Los pasos tácticos de la izquierda portuguesa (I parte)

Por Felipe Oscar Lagos Díaz

 

 

1. NEOLIBERALISMO Y AUSTERIDAD

 

 

Desde 2009, el gobierno del Partido Socialista [PS] y su primer ministro José Sócrates (2005-2011), en alianza con el conglomerado de centro-derecha, Partido Social Demócrata [PSD], desplegaron el denominado Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Iniciaba así un nuevo ciclo económico para Portugal, caracterizado por las medidas de ajuste y conversión económica determinadas por el Fondo Monetario Internacional [FMI], el Banco Central Europeo [BCE] y tuteladas por la Comisión Europea [CE], triunvirato conocido como La Troika.

 

Durante el gobierno siguiente, de Pedro Passos Coelho y el PSD (211-2015), se profundizaron estas medidas bajo el argumento de que no era posible otra alternativa, ya que resultaba imprescindible que la nación cuente con la confianza de los mercados internacionales. (1)

 

Estas políticas-económicas generaron un enorme descontento ciudadano y movilización social, en años de duro recorte fiscal. Movilizaciones que, sin embargo, no pudieron ser canalizadas en un proyecto de alternativa política.

 

Entre las medidas neoliberales adoptadas se encontró el aumento del horario de trabajo, la eliminación de festivos, la elevación del desempleo, una fuerza de trabajo precarizada, degradación salarial, recortes presupuestarios en los servicios básicos de salud, educación y ayudas sociales como viviendas y subsidios.

 

Pero estas medidas no sólo tuvieron un carácter de regulación económica, sino que consistía en una nueva estrategia de dominación, articulándose, por un lado, con un Estado destructor de los derechos sociales, privatizador, administrador de la crisis y pagador de la deuda externa, y por otro, el empoderamiento de grupos extranjeros rentistas y monopólicos, beneficiados por las privatizaciones. (2)

 

Ante la crisis política de 2013, tras la renuncia de Paulo Portas, ministro de Asuntos Exteriores y líder de los democratacristianos Centro Democrático Social-Partido Popular [CDS-PP], el primer ministro Pedro Passos Coelho (PDS) presentó al presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva, la composición del nuevo Gabinete, rechazando la dimisión de Portas. Se ajustaba de ese modo la alianza de derecha PDS-CDS-PP (3). Ante la debilidad y deslegitimación, tuvieron, entonces, que presentarse en coalición a las elecciones legislativas de 2014, bajando de 40% en las elecciones de 2009 a un 27%, perdiendo medio millón de votos.  

 

Por su parte, el PS evaluaba entrar al “gobierno de unidad” con la derecha, pero uno de los impulsores de esa iniciativa, el ex primer ministro José Sócrates, estaba siendo acusado de corrupción y blanqueo de capitales. Se empieza a consolidar, entonces, el liderazgo de António Costas y su línea de “oposición” a la derecha, con una propuesta de “alivio” de la austeridad.

 

En el campo popular, tanto desde los movimientos sociales como de los partidos políticos de izquierda, no lograron generar una alternativa a las medidas neoliberales, el gobierno y La Troika; y tras las enormes movilizaciones de 2012 e inicios de 2013 (dos huelgas generales, surgimiento de “las mareas” y las manifestaciones del “Que se lixe a Troika”), para la crisis política de julio de 2013, se vivía un enorme momento de reflujo social y desmovilización.

 

Lo que hemos denominado como la nueva estrategia de dominación hacia efectos: el movimiento popular había perdido a “300 mil jóvenes por la emigración, el aislamiento de más de 1.200.000 desempleados y la gran presión ejercida sobre la función pública”.(4)

 

Y si bien quedaron importantes sectores organizados, no pudieron salir de la lógica de la resistencia para pasar a la construcción de propuestas y alternativas.  

 

El Bloque de Izquierda [Bloco de Esquerda, en adelante El Bloco], que por su oposición radical a la instalación de La Troika había bajado de 9,82% de votos en 2009 a 5,17% en 2011, pasando de 18 a 8 escaños en la asamblea portuguesa, y de 10,72% en 2009 a 4,56% en 2011 en el Parlamento Europeo, no había podido generar un sentido nacional de su línea y estrategia política, y las personas y familias portuguesas, ante tanta incertidumbre y miedo por la austeridad, prefirieron “castigarlo” electoralmente.

