Lo bueno de ser madre a los 12, comer basura y trabajar hasta los 80: La miseria de la prensa argentina macrista

Titulares que se han viralizado por las redes y que parecen sacados de páginas de parodia. La crisis argentina ha obligado a los medios oficialistas a lanzar bombas de humo que justifiquen lo injustificable. A la par, Macri lanza nueva ofensiva contra la prensa que le critica. 


Por Miguel Fauré Polloni

 

 

Ideología, pero denigrada, para algunos. Para otros, simple provocación. Lo cierto es que la derecha mediática ha cruzado límites éticos que se pueden explicar por la casi absoluta hegemonía que posee a nivel de medios masivos de comunicación.

 

 

Comencemos por esta editorial de La Nación (diario pronto a ser vendido al gigante Clarín): «Niñas madres con mayúsuculas«, del 1 de febrero. En un artero ataque a las reivindicaciones feministas, cita dos casos de niñas que habrían sido «obligadas» a abortar, pero se opusieron: «Los testimonios de las dos son contundentes, tanto como la intención de las dos madres, que coincidentemente apuntaron a ‘sacarles’ los hijos«. Luego señalan, sin vergüenza, su «admiración hacia las niñas madres, madrazas por cierto. Tristeza para las ‘abuelas abortistas’ que felizmente no lograron su criminal propósito. Bienvenida a los felices niños de ambas mamás».

 

 

Otra joya apareció el mismo 1 de febrero, esta vez en Clarín: «La decencia de los que buscan entre la basura». Hernán Firpo, columnista oficial del medio, realiza un elogio poético a la precariedad: «esta situación de calle -mil veces demonizada- también debería convertirlos en gente automáticamente decente». Sí, la miseria como dignidad: «alguien que literalmente sale de entre la basura, debe ser una de las personas más decentes del mundo«.

 

 

Un tercer ejemplo de la decadencia de la prensa oficialista es una nota de La Nación titulada «Un nuevo desafío en el mundo laboral: prepararse para trabajar hasta los 80». En medio del saqueo macrista a los fondos de los jubilados para costear la deuda contraida con el FMI, este medio oficialista: «entre tantas creencias que teníamos como ciertas, hay una que se desvanece a gran velocidad: la idea de que nos vamos a retirar del mercado a los 60 o 65 años. A partir de esta nueva realidad, la gran pregunta que nos tendríamos que hacer es: ¿por cuánto tiempo vamos a trabajar? Y la respuesta es: por lo menos, hasta los 80«. Argumentando con la extensión de la vida hasta los 100 años, Gabriela Hostnik realiza una loa a los nuevos tiempos. Porque, claro, la vejez y el cansancio del cuerpo no son dato, sino que «lo importante es que recordemos que la vida es una sucesión de momentos y depende de nosotros la forma en que la transitemos».

 

Junto a estas miserias éticas, el gobierno sigue empleando a la Justicia para perseguir a los medios que ofrecen una mirada alternativa y crítica de su gestión. Hoy en día, en la Argentina sólo existe un canal de televisión abierta que se atreve a mostrar la crisis social en su real magnitud: C5N. Pues bien, a través de una maniobra judicial, se busca retener fondos del medio para pagar una deuda con el Estado, lo cual imposibilita a C5N pagar los sueldos a sus trabajadores. Este medio además cuenta con una red de radios y portales web, igualmente críticos. De ocurrir el cierre, la hegemonía televisiva macrista sería absoluta. Días negros para el periodismo libre allende los Andes.

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