LA VELA PUERCA/ «Destilar»: La sabiduría sucia que dan los años

Por Migue Fauré Polloni

#ROCK_DeFrente

 

DESTILAR: «Separar una sustancia volátil de otra que no lo es» /

«Expresar con sutileza artística determinado sentimiento o cualidad».

 

Hojear el diccionario y tá: la clave del disco. Un corazón a contraluz y a la intemperie. «Yo sé nadar / pero fue demasiado/ casi no me da / casi cuelgo mi edad». ¿Cómo resistir a las tormentas que nos arrasan allí, en medio del pecho? Cuando ya pasas los cuarenta, afirmados del palo mayor y nada más. Pero, a veces, ni siquiera eso nos sostiene. Entonces… ¿qué? Un disco como éste.

 

Lírica brava. Teysera le imprime a su pluma la melancolía de Montevideo al atardecer, cierta oscuridad desolada y el fuego que proviene de una pasión que siempre alimenta la resistencia. Esta vez, quizás, se volcó más sobre sí mismo, para salir dos veces a pispear el afuera con la combativa «De negro y rojo» («Aprenden del pasado para resistir / Juntaron sus razones, cada vez son más / El día es hoy, plantar la bandera») o la desgarrada «Luna de Neuquén», dedicada a la cantante Agostina Marmora, a quien conocieron en Cabo Polonio y que falleció recientemente a causa de una leucemia. Pasión y muerte, rojo y negro. «Vivimos de morir», viejo, «ahora toca seguir».

 

 

 

«Como me cuesta saber quién soy /Entre las nubes de la ilusión, no veo». Bien pudo ser una balada tristona, pero no. Es la Vela, desde el estómago brota el grito y la angustia se canta, no se llora. «Tendré que nacer de nuevo», cómo no. y «fui tomándome los días con mesura /Poquito a poco destilándome hasta aquí». Y lo que resultó fue el licor amargo de los días, aquel que sólo llega cuando el camino recorrido, al parecer, es más largo que el porvenir. Todo para concluir que «llegar a viejo nunca es el peor final»

 

Rock al hueso sin pulimento, bronces al mango y las guitarras que ya les conocemos. Son las letras las que, más que nunca desde su trabajo «Piel y hueso», dan cuenta de un mensaje de crudo existencialismo. Teysera no se guardó nada. «Una cerveza, por favor / que vengo del infierno»… y se lanza a borronear el testimonio de un Destilar honesto de forma brutal. «No me preguntes lo que pasó / casi revienta mi corazón, del miedo».

 

La belleza del videoclip que se despachan en «La Nube» quizás les pinta emocionalmente de la mejor manera posible. Sí, cierto, es muy autoreferente: el Enano quiso cantarse. Pero qué joya salió del destile, ¿no?. Un diamante.

 

Escuchen el disco completo aquí:

 

 

 

 

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