Los pasos tácticos de la izquierda portuguesa (II Parte)

Por Felipe Oscar Lagos Díaz

 

Acá enlace a la primera parte de este reportaje: http://revistadefrente.cl/los-pasos-tacticos-de-la-izquierda-portuguesa-1/

 


 

4. PASOS TÁCTICOS Y DISCREPANCIAS

  

La derecha portuguesa, tanto con el PSD como con CDS-PP, sufrió un fracaso electoral en 2015, así como en las elecciones municipales de 2017. De ambos fracasos no ha logrado recuperarse. Cuando se conjuga este diagnóstico con la difícil situación de los años de la “austeridad” impulsados por La Troika y padecidos por la población portuguesa, no cabe duda que la decisión del acuerdo de 2015 por parte de El Bloco y del PCP+PEV, fue compleja y arriesgada, pero ha significado un sustantivo avance. (1)

 

Era percepción de la gran mayoría portuguesa, trabajadora, desempleada, jubilada, de jóvenes, que mantener un gobierno de derecha era demasiado duro y que había que superar las políticas de empobrecimiento.

 

Como ya señalamos, la izquierda y los movimientos sociales vivían un momento de reflujo a causa de la compleja situación de la población, las políticas antisindicales, la salida de jóvenes al extranjero y el desgaste propio de las movilizaciones. Pero en política no basta con dar cuenta del reflujo de la izquierda: “Hay que buscar los medios para revertirlo”. (2)

 

Es necesario salir de la política testimonial y sobreideologizada de la izquierda, que la ha marginado. Y tanto El Bloco como el PCP han tenido la destreza y el valor táctico de hacer un movimiento para seguir en el juego… Hay que dejar de ser sólo organizaciones que protestan, para, además, ofrecer propuestas y alternativas.  

 

Tiene riesgos, pero los riesgos hay que asumirlos. La izquierda no puede seguir reproduciendo su aislamiento para aparentar “consecuencia política”, o seguir dejando que las diferencias tácticas la dividan en lo fundamental. Se pueden tener divergencias, pero hay que ponerse de acuerdo en lo esencial. Por ejemplo, el PCP es contrario a la Unión Europea, El Bloco promueve su reformulación, mientras el PS tiene una actitud continuista. Pero la disputa hay que darla, ya sea respecto a la posición con la Unión Europea o cualquier otra divergencia. Por ejemplo, el PS promueve un reformismo que, si bien rompe con las políticas públicas neoliberales, la “austeridad”, sigue alineado con las políticas macroeconómicas. El Bloco y el PCP+PEV, por su parte, plantean que hay que seguir avanzando más allá del reformismo del PS.

 

De la misma manera ni El Bloco ni el PCP se entregan a la “gobernabilidad” que tanto preocupa al PS. Discuten, proponen leyes, votan, plantean propuestas, confluyen en los movimientos sociales, en las manifestaciones.

 

Pero, ¿puede ser que, al no ser parte del gobierno sino sólo un acuerdo parlamentario, los réditos electorales los acapare el PS, como parecen demostrar las elecciones municipales? Puede ser que el PCP haya perdido algunos municipios y que El Bloco haya aumentado su votación de manera poco significativa, pero la claridad con que han enfrentado el debate público y las nuevas ideas que han estado haciendo circular son enormemente significativas.   

 

Para las elecciones de 2015, por ejemplo, la destacada portavoz de El Bloco, Catarina Martins, fue la indiscutible ganadora de todos los debates, tanto por sus ideas como por la manera de expresarlas, con claridad y sencillez. Y cuando llegó el momento de dar el paso al acuerdo o pacto parlamentario, Catarina Martins, en debate televisivo, expresó las condiciones para un futuro gobierno del PS. Los tres puntos propuestos por El Bloco se volvieron decisivos para el debate público y nacional: el apoyo parlamentario sólo sería viable si el nuevo gobierno deja de congelar las pensiones, modifica la forma de despido “fácil” y deja atrás la reducción de los impuestos de las empresas para la seguridad social.

