Los dos tercios en la Constituyente de Bolivia: Un argumento en contra del «Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución»

A raíz de los debates que ha suscitado el muy mal llamado «Acuerdo Por la Paz Social y la Nueva Constitución» (mientras la represión militarista en la calle continúa sin freno, y sin contemplar punto alguno referido a la paz), y en cuanto al asunto del quórum de los dos tercios que ya abordamos en extenso anteriormente (Ver «La trampa de los dos tercios y la continuidad del poder de veto de las derechas y del régimen neoliberal«), algunos/as han puesto como argumento de defensa de este quórum, a modo de experiencia de esto en otro país, el caso de la Asamblea Constituyente en Bolivia. Y es que efectivamente, a la Asamblea Constituyente boliviana se la convocó con tal quórum de funcionamiento. Pero la realidad fue muy distinta a lo que intentan presentar este argumento: Precisamente este ejemplo permite ver algunos de los riesgos de poner un quórum tan alto, pues de hecho el proceso se tuvo que abrir paso sin la obtención de ese quórum de aprobación. Aquí presentaremos un relato resumido de esta experiencia constituyente, que en otra ocasión hemos desarrollado más en extenso («Claves para entender la Bolivia actual. Historia, Proceso Constituyente, y la Constitución del Estado Plurinacional de 2009«).

 

Un recuente de lo sucedido. Tras la «guerra del gas«, como es sabido, dimite Sanchez de Lozada, Asume Carlos Mesa, y las derechas bolivianas conceden el punto de abrir paso dentro de la Constitución a una forma de convocatoria para la AC. Dan sus votos para una Reforma Constitucional que se aprueba el 2004, donde se incluye la posibilidd de convocatoria a una Asamblea Constituyente, regulándola con el quórum de 2/3, precisamente para contenerla y sujetarla a sus poderes de veto.

 

En las elecciones generales del 18 de diciembre de 2005 ganan Evo Morales y Álvaro García Linera las eleciones presidenciales, y el MAS obtiene una amplia mayoría en la Cámara de Diputados, pero el Senado sigue en manos de una mayoría derechista. El 2006 se pone en marcha el proceso. Se vota para los/as asambleístas en las elecciones constituyentes de julio de 2006. El MAS, más las fuerzas sociales impulsoras del Proceso de Cambio (en el llamado «Pacto de Unidad«), No obtuvieron los 2/3. Dado eso, iniciada la AC; el Pacto de Unidad intenta modificar el quorum a mayoria absoluta. La derecha se opone. Pasan meses con ese entrampamiento. La derecha agita el tema de la Capitalia Plena de Sucre, donde sesionaba la AC, antagonizando con La Paz. Hay una grave situación de enfrentamiento en Sucre por varias semanas, incluyendo graves incidentes afuera y dentro del lugar de sesiones. La derecha se opone férreamente a cualquier negociación, y abandona la AC. Por lo anterior, tiene que suspenderse el trabajo de la plenaria de la Asamblea. La trasladan afuera de la ciudad, a un cuartel y liceo militar. El MAS y el Pacto de Unidad votan solos el proyecto constitucional, sin los asambleístas de la derecha, y en medio de un grave enfrentamiento entre partidarios y opositores, con una decena de muertos y decenas de heridos en las afueras del lugar de sesiones. Debido al ausentismo de las derechas, no se alcanzan los 2/3.

 

El MAS y las fuerzas del «Pacto de Unidad» aprueba igual el texto, finalizando su votacion en Oruro, sin la presencia del grueso de la oposicón derechista, con una argumentación derivada de la regulación puesta por la «Ley Ampliatoria» con la que se había ampliado el plazo de trabajo de la Asamblea: Se dejó un tema sin decisión (el tamaño de los latifiundios permitidos), para ser votado en un plebiscito dirimente, y así se «saltaban» el quórum de los 2/3, dejándolo para después. La derecha desconoce el proyecto constitucional. Se atrinchera en el tema de las autonomias departamentales, anclandose en el poder de los departamentos del Oriente, en especial, Santa Cruz. Literalmente, bloquea toda solución al bloqueo del proceso, e incendia el país con una asonada de desconocimientos a las instituciones y al Gobierno central. En el transcurso del 2008, crecen las dudas sobre la viabilidad del proceso constituyente en esas condiciones de bloqueo. Las derechas realizan en una serie de «referendos departamentales» desconociendo al Gobierno central y a la autoridad electoral estatal. Emprenden un Referendo Revocatorio contra Evo Morales y García Linera, en un error de cálculo que pagarían caro: la dupla gubernamental arrasa en el referendo realizado en agosto de 2008, y esto produce una inflexión en el momento constituyente, donde el MAS y las fuerzas del Pacto de Unidad amplían su ventaja electoral frente a las derechas.

 

Atascadas en su intento desestabilizador, las derechas más reaccionarias intentan un proceso de desestabilización y Golpe de Estado, que tiene su punto cúlmine en septiembre, con la llamada «Masacre de Pando o de Porvenir«. Se tiene que convocar a la UNASUR que taponea el Golpe. Obligan a la derecha a negociar. El MAS cede, y negocia el proyecto de Constitución de la AC con los gobiernos departamentales de la Media Luna oriental, Luego, la negocian con el Congreso, donde la derecha tiene mayoría amplia en el Senado. Se ven forzados a cambiar más de 100 artículos. Recien ahi, se aprueba la Nueva Constitucion que es ratificada luego por plebiscito. Dada esa transaccion, el Pacto de Unidad se rompe: el sector indigenista, la CIDOB y la CONAMAQ y otras organizaciones indigenas le hacen la cruz a Evo y el MAS, distancia que nunca se recuperó desde entonces y que luego se radicaliza con el tema de la autopista por el TIPNIS. Esa brecha que se abrió en la AC, es la que, entre otros temas, le quita apoyos significativos y hoy tiene al proyecto en las cuerdas.

 

En resumen: no hay ningun caso en la Historia mundial, donde las fuerzas populares hayan obtenido en condiciones de competencia electoral los 2/3 en instancia Constituyente alguna (salvo Venezuela donde tal cosa sucedió por el sistema electoral empleado y porque la derecha llevó más de mil candidaturas, el triple que el chavismo, dispersando sus votos increiblemente). Así que no, en Bolivia, donde el tema les trajo costos tremendisimos al país y al conjunto de fuerzas populares que impulsaron el proceso, es precisamente muestra de que no es deseable un quórum de dos tercios. Poner ese ejemplo como argumento para defender el ceder ante los 2/3 que pone la derecha es dar vuelta todo: Precisamente la experiencia boliviana hace aconsejable NO ceder ante los 2/3 como quorum previamente establecido para la AC. El carácter refundacional de la Constitución del Estado Plurinacional de Bolivia del año 2009, se abrió paso a pesar de, y no gracias a, el altísimo quórum de los dos tercios.

 

En resumen: El quórum de los dos tercios tuvo como consecuencia el darle una apariencia institucional a la pretensión de las derechas de entrampar y bloquear el proceso constituyente, y de hecho, nunca se cumplió tral quórum: el texto de la Asamblea Constituyente se aprobó sólo por el MAS y las fuerzas populares algutinadas en el «Pacto de Unidad», y luego ese texto fue forzado a una negociación con los gobiernos departamentales en manos de la oposición, primero, y con un Congreso con un Senado de mayoría opositora, después.

Abogado. Investigador en temas de Nuestra América, Derecho Constitucional, y teoría política.

Comments (1)

  • Mai Bañados

    Exelente articulo

    reply

Post a Comment