La participación de Guaidó y los gobiernos de Trump y Duque en la incursión militar mercenaria en Venezuela

Un gran silencio recorre a los grandes medios de comunicación masiva: La incursión militar mercenaria en territorio venezolano parece «pasar de largo» como noticia relevante en los grandes medios de comunicación del continente, tan dispuestos siempre a «informar» sobre los sucesos que ocurren en torno al escenario venezolano, pero que nuevamente omiten las detalladas informaciones que hay sobre una nueva intentona de derrocar a la experiencia boliviariana frustrada, esta vez incluyendo incluso la presencia de mercenarios estadounidenses y ex marines, además de un contrato firmado por parte del autoproclamado Juan Guaidó, y hasta un «extraño» hallazgo de lanchas de las Fuerzas Armadas de Colombia en el río Orinoco en pleno suelo venezolano.

A casi dos semanas del inicio de esta incursión militar o paramilitar, con un sinnúmero de pruebas que involucran directamente a Juan Guaidó y los gobiernos de Iván Duque, Donald Trump, y hasta a redes de narcotráfico, aquí una serie de informaciones actualizadas hasta el día de hoy. En la imagen que encabeza esta nota, Juan Guaidó, Iván Duque, y Mike Pence, Vicepresidente de Estados Unidos.

 

Ver también notas anteriores de Revista De Frente:

Juan José Rendón, el representante de Juan Guaidó que firmó contrato con mercenarios y asesoró a Piñera, 10 de mayo.

La trama del ataque mercenario y paramilitar desbaratado en Venezuela, 6 de mayo.

Segunda incursión mercenaria contra Venezuela en 48 horas es desbaratada y capturada en la costa de Aragua, 4 de mayo.

«Macuto: un nuevo capítulo frustrado de la vía armada contra Venezuela», 3 de mayo.

 


 

Reporte de Inna Afinogenova de RT en español:

 

 

Venezuela denuncia nueva preparación de mercenarios en Colombia (nota de teleSUR):

 

 


 

Iván Duque visitó la Casa Blanca en febrero de este año.

 

Medios encubren los vínculos de Trump y Duque en la Operación Gedeón. Fuente: Misión Verdad, Venezuela.

 

Se ha desatado una serie de relatos de evasión de responsabilidad luego de los sucesos que devinieron en la derrota de la incursión marítima por mercenarios planificada por los gobiernos de Estados Unidos y Colombia.

La acción, que fue puesta en marcha por Juan Guaidó y sus asesores cercanos desde octubre de 2019, tuvo como ejecutores al general desertor venezolano Clíver Alcalá Cordones, quien se entregó a Estados Unidos acusado de narcotráfico, y a Jordan Goudreau,“contratista” canadiense vinculado a la seguridad de Donald Trump.

El gobierno venezolano capturó a Luke Denman, de 34 años, y Airan Berry, de 41, ambos veteranos estadounidenses, junto a seis venezolanos tras el lanzamiento de la llamada “Operación Gedeón” el 3 de mayo, organizada por Goudreau y Alcalá. En la incursión fallida del primer grupo por Macuto, estado La Guaira, fueron neutralizadas ocho personas y arrestadas otras dos.

La prensa corporativa ha iniciado una operación de control de daños como medida que evite el salpicamiento a los gobiernos y actores políticos implicados; abusan de términos como “supuesto” y “supuestamente” para desvincular a Trump y a Duque de los operadores visibles. Más aun, uno de los partidos políticos implicados en el golpe continuado ha hecho su parte.

A continuación algunas de las “tesis” presentadas.

Clíver Alcalá es un “agente doble” que trabajó para Nicolás Maduro

Clíver Alcalá fue incluido en una lista de “narcotraficantes solicitados” por el Departamento de Justicia estadounidense, esto ocurrió luego de que se develaran los planes de ataque a Venezuela desde el departamento colombiano de La Guajira por la incautación “accidental” de unas armas que serían utilizadas en el mismo.

Se entregó a las autoridades colombianas y fue extraditado de una manera curiosamente amistosa a Estados Unidos, y se supone que está bajo custodia en Nueva York, esperando un juicio federal en un caso por el que se acusa al presidente Maduro de ser el cabecilla de un cartel de cocaína.

El medio norteamericano Breitbart News hace referencia a Joseph Humire, presentado como experto en el hemisferio occidental y director ejecutivo del Centro para una Sociedad Libre Segura (SFS, sus siglas en inglés), quien describe la incursión como “una operación de contrainteligencia del régimen de Maduro que usó a un desertor militar como ‘peligro’ para básicamente infiltrarse en la oposición venezolana primero y luego también infiltrarse en las autoridades colombianas y estadounidenses”.

Según el “experto”, el cerebro de la operación fue Alcalá, en concordancia con lo comentado por Daniel Hoffman, ex jefe de estación de la CIA. Este advirtió a Fox News que los mercenarios podrían haber sido infiltrados por la inteligencia militar venezolana, señalando que sería “algo para que los Estados Unidos lo miren”.

