William Osuna

La Revolución Bolivariana y la cultura: Entrevista al poeta venezolano William Osuna.

Por Jorge Tapia Ampuero

#DeFrente

 

En marzo del 2019, en Caracas, Venezuela, tuvimos la oportunidad de conversar y entrevistar a William Osuna, reconocido poeta y escritor venezolano, director de la Fundación Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, entrevista en la cual, pudimos abordar la importancia de la Revolución Bolivariana en el mundo de la cultura.

 

E: En general, ¿Qué rol cumple en la Fundación y cuáles son los alcances de la misma?

R: Yo soy William Osuna, poeta y director de la Fundación Casa Nacional de las Letras Andrés Bello. La Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, es un centro cultural y educativo. En lo cultural, dentro de nuestras funciones, adelantamos foros, recitales, conferencias, presentaciones de libros y talleres literarios, tomando la literatura en sus   diversas acepciones; la narrativa, la poesía, el ensayo, el ensayo histórico, y todo lo que pueda devenir dentro de las diversas rizomas del ensayo histórico. Dentro de lo cultural, damos talleres de los diversos géneros que te acabo de enumerar. Y también, adelantamos el festival mundial de poesía; un festival que ya lleva 14 ediciones, el Festival Internacional. En los dos últimos años, no hemos podido realizar el festival, asunto con la misma coyuntura política, y una serie de cosas que no van al caso. Pero es un festival de prestigio, porque alcanza de presentaciones, de invitados internacionales, más de 45 invitados internacionales de los diversos continentes. ¿Qué otra cosa te puedo decir?

 

E: Desde que comienza la revolución bolivariana, ¿Cuán importante, ha sido ese cambio político en Venezuela en torno a la cultura, el arte y las letras?

R: Por lo menos, en la Casa Nacional de las Letras, ha sido muy importante. En la Casa Nacional de las Letras, veía la cultura de una manera muy elitista. Nosotros, no solamente nos conformamos con el discurso, digamos, institucional, de las escuelas de letras, de las escuelas de sociología y de las diversas escuelas que tributan un título universitario, sino también vamos a las comunas, y vamos hacia lo que llama el perimetral. Las parroquias que activan dentro del espacio de la Casa Nacional de las Letras. Entonces, enfatizamos en el discurso descolonizador, y emprendemos discusiones, digamos, bajo premisas e interrogantes que susciten problemas. Y de ahí, se va creando de una manera bidireccional  los juicios que se emiten dentro de las comunidades de los juicios que los docentes y los monitores de los talleres nos miramos así, intercambiamos las conclusiones; no son conclusiones dogmáticas, son conclusiones que provienen de los debates. Ahí, hemos crecido. Y este crecimiento, nos está dando a nosotros una cartografía cultural y educacional muy importante en este país. Para conocernos, para saber qué destino nos depara en tanto el conocimiento cultural y educacional. Y también, para tener conocimiento que estamos defendiendo, y por qué lo estamos defendiendo. Pasar de una etapa, netamente espontánea a una etapa del conocimiento. Qué suelo estamos pisando, y qué suelo vamos a defender. Y cómo lo vamos a defender, respecto a América Latina y cómo lo vamos a defender en toda la geopolítica mundial. Claro está todo esto, dentro de las funciones de la Fundación Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, que como te enumeraba, era de educación y de cultura. No miramos la educación y la cultura como estancos aparte, dentro de la estructura social, porque también nos toca lo político, y también nos toca lo social. Entonces, lo político, lo social va creando un orden y un discurso y una narrativa. Este orden, este discurso y esta narrativa, tiene que ver con la formación  del ciudadano que esperamos que conforme esta Revolución Bolivariana.

 

E: Don William, en el aspecto, por ejemplo, geopolítico y georegional. Cómo ve Ud. el comportamiento de los gobiernos de América Latina, que en el último tiempo ha tomado, por ahora,  como decía el Comandante Chávez, un giro hacia la derecha más neoliberal. ¿Cómo ve Ud. esa situación?