 

Esto demostró a la gente que lo que buscaba tanto el PCP+PEV como El Bloco no era un acuerdo electoral, “sino una clara respuesta a las necesidades de las personas” (3). Y por lo tanto, ese acuerdo, permitía además mantener el debate, las diferencias respecto a lo realizado por el nuevo gobierno del PS.

 

Esto ha permitido poder plantear críticas rotundas cada vez que el PS ha propuesto salvar a los bancos de deudas con dinero público o impulsar iniciativas empresariales privadas. Por lo demás, estos elementos, el de los bancos y la empresa privada, así como la deuda externa, la Unión Europea, no pudieron ser incluidas en el acuerdo debido a la correlación de fuerza… Por eso mismo la necesidad de mantener la crítica, de expresar las divergencias.

 

El Bloco ha señalado con claridad, en el debate público, a través de artículos, foros, en las movilizaciones y por los medios de comunicación, que no se puede desafiar la austeridad y al mismo tiempo estar de acuerdo con La Troika. También se ha criticado las prioridades del gobierno del PS, el bajo nivel de gasto público y las leyes laborales impulsadas.

 

De hecho, en torno al debate parlamentario del presupuesto anual para 2018, se abre una diferencia enorme entre El Bloco y el PS. El Bloco había presentado una propuesta de impuesto especial sobre las rentas de las empresas de energías renovables, y lo había hecho con anticipación y en negociaciones con el Gobierno. El día viernes 24 de noviembre de 2017, el Parlamento aprobó la propuesta de El Bloco, pero ese día, el mismísimo primer ministro António Costas anunció que el gobierno pediría una nueva votación para el lunes. A lo largo del fin de semana el gobierno negoció con las empresas, que amenazaban con abandonar Portugal. Así, en la nueva votación, los parlamentarios del PS votaron en contra de la propuesta de El Bloco. (4)

   

El tema laboral es la otra arista donde hay una diferencia entre El Bloco y el PCP+PEV, por un lado, y el PS, por otro. A tal punto llegó la divergencia, que en las movilizaciones de junio de 2018 El Bloco y el PCP participaron activamente en las protestas organizadas por los sindicatos de trabajadoras y trabajadores contra la legislación laboral del PS.

 

También en esta ocasión El Bloco preparó con anticipación propuestas laborales alternativas para hacer frente a la precariedad de los empleos y los contratos laborales. A lo largo del 2017 el gobierno socialista impulsaba una legislación a favor de las grandes empresas, reduciendo la contribución de dichas empresas a la seguridad social. La propuesta del PS fue derrotada. Gracias a las movilizaciones sociales, al movimiento sindical, pero también a las propuestas de El Bloco, se realizó una gran conquista para las y los trabajadores: se aumentó las contribuciones a la seguridad social y se implementaron cambios importantes en favor de las y los trabajadores precarizados.

 

Respecto a la política de las organizaciones de izquierda, las movilizaciones sociales no sólo tienen por objetivo apoyar propuestas legislativas, sino construir una mayoría social, una visión alternativa de la sociedad. Por eso el acuerdo parlamentario no puede ni ha logrado frenar las acciones colectivas, las manifestaciones, la organización social. Y El Bloco ha sido parte de las movilizaciones sindicales, de profesores, del movimiento feminista y socioambientales.

 

El actual periodo se caracteriza por generar una agenda de mayor justicia social, pero la tarea es la creación de un movimiento popular que junto a la izquierda llegue a ser gobierno. Eso significa impulsar una política de masas, de mayorías.

 

Aún falta mucho por avanzar, para pasar de un periodo táctico que abre el acuerdo parlamentario, a una lucha por las decisiones estratégicas de la izquierda, que deben ser apoyadas por el movimiento popular. Eso es lo que está haciendo la izquierda portuguesa, esa es la dirección hacia donde avanza. Y en el proceso, hay que fortalecer la organización social, sindical, estudiantil, feminista, socioambiental. Como escriben tres destacados dirigentes de El Bloco: “… esta es la forma política como la izquierda ganará: hablando con las personas que comparten las mismas ideas, incluso en otros partidos, para crear un movimiento social, defendiendo propuestas concretas y siendo capaces de ofrecer una alternativa y no sólo protestas”. (5)

