III Encuentro Regional Sudamericano «La economía de lxs trabajadorxs»

Les presentamos la segunda parte de la entrevista realizada a Rayen Alday de la cooperativa Centro Alerta y a Fernanda Sepúlveda de la cooperativa Cooenergía, ambas de la Federación de Cooperativas de Trabajo Trasol, quienes convocan al “III Encuentro regional Sudamericano La economía de lxs trabajadorxs”


Por: Nicolás Romero

 

-¿Cómo contribuyen este tipo de encuentros para el fortalecimiento de las experiencias populares autogestionarias?

 

F: Para nosotres ir a Venezuela hace dos años atrás, fue claro para entender que no estábamos solos, hay todo un mundo que está en las mismas. Tiene las mismas problemáticas. Tienen las mismas contradicciones, cada uno con sus características, según los países. Por eso, creemos que es tan importante vincularnos con ellos, con toda esta red que existe a nivel internacional, que ahora ha ido creciendo enormemente.

 

Tiene que ver también, con hacer práctico un ideal de funcionamiento. O sea, nosotros queremos cambiar la sociedad. Este sistema nos hace mierda. Entonces, ¿vamos a esperar a que suceda? ¿O vamos a tratar de construir algo? No somos la solución, pero sí hay que hacer prueba y error, de cómo van cambiando estas formas de relacionarse, de ver el trabajo.

 

Estas experiencias nos han servido para proyectar nuestro trabajo. Ponte tú, en TRASOL habemos cooperativas que nos dedicamos a rubros bastante parecidos. Incluso, en vez de competir entre nosotros, trabajamos en conjunto. Entonces, por ejemplo Coenergía, Red Genera y Hunab Ku, nos vinculamos a la energía renovable y a la electricidad. Cuando salen proyectos grandes, en vez de pelearlos, colaboramos. Hemos visto y practicado como colaborar es mejor que competir.

 

R: Yo creo que es eso. La reconstrucción del tejido social nos permite hacerle frente a la necesidad, tratar de construir de otra forma. De ninguna forma, estamos acá haciendo una revolución, pero sí es una alternativa, en constante contradicción con sus alcances, con sus desafíos. Pero existe, está. Y eso yo creo, sin duda, que es de cada persona que forma parte, también lo siente. Siente la diferencia de lo que es trabajar en una cooperativa, versus trabajar en la hostilidad del mercado laboral. Las formas, en los tratos. Entonces, también es un caminar pasar de cooperativa a sentirte cooperativista, y tratar de ir botando los vicios y las formas preconcebidas. El asegurarte solo, la individualidad, el egoísmo. Entonces, es una constante donde apuntamos a sacar esos vicios. En ningún caso, va a ser como mágico. Pero sí, es un proceso que al menos nos cuestionamos y decimos “ya, ésta es la herramienta, vamos cambiándola nosotros mismos”.

 

Creo también que el encuentro no es sólo cooperativas y  chao. Es también un espacio de encuentro para organizaciones territoriales, comunitarias, experiencias de autogestión, que también sientan que el marco se va a ampliar, y que se sientan a compartir en este espacio, donde las cooperativas es una herramienta más, no la única. Hoy día también, sobre todo como en los espacios más territorializados, recién se está haciendo el eco de que “oye, podemos ser cooperativas, o usar las cooperativas como herramienta. Pero en la pobla, la gente se organiza de hace rato. Hace autogestión y cosas pequeñas, que son también igual de válidas. En ningún caso, las cooperativas están por sobre, sino que son una herramienta.

 

R: Muchas de las cooperativas de la federación, no nacen necesariamente por necesidad, sino que por opción. Por ejemplo, en el caso de Argentina no es que ellos pensaron, se levantaron y dijeron un día “oye, el cooperativismo es una opción para hacerle frente al capital”. Es ante una crisis, cómo paramos la olla, y decimos “oye, tomémonos la empresa”. Cómo gestionamos esta empresa, cooperativizémonos. Entonces, todos esos hitos y antecedentes históricos, también en el caso de Chile, las mutuales y esas cosas, hacen que uno también venga como con esas formas conocidas, de decir “oye, esas formas las podríamos aplicar”. Porque hay varios compañeros, de hecho, que al interior de las cooperativas y federación, trabajando por fuera de sus cooperativas podrían ganar mucho más. Entonces, también es una opción y una apuesta; de compañeros y compañeras, es decir, ¡¡oye, no!! Y pongo a disposición mi conocimiento, y entre todos y todas aportamos.

