La literatura se toma Spotify: El retorno a la oralidad gracias a la tecnología

El futuro ya fue. Paradójicamente, las nuevas tecnologías están permitiendo recuperar el valor de la palabra hablada. Las reminiscencias de la tribu oyendo al anciano en torno a un fogón o -referencia más cercana- las noches de radionovelas en años sin televisión. La compañía sueca Spotify abrió esta opción con un éxito creciente.


Por Miguel Fauré Polloni

 

 

Una playlist con Gioconda Belli, Alejandra Pizarnik y Mario Benedetti es hoy factible y cada vez más popular. El escritor argentino Hernán Casciari, por ejemplo, decidió probar qué tan bien funcionarían sus textos si los subía a una plataforma digital de audios. Tentado por el éxito en Youtube de sus relatos «La edad de los países» y «Messi es un perro», el editor de Revista Orsai la clavó en el ángulo.

 

Gracias a todas esas plataformas mis lectores se han multiplicado, bueno, o mis oyentes”, le señaló a Los Andes, “porque no solo después compran mis libros, cuando tienen que decidir un regalo para un amigo o un familiar, también van a verme si actúo en su ciudad o buscan otras vías para llegar a mí, de modo que mi comunidad no deja de expandirse”.

 

El trasandino ya había intuido que este era un camino inevitable, gracias a la popularidad de los shows de narradores en vivo y a la insistencia con la que sus lectores -en redes sociales-  le pedían más relatos en su voz. “Los narradores de este siglo tienen que empezar a entender que los honorarios pasan más por la experiencia en vivo que por la venta de libros, sobre todo porque la industria editorial nos sigue robando«.

 

Casciari ya suma 8.000 seguidores en su cuenta de Spotify y crece la popularidad de otros creadores como el uruguayo Eduardo Galeano, el peruano César Vallejo y el chileno Pablo Neruda. ¿Por qué este retorno a la oralidad en una época predominantemente audiovisual? «Tanto a su capacidad para crear imágenes mentales en el oyente, estimulando la actividad cognitiva, como a su potencial para provocar una fuerte respuesta emocional y fisiológica”, le expresó al mismo medio Emma Rodero, profesora de la Universidad Pompeu Fabra y experta en discursos orales.. Es la imaginación la gran ganadora al restarle las imágenes, “al mismo tiempo que se intensifican las emociones del oyente ante los sonidos y las voces de los personajes”

 

Es el momento de volver a los cuentacuentos y la calidez de la voz humana desnuda, al parecer. En buenahora.

 

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