 

¿Cómo fue posible que −ante esta situación de cuatro años de gobierno de Pedro Passos Coelho (PDS), con intensas movilizaciones sociales, crisis económica y política, duras reformas neoliberales, el líder PS José Sócrates acusado de corrupción, incapacidad de los partidos de izquierda de pasar de una política de resistencia a una alternativa política y con una ciudadanía atemorizada e inmovilizada− la vida política nacional portuguesa se volviera hoy un referente para los sectores democratizadores en Europa y una alternativa a La Troika?

 

 

2. EL ACUERDO PARLAMENTARIO DE 2015

 

 

En las elecciones nacionales del año 2015 para elegir Primer Ministro y diputados, el oficialismo PSD-CDS-PP obtuvo el 36.86% de los votos, perdiendo un millón de electores respecto a las elecciones anteriores. El PS obtuvo un 32.31%. Mientras que El Bloco y el Partido Comunista Portugués [PCP] junto al Partido Ecologista Verde (PCP+PEV) obtuvieron el 10.19 % y el 8.25 % respectivamente. Estos resultados no permitieron la generación de una mayoría parlamentaria.  El Presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva, convocó al anterior ex primer ministro Passos Coelho para formar nuevo gobierno. Pero por medio de un pacto parlamentario entre PS, PCP+PEV y El Bloco, se constituyó un gobierno del PS.

 

Era un acontecimiento sin precedentes en Portugal: una fuerza política que no había ganado las elecciones dirigiría el país. António Costa era investido como Primer Ministro. Con un perfil distinto al también PS José Sócrates, y buscando una cercanía identitaria a los nuevos liderazgos europeos de la socialdemocracia, como Pedro Sánchez en España o Jeremy Corbyn en Inglaterra, supuestamente más cercano a las bases y alejado de las cúpulas. (5)

 

De este modo, en noviembre de 2015, se realiza el pacto parlamentario entre el PS, el PCP+PEV y El Bloco, llevando al gobierno a Costas y generando un nuevo Programa de Gobierno, el que fue aprobado por la mayoría parlamentaria. No se trataba por su puesto del Programa ni de El Bloco ni del PCP+PEV, pero tampoco del Programa original del PS.  Costas debió aceptar una serie de modificaciones propuestas por la izquierda, ya que era parte del acuerdo. La coyuntura precisa obligaba al PS a tomar esta decisión o entregarse a la derechización.

 

No se trataba de crear una coalición, sino un acuerdo programático en torno a la legislatura, el Parlamento. El acuerdo mantenía la autonomía política de todas las partes, permitiéndoles discrepar en caso de decisiones específicas. Y la negociación tuvo la magnitud permitida por la correlación de fuerzas. Por lo tanto, no se trata de un gobierno de izquierda, sino de un gobierno del PS que es un partido de centro, quien recibe apoyos condicionados por parte de la izquierda portuguesa, quienes tuvieron en consideración sus propias fuerzas, ya que cualquier medida, en especial de los presupuestos, requiere de la aprobación de una mayoría parlamentaria.

 

  La agresividad de los medios de comunicación y de la derecha no se hizo esperar. Incluso, a nivel internacional, los defensores de La Troika reaccionaron. El ministro de finanzas alemán denomino al pacto entre el PS, PCP+PEV y El Bloco, como la “gerigonça” (jerigonza), es decir, una especie de engendro.

 

Se trata, en todo caso, de una coyuntura totalmente extraordinaria, inédita. Presentó un desafío y una ventana de oportunidad, que, en gran parte, supo ser promovida por El Bloco y sostenida en su alza electoral. Pero también por una autocrítica y proyección de horizonte por parte del PCP, quien ha tenido una rivalidad histórica enorme con el PS. Este pragmatismo, también se sostiene en parte en la idea de que la degradación de los valores socialistas en el PS portugués, especialmente en su base de militancia, activismo y electores, ha sido menor que, por ejemplo, los socialistas de España (PSOE), Grecia (PASOK) o Chile (PS).