 

-¿En qué medida, la autogestión es una alternativa para las mujeres en clave feminista?

 

R: tenemos experiencias de compañeras al interior de la federación, de cooperativas de mujeres. Entonces, tú también podís agrupar un grupo de personas, o grupo de mujeres que haciendo las mismas cosas, y aunque muchas veces bajo las mismas condiciones de precarización, de explotación, pero pueden cooperativizarse y mejorar algunas condiciones. Por ejemplo, hay una experiencia de una cooperativa de aseo clinico, “Auxilio Te Limpio”.

 

F: Es importante ver estos pequeños avances que hemos logrado como mujeres autogestionadas en nuestro trabajo, haciendole frente al machismo y al patriarcado. Por ejemplo, en la cooperativa todos y todas ganamos lo mismo, independientemente del género,de si tienes estudios o no. Quizás a nosotres se nos hace obvio, pero para muchos la diferencia entre hombres y mujeres en los sueldos es normal. Los hombres también tienen permiso para ir a dejar a sus hijos e hijas al colegio, cuidarles cuando se enferman. Nosotres, estamos en la construcción, que es un espacio súper machista. En nuestras obras, no existen los piropeos, si bien, pueden entenderse como detalles súper sutiles, al final son pasos súper importantes que el mercado laboral no considera.

 

-La Federación Trasol agrupa a cooperativas de trabajo, pero entiendo, también impulsan líneas de cooperación en torno al consumo. ¿En qué consiste la Red de Abastecimiento La Kanasta?

 

R: Bueno, la red de abastecimiento o la Kanasta, es una red que surge hacia unos dos años.Surge de la experiencia de un programa de gobierno “Quiero mi Barrio”, en la Pintana con compañeras de Villa Los Eucaliptos, haciendo un guiño al “Comprando Juntos”. No es que estemos descubriendo la pólvora, sino que buscamos retomar las experiencias productivas de la historia de Chile y Latinoamérica. Un rescate de varias formas que están obsoletas entre comillas, olvidadas, o que el mismo mercado hace creer que no se pueden sostener. Y esta experiencia, que la están haciendo muy local en la villa, deciden traerla para TRASOL y plantearla acá “oye, cómo quizás agrandar esta red”, y comprar entre todes para abastecernos. Hoy la Kanasta, no es solamente una experiencia de TRASOL. Hay más organizaciones que se han ido sumando a medida que pasa el tiempo, que son organizaciones culturales, o organizaciones territoriales.

 

En la actualidad logramos abastecer a 70 familias a través de esta compra colectiva que hacemos una vez al mes, y que logra reducir considerablemente lo que es el gasto de todo lo que implicaría comprar por fuera de esta red. Son familias de La pintana, Peñalolén, Quinta Normal, La Florida y Santiago Centro. La federación pone el lugar, que es la sede donde acopiamos, y donde al mismo tiempo, entregamos o distribuimos lo que se compra en grandes cantidades. Una vez al mes.

 

F: Finalmente, tiene que ver con esta idea de generar otra economía. La economía no es sólo trabajo, también es el consumo. Comprar juntxs no es sólo una cuestión de comprar más barato, también es acción concreta por reclamar nuestra independencia frente a las grandes empresas, es rescatar el trabajo y el producto por su calidad real, no por su marca… es dignificar el trabajo de los pequeños productores nacionales, es comer más saludable, es compartir con otres la energía y el esfuerzo que significa mantener nuestras familias… es trabajar codo a codo con lxs otrxs para lograr el bienestar común.

 

 

-¿Son el cooperativismo y la autogestión una alternativa válida y convocante para el mundo sindical?

 

F: Claro, es importante mostrar con experiencias concretas que trabajo se puede organizar de una manera distinta, en torno a otros valores.  hacerlos ver que finalmente se puede llevar el trabajo de otra forma. Muchas veces los sindicatos se cierran un poco a estas formas de organización. Por ejemplo, el mundo de las fábricas recuperadas también viene de los sindicatos. Entonces, ahí el cooperativismo en el caso Argentino si se construyó como una  alternativa a la crisis. Esto es entender que nosotros como trabajadores y trabajadoras de cooperativas no somos una isla, tenemos que pelear por luchas históricas de los trabajadores y trabajadoras. O sea, también nos afecta el mercado precario, nos afecta los bajos sueldos, las jornadas laborales, y un montón de cosas que tenemos en común como trabajadores y trabajadoras en general.

 

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