Homenaje a los marinos antigolpistas

Por Claudia Cofré

#DeFrente

 

 

El pasado sábado 18 de agosto en el frontis del Museo de Arte Contemporáneo de Quinta Normal, tuvo lugar el Homenaje a los Marinos Antigolpistas realizado por el colectivo Charco. El acto se inscribe en la reflexión y recuperación de la historia de los marinos constitucionalistas, quienes se opusieron al Golpe de Estado de 1973 meses antes de que ocurriera, siendo por ello encarcelados, torturados y en algunos casos exterminados desde agosto de ese mismo año. 

Conversamos con Pedro Blasett Castro, presidente de la Agrupación de Marinos Antigolpistas de Chile, acerca de su condición actual y de la deuda histórica pendiente hacia ellos.

 

 

-He escuchado muy atenta el homenaje, y me surgen muchas dudas, como por ejemplo, ¿cuál es la condición de ustedes, como marinos antigolpistas, que se revelaron a sus mandos antes del golpe de septiembre del 73 para impedir justamente que éste ocurriera? Entiendo que en un momento no se les reconocía como víctimas de violaciones de los derechos humanos.

 

Nosotros creemos que todo lo que ha sido reparación hasta ahora ha sido insuficiente, porque entendemos que, quienes defendimos el sistema democrático, pagamos en forma muy entregada, con nuestras vidas, la defensa de la democracia. El actual sistema democrático y sus instituciones no han actuado como debería ser, no han sido capaces de reconocer estos hechos y devolvernos la dignidad. Por el contrario, creemos que ha habido una suerte de negociación con los mandos militares, de tal manera que todo lo que fue demostración de los militares democráticos, no tan solo nosotros, ha sido absolutamente apagado. Ha tenido que venir la Corte Interamericana de Derechos Humanos, a través de una sentencia, a exigirle al Estado chileno, reconocer estos hechos, lo que se logró para la fuerza aérea, pero no para todos los militares democráticos.

 

“Cuando la justicia tarda, no es justicia”.

 

-¿Hay una deuda importante entonces en la historia con respecto a ustedes?

 

Exactamente, porque son los poderes del Estado los que tienen que reconocernos, no un informe de una comisión. Así como fue llamado el grupo de la FACH del proceso Bachelet y otros, al congreso nacional, en un acto presidido por los poderes del Estado, el presidente de la república, el poder judicial, y el poder legislativo, reconocieron, hicieron un acto de reconocimiento, de que habían estado en las posiciones correctas. Esos son actos que reparan y reconocen la lucha que se dio en defensa de la democracia.

 

Nosotros tenemos en estos momentos un juicio, hace aproximadamente catorce años, en contra de los torturadores y la institución que nos causó todo ese daño. Sin embargo, el poder judicial ha sido absolutamente lento, todavía estamos en un trámite que es básicamente de investigación, aún no hay sentencia en primera instancia. Entonces cuando la justicia tarda, no es justicia. Y por tanto ahí creemos que hay también una deuda pendiente.

 

Fuimos represaliados por nuestros propios mandos, oficiales de las fuerzas armadas, de la marina, en este caso, fueron soldados y marinos los que nos tortutaron. Sabemos sus nombres, están identificados, por tanto esperamos que el poder judicial termine pronto esta apelación que nosotros hacemos.

 

-Que se haga justicia…

 

Las reparaciones han sido a medias, aquí no es un tema de plata, eso es súper importante, no es que a nosotros nos paguen o nos den algo. Se trata de la dignidad como persona, eso es fundamental que lo entiendan, pero no es entendido, porque cuando a ti te han tratado de traidor a la patria, públicamente, ¿qué están haciendo contigo? Fuiste soldado, te están denostando públicamente. Eso no tiene reparación. Uno exige, una baja honorable, en este caso, de la marina, que reconozcan que acudieron a la tortura para sacar declaraciones, y un juicio con torturas, es absolutamente inválido, no tiene ningún valor jurídico. Sin embargo, hasta el día de hoy, eso no es reconocido. Lo reconoció el Estado a través de la investigación por tortura que se hizo en la comisión Valech, pero las instituciones no reconocen para nada. Es una paradoja que existe en nuestra sociedad: el Estado reconoce, y la institución que depende del Estado no reconoce nada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-¿Hay una izquierda que tampoco se ha preocupado por su caso?

 

Está a la vista, hoy día fueron invitadas todas las direcciones de los partidos políticos, las juventudes, sin embargo, ¿quiénes vinieron hoy? ¿Qué es eso? Ignorar, algo que, obviamente, puede ser molesto, porque lo que nosotros estamos representando son principios y valores éticos muy importantes para una sociedad, y en eso, nosotros tenemos nuestras manos limpias, nuestras frentes en alto, porque en una sociedad como la que estamos viendo, donde todo está en crisis, está en crisis también la credibilidad. Ahí se demuestra si efectivamente están comprometidos con los valores y principios democráticos, porque a quienes salimos en defensa de la democracia, nos ignoran.

 

 

-Por último, ¿qué le parece que desde el arte se tomen este tipo de iniciativas, que este homenaje -realizado por los compañeros del colectivo Charco- se haya realizado al amparo de un museo y no en otro tipo de institución?

 

Me siento muy orgulloso y sorprendido que, en primer lugar, sean los jóvenes a los que les haya llamado la atención nuestro caso. Segundo, que a través del arte y sus manifestaciones artísticas se pueda exteriorizar el olvido, reponer en la memoria, aunque sea mediante pequeñas acciones, ya es importante, porque los jóvenes representan el futuro. Si ellos son capaces de recordar y tomar estos principios éticos y valores por los que nosotros hemos venido luchando por tantos años, obviamente que con eso nos sentimos absolutamente orgullosos y sentimos que estamos cumpliendo con un deber que veníamos hace mucho tiempo siendo ignorados.

 

 

Post a Comment