC sirva de plataforma a líderes intolerantes»

 

Asimismo asegura que “Netanyahu tiene razón (…) los cristianos evangélicos han sido decisivos en las últimas elecciones a la Casa Blanca. En realidad, sus millones de votos son complementarios del esfuerzo que hace el AIPAC en los corredores del Capitolio para dirigir la política exterior de Estados Unidos.

 

En otro artículo publicado en New York Times, David D. Kirkpatrick, Elizabeth Dias y David M. Halbfinger señalan que si bien Israel ha dependido por mucho tiempo del apoyo de la diáspora judía, el gobierno de Netanyahu ha hecho un viraje histórico y estratégico, al pasar a apoyarse en la base mucho más grande de cristianos evangélicos y que la presencia de la Alta Jerarquía de estos grupos en la inauguración de la embajada de EEUU Jerusalén lo demuestra.

El Sionismo: la mano que mece la cuna en América Latina

 

Benjamín Netanyahu viajó a Brasil antes de la toma de posesión de Jair Bolsonaro y declaró en un encuentro con los principales líderes evangélicos de ese país: “Ustedes son nuestros hermanos, no tenemos amigos mejores que los evangélicos, y los evangélicos no tienen mejor amigo que el Estado de Israel”.

 

Por su parte el pastor Silas Malafaia, líder de la iglesia cristiana Asamblea de Dios – Victoria en Cristo – afirmó que el voto de la comunidad evangélica a Jair Bolsonaro fue debido en gran parte por su apoyo hacia Israel y aseguró que no se habría conseguido sin la agenda pro-Israel.

 

Y es que América Latina – rica en recursos naturales y energéticos – es una buena inversión para los intereses económicos y geopolíticos israelíesEn la actualidad los evangélicos constituyen casi el 20 por ciento de la población, mucho más que el tres por ciento que los representaba hace seis décadas. En algunos cuantos países centroamericanos están cerca de ser la mayoría.

Grupos fundamentalistas cristianos y la extrema derecha: un matrimonio peligroso

 

Históricamente los partidos de derecha en Latinoamérica giraban en torno a la Iglesia católica y desdeñaban el protestantismo, mientras que los evangélicos se mantenían al margen de la política. Ya no es así. Los partidos conservadores y los evangélicos están uniendo fuerzas.

 

Según el comunicador Javier Corrales los grupos evangélicos están resolviendo la desventaja política más importante que los partidos de derecha tienen en América Latinasu falta de arrastre entre los votantes que no pertenecen a las élites.

 

Por otra parte, en una investigación del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG), se establece que el evangelismo explota políticamente su gran despliegue mediático, gracias a sus propios medios de comunicación y redes sociales, ayudado de una “gran capacidad económica ligada al aporte-convicción de sus feligreses” y son fervientes “defensores del neoliberalismo y de la sociedad de consumo”.

 

Esa es la razón del crecimiento de las iglesias evangélicas en la política latinoamericana y su alianza con las facciones políticas de la ultraderecha “para impulsar su agenda conservadora, a través de candidatos propios o entregando el apoyo a quienes promuevan sus principios, definiendo algunas veces el resultado de elecciones y presionando en la toma de decisiones”.

 

Esta unión no es un invento latinoamericano, pues viene ocurriendo en los EEUU desde la década de los 80. Los evangélicos estadounidenses instruyen a sus contrapartes latinoamericanos sobre cómo coquetear con los partidos, convertirse en cabilderos y combatir el matrimonio igualitario, la ideología de género y la despenalización del aborto, entre otros temas. Y si esto no funciona… siempre se podrá impulsar un Golpe de Estado.

 

 

Imagen extraída de cristianotas.com

Corresponsal para Revista De Frente

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