La verdad sobre los sindicatos en Cuba

Por Cheryl LaBash*

 

 

El 17 de Diciembre de 2015, el Presidente de los EEUU, Barack Obama, declaró «Creemos que los trabajadores cubanos deben tener derecho a formar libremente sindicatos»

 

¿Qué significa eso? Mas del 90% de los trabajadores cubanos están sindicalizados. Mientras, en los EEUU, de acuerdo a la oficina de estadísticas laborales, apenas el 11.3% de los trabajadores son miembros de algún sindicato. ¿No serán los trabajadores estadounidenses quienes debiesen tener mas libertad para formar sindicatos?

 

Así, el 22 de diciembre, el Departamento de Estado norteamericano ofreció 11 millones de dolares de todos los contribuyentes para financiar programas que impulsen los «derechos civiles, políticos y laborales en Cuba».

 

¿Qué? El gobierno de los EEUU gasta 11 millones de dolares de todos sus ciudadanos para mejorar los «derechos laborales» en Cuba, cuando más del 50% de las familias de los niños estadounidenses que estudian en colegios públicos son tan pobres que tienen que recurrir a los beneficios alimenticios que les da el gobierno federal. Así que, ¿de qué se trata todo esto?

 

La Revolución Cubana de 1959 acabó con el sistema capitalista que ahí había. Pero la unificación de los sindicatos cubanos en la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) viene desde el año 1939, 20 años antes de que triunfara la revolución. Los sindicatos son voluntarios, autofinanciados e independientes. La membresía sindical equivale al 1% de los sueldos de los y las trabajadoras, los cuales son directamente recolectados en los lugares de trabajo y no mediante deducciones de la paga.

 

 

¿Como es una democracia de trabajadores?

 

 

Cuba es un Estado obrero que apunta a la construcción del socialismo. La riqueza generada mediante la producción de bienes y servicios es utilizado para mejorar las vidas de todo el pueblo, no solo para que unos pocos acumulen ganancias. Estos sindicatos están directamente involucrados en resolver los múltiples desafíos que confrontan a la sociedad cubana – incluyendo el peso de las sanciones económicas, financieras y comerciales por parte de los EEUU contra la isla- que se han acumulado con años de subdesarrollo colonial

 

Propuestas para iniciar o cambiar leyes son discutidas en cada lugar de trabajo, en asambleas vecinales y en organizaciones masas como la federación de mujeres cubanas. Las enmiendas y comentarios hechos son registradas, consideradas y alteran el resultado final. Las guías económicas adoptadas en el sexto congreso del Partido Comunista cubano son discutidos mediante una consulta extensiva a todo el pueblo, no solo a los militantes de partido. Tres millones de personas han discutido en alrededor de 163.000 encuentros asamblearios. La población total de Cuba es de 11 millones.

 

Las decisiones económicas en los EEUU se toman por los jefes, banqueros y por una insaciable clase capitalista. Estas decisiones están incrementando la desigualdad social e inseguridad económica por parte de la clase trabajadora mientras enriquecen al 1% más rico.

 

Los sindicatos pueden luchar por un mejor trato bajo el sistema de acumulación, pero en esta era del capitalismo eso es un camino sin salida, generalmente suele ser una batalla perdida. Los cambios en la productividad, en vez de aligerar la carga de los trabajadores, ha terminado en desempleo, ciudades en quiebra y una creciente desigualdad. Son los «expertos» entrenados en bancos y corporaciones, y no los trabajadores y sus sindicatos quienes escriben las leyes sobre asuntos económicos para los legisladores

 

Los trabajadores cubanos son la fuerza que lidera la construcción del socialismo y garantiza que las necesidades básicas del pueblo estén disponibles para todos. Esto incluye salud y educación gratuita y de calidad, mas acceso a la cultura y a los deportes. En el centro de la ciudad de Holguín, un mural dice «300 millones de niños duermen en las calles hoy día. Ninguno de ellos es cubano» Esto es el resultado de su economía socialista.

 

El 15 de enero, la Agencia Cubana de Noticias (ACN) reportó algo que va mucho más allá de las experiencias de los trabajadores en EEUU. La CTC, el equivalente cubano a la AFL-CIO, llamó a los trabajadores a tener asambleas en todos los espacios de trabajo para que así los gerentes pudieran reportar a los trabajadores sobre las medidas económicas adoptadas. Ellos dijeron «no es posible alcanzar las metas de producción sin la participación activa de los colectivos de trabajo, que tienen la capacidad de usar su potencial en términos de la eficiencia que los sindicatos tienen

 

Al cierre de la 4ta sesión Asamblea Nacional del Poder Popular, el Presidente Raúl Castro señaló: «El hecho de que en nuestro sistema social, los sindicatos defiendan los derechos de los trabajadores no es un secreto para nadie. Para lograr aquello, los sindicatos deben ser los primeros en velar por los intereses de los trabajadores, pero también de los intereses de toda la clase trabajadora, que a su vez son los intereses de toda la nación. Nosotros no podemos darle espacio al egoísmo y a la codicia para que se extienda y consolide entre nuestros trabajadores. Todos queremos mejores salarios, pero primero tenemos que generar la riqueza y después distribuirla en función del aporte de cada uno»

 

¿Pero qué sucede con los trabajadores en los EEUU cuando la productividad se incrementa? El Departamento del Trabajo estableció el 9 de enero que los salarios han disminuido en diciembre, incluso cuando el desempleo oficial ha subido un poco. La economista de Wall Street, Diane Swonk, ha explicado esto de la siguiente forma

 

«Este es todavía un mercado comprador de fuerza de trabajo. Para todos, las buenas noticias sobre el desempleo y de los trabajadores creado demuestran que, si estos salarios han de ser creídos, los empleadores todavía tienen su tajada»

 

Eso explica por que la clase dirigente norteamericana pidió al congreso poner 11 millones de dolares para poner sus garras en Cuba bajo el pretexto de promover la «libertad de organizar sindicatos». Lo que los jefes realmente quieren es tener su puñado de esclavos salariales que deben de vender su fuerza de trabajo al libre mercado, en vez de que los trabajadores planifiquen y dirijan su destino socialista.

 

 

*Columnista de Workers World. Extraído de https://www.workers.org/2015/01/22/truth-unions-cuba/#.WFk3ufArJdh

 

 

Imagen extraída de cubasi.cu

 

 

Corresponsal para Revista De Frente

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