R: La historia con frecuencia; nosotros miramos, digamos, con un lente presuroso. Yo creo, que nosotros estamos pasando por un momento de decantamiento. Este momento de decantamiento, es un momento que no es de repliegue, sino es ver cómo se está conformando los diversos discursos ideológicos de América Latina; que en este momento, de una manera circunstancial; digamos en el sentido dialéctico, está favoreciendo la coyuntura a sectores conservadores, y definitivamente de la ultraderecha, para no decir de la derecha, de Bolsonaro, como el Grupo de Lima. Es cierto, pero también a la par de eso, se está larvando dentro de todos esos movimientos, como una fuerza que emerge, telúrica, como diría Pablo Neruda, una fuerza que va desde México, y se está conformando, y está moviendo ese piso telúrico e ideológico, que los pueblos ya han empezado a despertar, y han empezado a crear debates. Fíjese bien, que este debate, no solamente inmiscuye a nuestros pueblos. Ya tú ves que en España, ya tú ves que en Francia, se están creando movimientos que entran en contradicción con las políticas instituidas desde hace 30 o 40 años. Incluso, cuestionando a esos sectores que se denominan de izquierda entre comillas, en esas sociedades que te acabo de enumerar. Son movimientos, digamos, que provienen y hacen eclosión desde el propio problema social, no necesariamente tienen una militancia con los partidos tradicionales. Pero sí, va conformando un sector hegemónico. Pero ese sector hegemónico, también se va conformando en América Latina; cómo empezó el chavismo también. Sectores hegemónicos, que se iban conformando, más allá de todos los partidos políticos de izquierda y derecha, y logró aglutinar este sueño que todavía persiste desde 1998, cuando el Comandante Chávez tomó el poder por la vía electoral. Estamos viviendo momentos difíciles, porque la misma política de estos partidos conservadores, en santa cruzada se han aliado con los factores hegemónicos, que son los Estados Unidos, para tratar de ahogar nuestra revolución. Pero nuestra revolución, además de tener el coraje de nuestro pueblo, tiene también el apoyo de factores muy importantes de América Latina. Me pertenece hablar del aspecto cultural. Sé bien, que en Chile en estos días, corrió un recital bellísimo, donde confluyeron cantores, poetas que hacen de su canto. Un acompañamiento con el pueblo y con el destino de América Latina, y que esto conmovió, esta sociedad que yo veía muy aletargada como la sociedad chilena. Y ya se están creando movimientos emergentes, en contraposición a toda esta tradición que se ha dicho desde el legado de nuestro querido presidente mártir don Salvador Allende. Y así, se están creando factores que son dignos seguidores de este gran hombre. Y sobre todo, se ve dentro de la juventud. Y en esa juventud, no solamente le confiamos que pueda crear una gran contradicción, que pueda solventar una contradicción en los países que pensamos, que de un momento a otro pueda dilucidar esas incógnitas del qué va a suceder, o de si eso va a seguir igual. Y te enumero, desde México hasta el sur, Chile; el movimiento mapuche, el movimiento femenino, el movimiento de homosexuales, lesbianas, un montón de cosas, que son vocerías muy importantes que crean elementos de unidad por la dignidad del ser humano, por la inclusión de todos. Bertolt decía “o todos o ninguno”. Y es verdad. Nos salvamos todos, o no se salva nadie. Las sociedades, tienen que ser más inclusivas dentro del mestizaje cultural. Y dentro del mestizaje cultural, debe ir la mayor expansión posible; todos cabemos. Y en ese sentido de caber todos, también creo que se debe fundamentar una nueva manera de vivir la nueva democracia, que debe ponderarse en América Latina.

 

E: Para finalizar don William, mandarle un mensaje solidario a toda la gente que nos escucha, y que nos lee en Chile. A la juventud chilena, y a todos los revolucionarios que están prestando mucha atención a lo que sucede en estos momentos acá en Venezuela. A título personal, creemos que acá en Venezuela se están jugando muchas cosas en términos políticos  y sociales, sobre todo por la esperanza que genera este proceso político hacia toda América Latina y el mundo. Por favor, si le puede mandar un mensaje a todos nuestros compañeros y compañeras en Chile.

R: Fíjese, hay un discurso de Salvador Allende, que dentro de todos esos discursos magníficos, ese discurso que se refiere a los jóvenes. Dice, que existe una contradicción que un joven no fuese revolucionario. Y ese gran chileno, ese gran latinoamericano, ese gran hombre universal como don Salvador Allende, todavía tiene esa mecha encendida en los jóvenes. Son los jóvenes, los que hacen ya la contracultura política en Chile, por encima de los partidos instituidos y del discurso de la narrativa hegemónica, que a fuerza de reunión y de cambiar todo para que no cambie nada, y cambiar todo bajo un ropaje de izquierda, ya no está convenciendo a los jóvenes. Son los jóvenes, los que se están organizando de una manera, y quienes a ese discurso, les vas a exponer un discurso con las particularidades que tiene el pueblo chileno, de salir adelante. Yo soy muy optimista con Chile y con sus jóvenes, con su poesía. Chile, es una tierra de poetas. Neruda, Huidobro, Pablo de Rokha, Jorge Tellier, Nicanor Parra, Gabriela Mistral. Es un pueblo culto. Allá, nuestro querido Andrés Bello, realizó lo mejor de su obra. Allá, fundó el Código Civil, allá fundó la Universidad de Chile. Cuando nosotros decimos Chile, nos recordamos el proceso de la Unidad Popular. Nos recordamos a sus cantores, a sus músicos. A Víctor Jara, al temucano. Nos recordamos todo esto que nos conmovió tanto, y que nos emocionó. Y ahora que vemos el cine chileno, la Guerra de los Lápices, los jóvenes, los muchachos con sus guardapolvos en las calles, negándose a corroborar un sistema dictatorial que todavía tiene dentro de su Constitución, preceptos que vienen de la dictadura de Pinochet. Son esos jóvenes, los que van a crear una nueva Constitución. Una Constitución revolucionaria, que va verdaderamente a conmover al pueblo chileno. Como diría nuestro querido presidente Salvador Allende, más temprano que tarde.

 

E: Muchas gracias.

R: Gracias a Ud.

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