«La extraña dictadura venezolana» Por Marcel Roo

Por: Marcel Roo

 

Recientemente leí un artículo de Daniel Matamala en el diario chileno La Tercera que lleva por nombre «El asilo contra la opresión», donde hace un relato del tratamiento dado a los venezolanos por el gobierno de Sebastián Piñera, del cual comparto la casi totalidad de sus planteamientos.

Sin embargo, me permito hacer una pequeña observación. En el tercer párrafo dice textualmente: «Dos años después, en febrero de 2021, otra vez un avión de la FACH despega. Esta vez su carga es humana. Lleva 86 migrantes expulsados de Chile. La mayoría de ellos son venezolanos y, salvo contadas excepciones, no han cometido más falta que ingresar irregularmente a Chile en los últimos tres meses, escapando de la miseria y la represión de la dictadura de Maduro. (El subrayado es mío).»

El señor Matamala, a quien no conozco, cae, al parecer deliberadamente, en la falacia difundida por la derecha internacional financiada y apoyada por el imperialismo norteamericano y receptora de  instrucciones del saliente gobierno de Trump y su voceros Mike Pence y Elliot Abrams.

Pudiéramos dejar pasar ese párrafo bajo la tolerancia de que es la opinión del articulista, pero lo que más duele es precisamente que se trata de un chileno. ¿¡Coño!! decimos los venezolanos cuando nos agreden el alma. Un chileno, quien seguramente vivió en carne propia los crímenes y violaciones a los derechos humanos cometidos por la más sangrienta y abominable dictadura que haya conocido América Latina en la época contemporánea, y ahora se hace eco de la siniestra campaña de la canalla enemiga de los pueblos.

Permítame señor Matamala, recordarle las palabras de Eduardo Galeano sobre la extraña dictadura venezolana que convoca elecciones todos los años, permite que la oposición lacaya rocíe con gasolina y queme a venezolanos por el simple hecho de ser morenos y parecer chavista. Esa extraña dictadura que como dice Lula cuando no hay elecciones el gobierno las inventa. Qué no le dispara a los ojos a los manifestantes ni los reprime con agua tóxica y, menos aún,  asesina y tortura mapuches.

Es, señor Matamala, la extraña dictadura en la cual un desconocido sacado de la manga como líder de la oposición se autoproclama presidente encargado en una plaza pública ante un centenar de personas y…No le pasa nada.

Ese presunto dirigente  fue a Colombia protegido por el cartel de narcotraficantes Los Rastrojos y con el apoyo de esa otra democracia presidida por Iván Duque donde a diario matan a líderes sociales. Viaje que  tenía como fachada la entrega de una ayuda humanitaria y era una emboscada para penetrar en territorio venezolano y asesinar a los dirigentes revolucionarios. Allí estuvo apoyando esa farsa el demócrata presidente de Chile, Sebastián Piñera. 

No está demás recordar, aunque todo Chile y la América progresista lo sabe, como ese presidente de la democracia chilena es un millonario cuya fortuna no parece tener un origen muy limpio que estuvo siempre a la sombra de Pinochet.

Duele, señor Matamala, que haya chilenos que conocen la solidaridad de los venezolanos con sus vecinos, le hagan el juego a la derecha internacional tutelada por el imperialismo norteamericano.

En el caso concreto de esa larga nación que queremos como nuestra, no solo Venezuela ha sido y es tierra de bienvenida para los miles y miles de patriotas arrojados al exilio, también hubo sangre venezolana en la lucha contra la dictadura pinochetista. Au revoir, compatriota.

Músico, abogado y defrentista. Vive en Peñalolén, Santiago.

Comentarios (1)

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    Soledad Araya

    Imposible desconocer el cúmulo de verdades a las que apunta el reconocido periodista venezolano Marcel Roo. Sin embargo, también es innegable reconocer que Maduro lo ha hecho mal, muy mal, y que el pueblo venezolano lo está pasando mal. Muy mal. Si nos negamos a desconocer la injerencia de la derecha internacional en Venezuela, por un lado, y los graves errores del régimen de Maduro, por el otro, no es posible el diálogo, y sin diálogo no hay posible mejoría.

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