«Hey Jude» cumple 50 años: la historia de un clásico de los Beatles

Por Miguel Fauré P.

#ROCK_DeFrente

 

 

Un 26 de agosto de 1968 salía a la luz uno de los tantos himnos que nos legara la banda de Liverpool. Nueve semanas lideró todos los rankings musicales, a partir de un sencillo de casi siete minutos. Ni siquiera George Martin creía que lo pasarían por la radio, debido a su extensión. «Lo harán si somos nosotros», replicó Lennon.

 

La canción fue pensada por Paul Mc Cartney para consolar a Julian, primogénito de John, tras la separación que vivirían sus padres por esas fechas. Ese 1968 no fue fácil para ninguno de los cuatro fantásticos. Ringo abandonaba la banda cuatro días antes del lanzamiento de «Hey Jude», Paul se separaba de Jane Asher (tras conocer y enamorarse perdidamente de la fotógrafa Linda Eastman) y John ya se decidía a dejar a Cynthia para irse con Yoko. The Beatles se fracturaba y el fin era inminente.

 

Por lo anterior, el estado de ánimo de la banda al momento de grabar la canción no era el mejor. Tras la euforia de los años anteriores, la resaca golpeó fuerte en las vidas personales de sus integrantes. Cantar «Hey Jude» fue un modo de despedida interna, un último «nosotros» antes del adiós.

 

Sin embargo, la grabación misma del tema no fue fácil. En un primer intento, Paul y George se enfrascaron en una disputa por el volumen de sus instrumentos, según consigna la revista Rolling Stones. El 31 de julio saldría la versión final: Comenzaba Paul a pulsar las teclas del legendario piano Bechstein de Estudios Trident, en Londres (el mismo con el cual se grabaría «Bohemian Rhapsody» o «Life on Mars?» de Bowie), cuando notan que Ringo no estaba en la sala. Había ido al baño y logra sentarse justo para su entrada triunfal, en una sincronización perfecta. «Cuando suceden esas cosas , te ríes un poco y se prende un foco en tu cabeza y piensas: ¡esta es la toma! Y te esfuerzas un poco más», señaló Paul.

 

Paul esbozó «Hey Jude» mientras conducía rumbo a la casa de Cynthia y Julian, para conversar con ellos y distraerles un poco en medio de la crisis. Era habitual que Macca creara mientras manejaba: «Eight Days A Week», «Drive My Car» y «Paperback Writer» surgieron de esa manera. La grabación no estuvo exenta de curiosidades. En el minuto 2:58 de la grabación, Paul entra a destiempo y se le escapa un «Woah, fucking hell!», que sería tan bien editado que hoy sólo escuchas un tenue murmullo de fondo. Otra curiosidad es que cuando escribía la letra, Mc Cartney quiso eliminar el verso «The movement you need is on your shoulder», sentía que estaba de más, pero fue John quien le sugirió que lo dejara ya que según él era el mejor de la canción.

 

El 4 de septiembre, los Beatles filmarían el videoclip de la canción como un modo de retribuir el altísimo nivel de aceptación del público. Allí se les ve distendidos, entusiastas, sincronizados. No era por Julian, era porque despedían a una parte de sus vidas, la más intensa quizás. Sólo restaba tomar la canción y mejorarla. Aunque con «Hey Jude» sea imposible.

 

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