Humire dijo que el desertor mantenía lazos de amistad con Guaidó, pero también establece un amplio arco de conexiones que incluye a Hezbolá (catalogando al movimiento como de “apoderado narcoterrorista iraní”); al vicepresidente de Economía, Tareck El Aissami; al embajador venezolano en Irán y hermano de Clíver, Carlos Alcalá; y al ex líder del cartel de La Guajira, Hermágoras “El Gordito” González Polanco, hermano de Marta González, esposa de Clíver Alcalá.

Según Humire, Goudreau, quien tenía la red militar para llevar a cabo la operación y reclutó a todas las personas que participaron en esta operación, fue engañado por Clíver Alcalá tras órdenes del presidente Maduro. Agrega:

“El problema es que Alcalá está ahora bajo custodia federal de Estados Unidos… eso significa que no se le puede hacer preguntas sobre contrainteligencia o espionaje porque tiene un abogado y solo está involucrado ahora en el caso del que se le acusa, que es el de narcotráfico”.

Según la prensa corporativa, Goudreau, el ex boina verde y autodenominado consultor de seguridad, activó la “Operación Gedeón” por una necesidad urgente de dinero en efectivo.

Jordan Goudreau estaba desesperado por una recompensa multimillonaria

Por su parte el New York Post publicó un reportaje que dice, entre sus pasajes, que Juan Guaidó ganó las elecciones de 2018 y que es considerado el presidente legítimo del país por más de 60 países.

Hace una semblanza de Jordan Guy MacDonald Goudreau, ex soldado estadounidense de 43 años de edad nacido en Canadá, condecorado de las Fuerzas Especiales que planeó atacar “en lo profundo del corazón del enemigo”, capturar al presidente Nicolás Maduro y cobrar una recompensa multimillonaria.

Se sabe que Goudreau elogió la “Operación Gedeón” y dijo que había numerosas “células” todavía activas en el país, listas para atacar a “Maduro y sus compinches”.

El ex boina verde y autodenominado consultor de seguridad está bajo investigación federal por tráfico de armas en Colombia, según dijeron fuentes al portal. Sirvió en Irak entre 2006 y 2007, sirvió dos veces en Afganistán (en 2011 y 2014) y fue galardonado con tres medallas de Estrella de Bronce. Pero su carrera militar terminó hace cuatro años después de que sufriera una conmoción cerebral en un accidente de paracaidismo y numerosas lesiones de espalda.

El texto hace alusión a declaraciones de Frank Riley, veterano de la guerra de Afganistán que también ayudó a Goudreau a crear la empresa de seguridad Silvercorp. Describe a su ex socio como un oportunista que estaba desesperado por monetizar su experiencia de combate después de dejar el servicio.

A su entender, Goudreau necesitaba dinero rápido y llegó a establecer propuestas como infiltrar mercenarios como maestros de escuela para hacer frente a los numerosos tiroteos en centros educativos.

En 2018, tenía deudas que superaban los 100 mil dólares y el medio afirma que “la principal razón de Goudreau para organizar el golpe puede haber tenido menos que ver con la lucha por la libertad, y más con una necesidad urgente de dinero en efectivo”.

Como informó el Washington Post, Goudreau se reunió con Juan José Rendón y el diputado Sergio Vergara, comisionados del “gobierno interino” de Guaidó para estrategia y atención a la crisis, respectivamente. Le dijo a Rendón, quien es fugitivo de la justicia venezolana por abuso sexual, que tenía 800 mercenarios listos para irrumpir en Venezuela y pidió más de 200 millones de dólares para completar el trabajo.

New York Post afirma que, aunque Rendón y sus socios aceptaron inicialmente la operación y le pagaron 50 mil dólares, empezaron a tener miedo cuando Goudreau no pudo presentar ninguna evidencia de un pequeño ejército y exigió el pago inmediato de un anticipo de 1,5 millones de dólares.

Primero Justicia pide destituir a todo aquel

En diversas entrevistas Rendón ha aceptado que existe, y que firmó junto a Vergara y Goudreau, un “preacuerdo que no fue aprobado”, exculpando a Guaidó de la suscripción de un documento genocida a todas luces. De la operación forma parte todo el llamado “Centro de Gobierno” del que forman parte Leopoldo López como coordinador y Julio Borges como comisionado presidencial para las relaciones exteriores.

Curiosamente el partido Primero Justicia, que dirige Borges, enumeró tres peticiones concretas mediante un comunicado:

  1. “Destituir inmediatamente a los funcionarios que, en nombre de la Presidencia de la República, se vinculan con estos actores de grupos ilegales”.
  2. “Replantear los mecanismos de toma de decisiones en la oposición y el rol del Centro de Gobierno para que se respete verdaderamente la unidad y se vuelva a colocar el foco de la lucha política en la salida de Maduro del poder. Nos preocupa que las energías se coloquen en la creación de una casta burocrática y no en el cambio político”.
  3. “Adelantar una investigación independiente por parte de la Asamblea Nacional para que sea posible establecer responsabilidades. No es suficiente señalar que la operación de grupos ilegales estaba infiltrada por los servicios de inteligencia del régimen de Maduro”.