 

Se ha hablado de este pacto como “la vía portuguesa”, e incluso se ha intentado instaurar como un “referente”. Pero su nivel de excepcionalidad electoral y condiciones totalmente nacionales, lo hacen irreproducible.

 

No obstante es importante destacar dos elementos generalizables: resulta interesante la ruptura que supone en la lógica de la izquierda llegar a esta reflexión y acción pragmática, y, muy relacionado con lo anterior, en el viejo continente vuelvan a surgir alternativas reaccionarias y conservadoras (Italia, Francia, Holanda, Grecia, entre otros), precisamente por la negación a colaborar entre el centro y la izquierda.

 

Y esto ─tanto la ruptura con el sectarismo de izquierda como la capacidad de poner dique a la reacción protofascista─, se vuelve más potente al sostenerse en resultados económicos positivos: “El ejemplo portugués lanza un mensaje contra la derecha europea al ofrecer un relato alternativo de aparente éxito de políticas que hacen frente a la austeridad, fomentan la dinamización de la economía y atienden a la mejora de derechos laborales y políticos. Pero, sobre todo, la alianza portuguesa es una advertencia para el resto de fuerzas de izquierdas europeas. Ha supuesto la renuncia de las líneas rojas que tenía cada uno para la consecución de un objetivo común. El interés compartido era echar del Gobierno a los conservadores y acabar con los recortes, las reformas liberales y la reducción de las medidas sociales. Los socialistas se vieron obligados a hacer un giro más hacia la izquierda y buscar el entendimiento con los que hasta entonces habían sido sus máximos críticos. Los comunistas tuvieron que renunciar a algunos de sus principios programáticos y el Bloque de Izquierda dejó atrás su rechazo a negociar con socialistas y priorizó ante todo la posibilidad de aplicar un programa de izquierdas”. (6)

 

Profundizaremos más adelante en los objetivos económicos y nacionales del pacto parlamentario, pero adelantaremos ahora ciertos elementos para que se entienda su ejecución. Se trata de un acuerdo que, a diferencia de las políticas impulsadas por La Troika, busca detener el empobrecimiento del país; revertir recortes de las pensiones y los salarios; detener el proceso de privatizaciones de empresas públicas; avanzar en la creación de nuevos derechos sociales y civiles (7). En otras palabras, las políticas públicas impulsadas por el pacto, que han recibido un amplio apoyo, en especial de los sectores populares, “… permiten el alivio social, una recuperación de la demanda, y por lo tanto de las condiciones de vida de la mayoría de la población…”. (8) 

 

El apoyo social se expresó en las elecciones municipales de 2017, donde el PS obtuvo 38.7%, el PCP+PEV el 9.5% y El Bloco sólo un 3.29 (aunque subió del 2.4% de las municipales anteriores). Mientras la derecha, con el PDS sacó el 30.3% y el CDS-PP el 8.78%. Para el PS ha sido un resultado histórico, el más alto; mientras que para el PDS, ha sido uno de los peores.  

 

Si bien entre PS, PCP+PEV y El Bloco, hubo una competencia electoral limpia, sin ataques, el PS obtuvo un mejor rendimiento, quitándole espacio a la derecha y a la izquierda y posicionándose en el centro del espectro político. Uno de los más heridos fue el PCP, que bajó de 34 a 24 alcaldías, cuando es sabido que el voto comunista había sido constante, consistente. Se plantea ante ello la posibilidad que la reducción comunista se deba precisamente al haber pactado con el PS, como forma de castigo de sus votantes históricos.

 

La abstención, por su parte, sigue siendo enormemente alta, aunque haya disminuido del 47% del año 2013 a un 45%. (9)

 

En las grandes capitales, Lisboa y Oporto, el PS es mayoría municipal. Al interior de la izquierda, el PCP sigue siendo la agrupación con mayor votación en regiones. En tanto que El Bloco aumenta en concejalías. Por esto, a pesar de un resultado débil, uno de los líderes nacionales de El Bloco señaló: “Si hay una lección para el partido es que se refuerza abriéndose y renovándose”. (10)

 

No obstante, el pacto parlamentario, como era de esperar, ha tenido también elementos de tensión y diferencias importantes, pero que en caso alguno pueden ser considerados como una sorpresa si se entiende la significativa diferencia ideológica entre el centrista PS y la izquierda portuguesa representada por el PCP y El Bloco; y en el hecho de que debido claramente a la coyuntura de la correlación de fuerzas, dejó fuera dos áreas de enorme importancia: la reforma laboral y el sistema financiero.

