Las consecuencias de prolongar el cierre del gobierno en EEUU

#DeFrente/  A 25 días desde que se iniciara el cierre del Gobierno Federal en los EEUU, y sin ningún acuerdo a la vista entre la administración Trump con la oposición demócrata, el país mantiene bajo candado sus principales instituciones públicas, dejando a miles de trabajadores y funcionarios sin paga.

 

Ante el no pago de salarios y cotizaciones a los trabajadores públicos, que ya lleva 3 semanas, se estima que los daños financieros sobre los empleados federales se traspasen al resto de la economía. Esto último podría seguir empeorando si el impasse entre el gobierno y el poder legislativo continuara indefinidamente. Un cierre que en palabras del Presidente Trump podría durar «meses o incluso años» y que tendría efectos gravísimos sobre la vida nacional, llegando a sectores de la sociedad estadounidense que hasta ahora han visto este tema como una cuestión lejana.

 

Hasta el momento, la paralización del gobierno ha significado que muchos museos y parques nacionales estén cerrados, cortando fuentes claves de recaudación fiscal para contratistas gubernamentales, dilatando pagos de subsidios a la vivienda, y paralizando inspecciones rutinarias del servicio de salud sobre la alimentación o de riesgos medioambientales. De seguir así, en el mediano plazo la crisis se extendería a los subsidios por alimentación que hoy se entregan a cerca de 38 millones de personas que dependen de esos beneficios, sumiéndolos aún más en la pobreza, a la par que se produzcan demoras en las asistencias estatales más básicas. Por otro lado, el sistema judicial puede prontamente verse afectado por el cierre, quedándose sin recursos para atender causas criminales. A su vez, todo el personal esencial de los servicios públicos más básicos (Seguridad portuaria y aeroportuaria, bomberos, policías, etc) tendrían que estar trabajando sin paga por semanas o incluso meses, lo cual podría saldarse de dos formas: O con un éxodo masivo de empleados estatales migrando al sector privado o con manifestaciones sociales, lo que pondría al país en una situación social y económica muy complicada.

 

Por todo lo anterior, la sola idea de un cierre del gobierno federal prolongado es virtualmente inconcebible. Los efectos podrían tener consecuencias devastadoras sobre el país, y más aún, considerando que con el cierre no se ha definido todavía el techo de la deuda pública («Debt Ceiling» en inglés), con lo que, al no establecerse en cuanto más el gobierno estadounidense se va a endeudar, se corre el riesgo de que los bancos, o suban los intereses sobre los bonos del tesoro (aumentando la prima de riesgo) o sencillamente no le presten dinero al gobierno central. Lo mismo con las agencias de rating crediticio, quienes ya han dicho que de continuar esta situación, rebajarían la nota de EEUU sobre su deuda.

 

Mientras, miles de estadounidenses padecen de las consecuencias del cierre gubernamental, frente a un presidente que ha optado por persistir en su idea de construir el muro fronterizo con México a costa de paralizar por entero a la nación más poderosa del mundo

 

Imagen extraída de cbsnews.com

Corresponsal para Revista De Frente

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