 

5. LA ESTRATEGIA

 

 

Los pasos tácticos han permitido ganar enorme experiencia militante y generar debates en la opinión pública. Era necesario recorrer este camino debido a la situación de debilidad y segregación de los sectores populares. Asimismo, debido a tantos años de una izquierda dividida, testimonial y marginal. En este proceso se construye movimiento social y partidos de izquierda, se gana en experiencia, en iniciativas, en autocritica y reflexión. Aunque claro, también se generan enormes contradicciones y cuestionamientos debido a la velocidad de los procesos o los errores cometidos.  

 

Pero sin lugar a dudas, las condiciones actuales de la izquierda portuguesa son mucho mejor que en años anteriores. No sólo ha mejorado en votación, sino que se ha destacado en sus propuestas parlamentarias; ha sido hábil en la negociación con los ministerios, en la gestión de municipios, en la participación de las movilizaciones sociales y construcción de militancia, la educación política y el debate nacional.

 

Tanto El Bloco como el PCP+PEV no sólo tratan de revertir la situación de empobrecimiento a la que han sido sometidas las y los portugueses, ni tampoco se trata simplemente de detener las políticas de austeridad impulsadas por La Troika, sino de construir una política alternativa de izquierda. Esto ha significado cuestionarse las antiguas formas de actuar y muchas veces salir de los márgenes de la izquierda misma, apelando más bien a intereses nacionales y populares. En un contexto de resurgimiento del fascismo y del populismo de derecha en toda Europa, ir más allá de la identidad de la izquierda se ha vuelto una necesidad histórica. Del mismo modo que también es una necesidad obtener buenos resultados, un trabajo político y parlamentario de calidad. Y esto lo ha hecho tanto El Bloco como el PCP.

 

Por supuesto el acuerdo parlamentario tiene enormes límites en cuestiones estratégicas. En primer lugar, porque el PS no es un partido de izquierda y sus intereses siguen estando orientados por su relación con La Troika y con los grandes empresarios nacionales y transnacionales. El PS no romperá ni con las actuales políticas de la Unión Europea ni con la deuda externa impulsada por La Troika.

 

Este es, entonces, el punto estratégico: ¿cómo formar una mayoría nacional, popular, que se exprese y organice contra la deuda impuesta por La Troika? ¿Cómo llegar a ser gobierno, de izquierda y popular, rechazar la política de austeridad e impulsar una política de inversión pública, de mejores condiciones para las clases trabajadoras, de mayores derechos sociales?

 

Para llegar a ser un gobierno popular no sólo es preciso vencer a la derecha, sino conquistar a la mayoría social, donde aún muchos sectores se identifican con la política del PS. A su vez, esto modificaría la correlación de fuerza no sólo en el ámbito nacional, sino en el europeo: “Para conseguir una nueva relación de fuerzas europeas es preciso que gobiernos de izquierda sean elegidos en las urnas, siendo fieles a los trabajadores que los mandatan”. (6)

 

Por lo tanto, estos tres elementos estratégicos se articulan: llegar a constituir un gobierno popular en lo nacional, que haga frente a la deuda y que transforme la correlación de fuerzas a nivel europeo.

 

Para esto, se debe conformar un gobierno con enorme apoyo popular, para proponer cambios sustantivos en la política fiscal, modificar el sistema productivo, reindustrializar el país, generar una reconversión energética, aumentar la protección ambiental, y promover el feminismo. En una palabra: establecer un gobierno que ataque al capital financiero.

 

Considerando que las siguientes elecciones nacionales son el próximo año 2019, el problema estratégico se vuelve a plantear al momento de considerar que ni hacer frente al capital financiero ni renegociar la deuda, son parte de la política estratégica del PS.  