 

En la Reforma Laboral de 2018, la derecha y el PS se alían y la izquierda vota en contra de una legislación que, consideran, está más en la línea de La Troika que del acuerdo o pacto (11). Que la Reforma Laboral impulsada por el PS tenga el apoyo de la derecha y los grandes empresarios y no del apoyo parlamentario de la izquierda revela las diferencias sustantivas entre la izquierda y “el centro”. Y esto sucede a un año de las nuevas elecciones parlamentarias, que serán en 2019, por lo que sirve también para una toma de posiciones.

 

El PCP y la Confederación General de los Trabajadores Portugueses (CGTP) se distancian claramente del gobierno. El secretario del Partido Comunista, Jerónimo de Sousa, declaró: “Si es bueno para los patrones, no puede ser bueno para los trabajadores”. La gravedad de este asunto también radica en que tanto el PCP, el PEV como El Bloco habían presentado 17 proyectos de ley en materia laboral, que intentaban acabar con la reforma laboral de 2012 instalada e implementada por la derecha y La Troika. (12)

 

El otro elemento que distancia sustantivamente a la izquierda y el centro, y que también quedó fuera de la negociación del acuerdo, es la administración y gestión del sistema financiero. Esta divergencia ─como veremos─ es estratégica e ideológica y muestra claramente los limites tanto del acuerdo como del alcance del PS para distanciarse de La Troika.  (13)

 

Así y todo, es innegable lo beneficioso que ha resultado el acuerdo entre centro e izquierda para la población portuguesa, mostrando además, para toda Europa, qué es posible generar otro tipo de políticas públicas, distintas de la austeridad neoliberal de La Troika.

 

 

3. OBJETIVOS ECONÓMICOS Y NACIONALES

 

 

La izquierda portuguesa tomó la decisión del acuerdo con el centro no para presionar al PS a tomar la posición de estar con el pueblo o con la derecha y La Troika, tampoco se trató de una estrategia electoral, lo que se muestra en la disminución de votos del PCP y la mínima alza de El Bloco. Los objetivos económicos y nacionales que la izquierda portuguesa intentaba alcanzar con el acuerdo con el PS, y que les hizo sentido a la mayoría social, se pueden sintetizar en tres elementos: mejorar la calidad de vida de las y los portugueses; aumentar el nivel de politización de la sociedad; y crear una correlación de fuerza favorable para el cambio social.

 

Durante la negociación del acuerdo, Catarina Martins, líder El Bloco, fue enfática en señalar que la derecha no debiese volver a ser gobierno. Era, ciertamente, un desafío para todos los actores, pero históricamente resultaba mejor para el PS, puesto que tras la terrible situación de corrupción que afrontaba su antiguo primer ministro José Sócrates, o el PS acordaba con la izquierda o se entregaba a un proceso de derechización similar al del Pasok en Grecia y al PSOE en España. (14)

 

Entre las medidas concretas e impulsadas por el acuerdo, expresadas en los presupuestos anuales del gobierno, se encuentran: disminuir la presión sobre las personas y las familias; dinamizar la economía interna y promover el consumo; aumentar los salarios y las pensiones; reducir el paro; frenar las privatizaciones; mejorar los servicios públicos, especialmente en salud y educación; reducir el déficit público; aumentar el salario mínimo (aunque sigue siendo muy bajo según los estándares de vida); diminución del IVA.

 

Estas medidas son un rechazo claro a los consejos financieros planteados por La Troika y una forma de mostrar que las políticas de austeridad agravan los problemas, pues generan un círculo vicioso de salarios bajos, reducción del consumo, aumento de impuestos y de la deuda pública. Las medidas también son una demostración de que se puede salir de la crisis económica por medio de una forma alternativa a la austeridad neoliberal.  

 

También se ha profundizado en derechos sociales y civiles y generando medidas de democratización. Han sido aprobadas diferentes leyes con el fin de suprimir los condicionantes restrictivos del aborto; ampliar los derechos de las parejas homosexuales, incluyendo la adopción; generalizar la procreación asistida médicamente a las mujeres solteras y lesbianas; regular las condiciones para la maternidad subrogada; establecer una representación política con paridad de género completa; y el uso terapéutico del cannabis.