El partido político, que ha estado sumado a intentos de golpes de estado desde 2002, expresó desacuerdo con la intentona desarticulada el pasado 30 de abril de 2019 en las inmediaciones de la base aérea de La Carlota, de la cual formaron parte varios de los desertores que han sido capturados en la incursión fallida. Expresaron:

“El partido rechaza los acontecimientos ocurridos en varios lugares del litoral venezolano. Son acciones como las del 30 de abril que terminan frustrando a nuestro pueblo y destrozando la confianza entre quienes luchan por el cambio político”.

El partido con amplio prontuario en intentonas golpistas solicita al gobierno imaginario de Guaidó la destitución de Juan José Rendón por vincularse con “actores de grupos ilegales”.

Dicho comunicado, además de mostrar la atomización del antichavismo más recalcitrante, hace entrever señalamientos fuertes hacia operadores concretos como López, Borges, Guaidó y Rendón desde sus mismas filas ante su falta de transparencia.

Sin embargo, tiene más el estilo de un desmarque ante el fracaso evidente de la estrategia bélica por la que los mencionados operadores han encausado a la oposición dejándolo, al fracaso, en la más absoluta orfandad.

Último comodín: “Fue Diosdado”

El portal web PanAm Post publicó un artículo donde afirma que la “Operación Gedeón” llegó a su término, y posterior fracaso, debido a que Rendón y sus compañeros dejaron de financiarla en 2019 y “la tiranía de Maduro orquestó el movimiento para luego victimizarse ante la comunidad internacional y a su vez dar de baja a sus enemigos”.

Llamando “conspiradores” a personas armadas y con planes claros de asesinatos, el artículo pone en duda que las embarcaciones hayan salido de Colombia debido a que no fueron detectadas en ningún punto de control.

Hace referencia a declaraciones del presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, en las que ha expresado que en algunos casos hubo que financiar reuniones preparatorias a causa de que entre miembros de la oposición se robaban los fondos.

El gobierno venezolano ha afirmado en numerosas oportunidades que ha infiltrado, con elementos de inteligencia, el intento de golpe de estado y masacre expresado en el “preacuerdo” que firmó Juan Guaidó junto a sus asesores y la empresa Silvercorp presidida por Goudreau. También ha mostrado pruebas de los campos de entrenamiento, de las vinculaciones de Clíver Alcalá con el gobierno de Iván Duque y del ex boina verde con el gobierno de Donald Trump.

El mismo artículo hace alusión al desembarco del “Falke” durante la dictadura de Juan Vicente Gómez, cuyo gobierno infiltró la operación para “agrupar a todos sus enemigos en el exterior en una misión infiltrada, conducirlos al país y así capturarlos a todos en un solo esfuerzo”, sin embargo, queda claro y es evidente que ninguno de los “enemigos” del chavismo se embarcó en lancha alguna porque no es su estilo asumir las consecuencias jurídicas ni políticas de sus acciones violentas.

¿Quien pone el plan pone los medios?

Son muchos más los elementos que quedan en evidencia del blanqueamiento coordinado de la responsabilidad que tienen los gobiernos de Estados Unidos y Colombia en la “Operación Gedeón”. Pero según Humire, la responsabilidad final es del gobierno venezolano que se infiltró y logró engañar a ambos gobiernos dirigidos por el extremismo supremacista de la derecha global.

Queda la interrogante respecto a si la Administración Trump coaccionará a Clíver Alcalá para que se declare “doble agente” tal como lo sugieren los operadores mediáticos que han salido a hacer control de daños. Ya la agencia The Asociated Press había comenzado a hacerlo pocos días antes de la incursión fallida estableciendo distancia entre los ejecutores y sus financistas y facilitadores en Washington, Miami y Bogotá.

La matriz que intenta dejar colar The New York Post acerca de Goudreau no aclara cómo un ex militar ambicioso y con problemas mentales ha planeado la seguridad internacional para el presidente Trump y su secretario de Defensa.

Otro banco de preguntas queda abierto, más allá de lo evidente, para los partidos que una vez conformaron la extinta Mesa de Unidad Democrática (MUD), que apoyan las medidas coercitivas unilaterales del gobierno estadounidense pero pretenden que haya “una salida en paz, que brinde tranquilidad y estabilidad a todos los venezolanos y sus familias”, como dice su comunicado del 7 de mayo pasado.

Por último, muchos sectores del antichavismo nacional han emprendido otras operaciones violentas y la inteligencia venezolana las ha desmontado antes de llevarse a cabo. Una de ellas fue el “Golpe Azul”, también conocido como Operación Jericó, que se efectuaría el 12 de febrero de 2015 mediante el bombardeo de instituciones gubernamentales y la sede de la cadena Telesur, y por el cual fue detenido y juzgado el ex alcalde metropolitano Antonio Ledezma como uno de sus autores intelectuales.

Sus defensores argumentaron que los planes eran imposibles de materializar; lo mismo dirían si hubieran sido denunciados en octubre de 2019. Quien pone el plan pone los medios. En este caso, la “Operación Gedeón”, el plan y el dinero vinieron de Washington y Bogotá, como lo evidencian las pruebas.

Fuente: Misión Verdad, Venezuela.

Equipo de política internacional de Revista De Frente

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