Municipales 2020: Aprovechar la institucionalidad para un proyecto popular

Por Nicolás Valenzuela Paterakis

#DeFrente

 

 

Es indudable que los municipios, con todas las limitaciones que tienen, han mostrado ser los agentes políticos institucionales más preponderantes del último tiempo para las fuerzas de cambio. Con sus matices y sellos propios, lo hecho por los comunistas en Recoleta y el Frente Amplio en Valparaíso muestran que a la vez se puede tener una buena gestión municipal, responder a las necesidades de los vecinos, frenar el poder hasta ahora omnímodo de los grandes intereses a nivel comunal, contribuir con el fortalecimiento del pueblo, incentivar espacios de autonomía e interpelar al país en su conjunto, siendo mucho más que un simple gobierno local.

 

Con una constitución pinochetista resguardada por un, como nunca derechizado, tribunal constitucional, una Corte Suprema en manos de los dos nuevos nombramientos de Piñera, un misericordioso -solo con las elites- fiscal nacional en el ministerio público y un parlamento ampliamente dominado por los sectores neoliberales, las alcaldías han pasado a ser un bastión. Tal ha sido su importancia, que sus rostros ya suenan como eventuales cartas presidenciales. De ahí que, la derecha, Lavín mediante, busque desesperadamente acortar la ventaja.

 

Si en el periodo anterior las estrellas fueron los nuevos parlamentarios, hoy lo son los alcaldes.

 

Sin duda falta mucho todavía. Falta mucho para pasar de la redistribución al protagonismo popular. A la verdadera descentralización del poder. Pero ojo, no le pidamos todo al municipio. Tampoco creamos que por cambiar la ley orgánica de municipalidades, normas relativas a los impuestos y ciertas partidas presupuestarias el trabajo estará hecho. El trabajo, ha estado, está y seguirá estando en que el pueblo crezca y se fortalezca en sus distintas experiencias de la vida.

 

Sin perjuicio de ello, los municipios son una herramienta. Que duda cabe. Por lo tanto, el Frente Amplio debe proponerse obtener la mayor cantidad de municipios posibles en las elecciones del año 2020, manteniendo su autonomía de las fuerzas neoliberales. Así, sin creer que es lo único o lo más importante, debemos participar de las reglas electorales y hacerlo de la manera más consecuente y provechosa para la transformación.

 

Un número importante de municipios amplificando las políticas que ya vemos en Recoleta y en Valparaíso, articulados y coordinados, no sólo significa la consolidación de la emergencia del Frente Amplio, sino también la consolidación de un polo de cambio posneoliberal que se proponga vencer a la derecha sin la necesidad de hacer concesiones a los viejos neoliberales de izquierda. Será una oportunidad para promover liderazgos locales, más allá de su militancia. Para darle protagonismo a quienes han encabezado victoriosos procesos de luchas territoriales de recuperación de la ciudad, la vivienda y el medio ambiente.

 

Un objetivo importante en este periodo político es licuar el centro. Ya es momento que los neoliberales a medias, se declaren abiertamente y se pongan del lado político, donde siempre han debido estar. Es momento de que la confusión izquierda derecha que se ha arrastrado desde la transición se vuelva a ordenar.

 

Para ello, creo que el Frente Amplio y los comunistas debemos llegar a un acuerdo programático sobre el gobierno local, encabezado por Jorge Sharp y Daniel Jadue. Al que también podrían sumarse progresistas y fuerzas de izquierda más allá del FA. Un acuerdo programático y electoral que permita trazar la línea de los gobiernos locales de cambio y a su vez permitan tener una sola candidatura por comuna para competir con los otros dos conglomerados. Con nuestras fuerzas sumadas podríamos vencer en un número no menor de comunas a lo que quede de la Nueva Mayoría, y en segunda vuelta derrotar a la derecha. En la RM podríamos apuntarnos triunfos emblemáticos en Pedro Aguirre Cerda, La Florida, Ñuñoa, Maipú, Santiago Centro y más.

 

Deberíamos tener primarias a nivel local, para evitar la negociación que tantos heridos dejó en las parlamentarias 2017. Subpacto en las concejalías para asegurar gobernabilidad del municipio.

 

¿El PS? Su vínculo con narcos a nivel comunal en algunos municipios y la captura de su partido por los neoliberales, hace difícil pensar en alianzas con ellos bajo la modalidad de la segunda vuelta. La oxidada estrategia de buscar entendimiento con sectores abiertamente neoliberales y conservadores no tiene cabida en este nuevo escenario político.

 

A pesar de que no lleguemos a un acuerdo electoral, programático y político el PS y los otros actores de la ex coalición de gobierno, incluida la DC, deberían comprender que este modelo de segunda vuelta es lo mejor para enfrentar a una derecha muy fuerte electoralmente. Ganarlo en el parlamento debería ser una tarea prioritaria. Tanto ellos como nosotres tendríamos mejores condiciones para mantener o ganar nuevas alcaldías. De lo contrario, manteniéndose el sistema electoral actual, el quebradero de cabeza es mayor. Nosotros ganaríamos poco y ellos perderían mucho. Pues, por mucho que lo deseen los neoliberales de izquierda y algunos sectores del Frente Amplio, y a pesar de que eso vaya en detrimento de los resultados electorales, para la izquierda del FA no hay opción de llegar un acuerdo con toda la ex NM.

 

En fin, son ideas para discutir sobre la base de que la segunda vuelta en las municipales son una oportunidad.

Comparte tu opinión o comentario