 

Cabe señalar que en estos últimos casos, las propuestas progresistas en materia de derechos civiles han sido producto del acuerdo entre el PS, El Bloco y el PEV, quienes conformaban una mayoría suficiente, ya que el PCP votó  con los partidos de la derecha contra los derechos de lesbianas, la paridad de género, maternidad subrogada, cannabis y eutanasia. (15)

 

Con todo, las cuentas públicas estiman un crecimiento de la economía portuguesa y una reducción del déficit fiscal. Desde la derecha vaticinaban una dilapidación de los recursos por recetas populistas, pero no ha sido así. Todo lo contrario: ha sido un ejemplo y una respuesta contundente a las políticas de austeridad de la derecha y La Troika.

 

 

REFERENCIAS

(1) Hernández, Davis. Portugal, el referente de izquierdas en Europa. En: https://elordenmundial.com/portugal-el-referente-de-izquierdas-en-europa/. Noviembre, 2017

(2) Campos, Adriano. Los desafíos de la izquierda en la era de la austeridad. En: https://vientosur.info/spip.php?article10645. Agosto, 2015.

(3) Jiménez Barca, Antonio. La dimisión del ministro de exteriores deja en el aire al gobierno portugués. En: https://elpais.com/internacional/2013/07/02/actualidad/1372780662_898525.html. Julio, 2013.

(4) Campos, Adriano. Los desafíos de la izquierda en la era de la austeridad. En: https://vientosur.info/spip.php?article10645. Agosto, 2015.

(5) Hernández, Davis. Portugal, el referente de izquierdas en Europa. En: https://elordenmundial.com/portugal-el-referente-de-izquierdas-en-europa/. Noviembre, 2017.

(6) Ibíd.

(7) Sousa, Alda y Campos, Adriano. La experiencia del Bloco de Esquerda. Conquistas y conflictos. En: https://vientosur.info/spip.php?article13750. Abril, 2018.

(8) Louçã, Francisco. Una agenda para Europa: la lucha por la solución de la deuda y el euro. En: https://portaldelaizquierda.com/en/2016/03/una-agenda-para-europa-la-lucha-por-la-solucion-de-la-deuda-y-el-euro/. Febrero, 2016.

(9) Martín del Barrio, Javier. El socialismo portugués arrasa en las elecciones municipales. En: https://elpais.com/internacional/2017/10/02/actualidad/1506897109_854716.html. Octubre, 2017.

(10) Louçã, Francisco. Portugal: un país un poco más tranquilo tras las elecciones municipales. En: http://www.sinpermiso.info/…/portugal-un-pais-un-poco-mas-tranquilo-tras-las-elecciones-. Octubre, 2017.

(11) Martín del Barrio, Javier. El gobierno portugués saca adelante la reforma laboral con el apoyo del centroderecha. En: https://elpais.com/internacional/2018/07/18/actualidad/1531903674_950761.html. Julio, 2018.

(12) Martín del Barrio, Javier. La reforma laboral divide a la izquierda portuguesa. En: https://elpais.com/internacional/2018/07/06/actualidad/1530883877_695843.html. Julio, 2018.

(13)  Manuel Rola, Maria, Campos, Adriano y Costa, Jorge. Las “lecciones portuguesas”: una respuesta a Catarina Príncipe. En: http://www.sinpermiso.info/textos/las-lecciones-portuguesas-una-respuesta-a-catarina-principe. Julio, 2018.

(14) Sousa, Alda y Campos, Adriano. La experiencia del Bloco de Esquerda. Conquistas y conflictos. En: https://vientosur.info/spip.php?article13750. Abril, 2018.

(15) Manuel Rola, Maria, Campos, Adriano y Costa, Jorge. Las “lecciones portuguesas”: una respuesta a Catarina Príncipe. En: http://www.sinpermiso.info/textos/las-lecciones-portuguesas-una-respuesta-a-catarina-principe. Julio, 2018

 

FUENTE DE IMÁGENES:

Morreu Helena Lopes da Silva, fundadora do Bloco de Esquerda

 

 

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