 

6. LA UNIÓN EUROPEA

 

 

La deuda externa en Portugal es insostenible. Ya superó el 130% del PIB. Y las políticas de austeridad no la disminuyen, sino más bien tienen el objetivo de amarrar al país y sus gobiernos a las políticas de La Troika. Sólo el pago de sus intereses supera el presupuesto del Servicio Nacional de Salud de todo un año. Es la sumisión de un país supuestamente soberano al poder del gran empresariado transnacional europeo, especialmente el alemán. Esa sumisión la vivió el gobierno socialista de José Sócrates y el gobierno derechista de Passos Coelho, y también el de Costas. Los tres fueron elegidos, ya sea por voto popular o por acuerdo parlamentario. Pero ninguno ostentaba realmente el poder, pues el poder se encuentra en aquellos por los que nadie ha votado, es decir, “… el poder realmente existente, el poder colonial de una Unión Europea comandada desde Berlín”. (7)

 

No obstante, es innegable que la experiencia Griega, con el gobierno de Syriza, ha sido un referente para El Bloco y la izquierda portuguesa, y una de las razones por las cuales han accedido al paso táctico del acuerdo parlamentario. Por un lado, sin un apoyo popular masivo y una claridad respecto a cómo responder a los protocolos de La Troika, no se puede aventurar un camino de ruptura radical o enfrentamiento directo con la Unión Europea; pero por otro lado, también es posible generar una política nacional distinta a la política de austeridad y empobrecimiento.

 

Una salida del Euro, o un enfrentamiento con la Unión Europea, sólo es posible cuando no haya ya otra alternativa, pero también cuando confluya ese momento con un gobierno popular con apoyo de las grandes mayorías. La situación griega conjugaba estos dos elementos. Por lo tanto, al parecer, faltó algo más, a saber: tener una alternativa trazada, un plan nacional que considere los peores escenarios a los que La Troika está dispuesta a llevar a los países que busquen su propia soberanía.

 

Ya hemos establecido las enormes diferencias entre el PS, El Bloco y el PCP respecto a la Unión Europea. El PS tiene una política de continuismo respecto a la Unión Europea y el Euro, mientras que el PCP de salida irrestricta. El Bloco, por su parte, ha ido variando su política. En su fundación apostaba a “un europeísmo de izquierdas”; luego volvió a discutir esta cuestión para llegar a las elecciones europeas de 2014 con una propuesta de refundación de la Unión Europea existente en la actualidad. Tras lo sucedido con el Gobierno de Syriza y Alexis Tsipras en 2015, el golpe financiero por parte de La Troika y la humillación al pueblo griego, su posición de ruptura con el sistema actual se ha profundizado, expresando con claridad que la Unión Europea no permitirá la soberanía nacional, no permitirá un gobierno nacional que plantee una política-económica alternativa, y buscará someterlo. Pero El Bloco sabe que una salida del Euro, si no está preparada, política y técnicamente, y que cuente con el apoyo de la gran mayoría popular, no es factible. (8)

   

La deuda y las políticas de austeridad han provocado en Portugal y los otros países del sur de Europa un proceso de desintegración social. Esto, además de generar un periodo de empobrecimiento, también ha iniciado un periodo de “reacción” ante el modelo neoliberal. Pero dicha reacción ha sido en algunos casos a partir de códigos democráticos y progresistas, como los casos de El Bloco o Podemos en España. Pero también desde un resurgimiento del fascismo. Por eso el problema que vive Portugal por las políticas de La Troika, no es sólo económico, ni sólo político, es, sobre todo, social. Está en riesgo la democracia. (9)

 

Cargan con los hechos de depreciación democrática y renacimiento del fascismo, la Unión Europea, La Troika y la socialdemocracia sometida al modelo neoliberal. Pero ante esta responsabilidad negativa, por llamarla de algún modo, también surgen quienes buscan construir una alternativa democrática, progresista y popular: se vuelven afirmativamente responsables, buscando estar a la altura de los desafíos. Y para eso han tenido la astucia de cuestionarse a sí mismo, de criticarse, de volverse más flexibles y transversales. Esto ha hecho El Bloco y el PCP+PEV en Portugal, quienes bien podrían entonar, parafraseando a Marx: Dixi et salvavi animam meam.

 

REFERENCIAS

 

(1) Ibíd.

(2) Campos, Adriano. Los desafíos de la izquierda en la era de la austeridad. En: https://vientosur.info/spip.php?article10645. Agosto, 2015.

(3) Manuel Rola, Maria, Campos, Adriano y Costa, Jorge. Las “lecciones portuguesas”: una respuesta a Catarina Príncipe. En: http://www.sinpermiso.info/textos/las-lecciones-portuguesas-una-respuesta-a-catarina-principe. Julio, 2018.

(4) Sousa, Alda y Campos, Adriano. La experiencia del Bloco de Esquerda. Conquistas y conflictos. En: https://vientosur.info/spip.php?article13750. Abril, 2018.

(5) Manuel Rola, Maria, Campos, Adriano y Costa, Jorge. Las “lecciones portuguesas”: una respuesta a Catarina Príncipe. En: http://www.sinpermiso.info/textos/las-lecciones-portuguesas-una-respuesta-a-catarina-principe. Julio, 2018.

(6) Louçã, Francisco. Una agenda para Europa: la lucha por la solución de la deuda y el euro. En: https://portaldelaizquierda.com/en/2016/03/una-agenda-para-europa-la-lucha-por-la-solucion-de-la-deuda-y-el-euro/. Febrero, 2016.

(7) Campos, Adriano. Los desafíos de la izquierda en la era de la austeridad. En: https://vientosur.info/spip.php?article10645. Agosto, 2015.

(8) Sousa, Alda y Campos, Adriano. La experiencia del Bloco de Esquerda. Conquistas y conflictos. En: https://vientosur.info/spip.php?article13750. Abril, 2018.

(9) Louçã, Francisco. Una agenda para Europa: la lucha por la solución de la deuda y el euro. En: https://portaldelaizquierda.com/en/2016/03/una-agenda-para-europa-la-lucha-por-la-solucion-de-la-deuda-y-el-euro/. Febrero, 2016.

BIBLIOGRAFÍA

 

Campos, Adriano. Los desafíos de la izquierda en la era de la austeridad. En: https://vientosur.info/spip.php?article10645. Agosto, 2015.

 

Hernández, Davis. Portugal, el referente de izquierdas en Europa. En: https://elordenmundial.com/portugal-el-referente-de-izquierdas-en-europa/. Noviembre, 2017.

 

Jiménez Barca, Antonio. La dimisión del ministro de exteriores deja en el aire al gobierno portugués. En: https://elpais.com/internacional/2013/07/02/actualidad/1372780662_898525.html. Julio, 2013.

 

Louçã, Francisco. Una agenda para Europa: la lucha por la solución de la deuda y el euro. En: https://portaldelaizquierda.com/en/2016/03/una-agenda-para-europa-la-lucha-por-la-solucion-de-la-deuda-y-el-euro/. Febrero, 2016.

 

Louçã, Francisco. Portugal: un país un poco más tranquilo tras las elecciones municipales. En: http://www.sinpermiso.info/…/portugal-un-pais-un-poco-mas-tranquilo-tras-las-elecciones-. Octubre, 2017.

 

Manuel Rola, Maria, Campos, Adriano y Costa, Jorge. Las “lecciones portuguesas”: una respuesta a Catarina Príncipe. En: http://www.sinpermiso.info/textos/las-lecciones-portuguesas-una-respuesta-a-catarina-principe. Julio, 2018.

 

Martín del Barrio, Javier. El socialismo portugués arrasa en las elecciones municipales. En: https://elpais.com/internacional/2017/10/02/actualidad/1506897109_854716.html. Octubre, 2017.

 

Martín del Barrio, Javier. El gobierno portugués saca adelante la reforma laboral con el apoyo del centroderecha. En: https://elpais.com/internacional/2018/07/18/actualidad/1531903674_950761.html. Julio, 2018.

 

Martín del Barrio, Javier. La reforma laboral divide a la izquierda portuguesa. En: https://elpais.com/internacional/2018/07/06/actualidad/1530883877_695843.html. Julio, 2018.

Sousa, Alda y Campos, Adriano. La experiencia del Bloco de Esquerda. Conquistas y conflictos. En: https://vientosur.info/spip.php?article13750. Abril, 2018.

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