Murga Agarrate Catalina: El «antiguo barro valiente» defiende las causas perdidas

Placer culpable para algunos. Para la mayoría, no. Y es que generan las mismas críticas y pasiones que las de un cuadro grande. Peñarol no, Nacional puede ser. La gamur más popular del Uruguay legó un hermoso espectáculo este Carnaval.


Por Migue Fauré/Polloni

 

 

Cuesta hablar de la Catalina sin inmiscuir el cuore. Desde la Prueba de Admisión ya los trapos poblaban la galería con el confín de pierrots vagamundos repartidos por el mundo. «Volvieron los Beatles«, decían los especialistos. Menudo target.

 

Desde el primer avance, popularizado por youtube, en el que la presentación no hacía más que entibiar las ansias reprimidas por siete años, los hermanos Cardozo ya convocaban a la Comunidad a reunirse en torno al fuego. El resultado fueron dos ruedas repletas en el Teatro de Verano.

 

¿Causas perdidas? Desde el popurrí (noticiero en verso, similar a nuestra lira popular) hasta defender la lucha de clases. Allí es donde se clavaron los dientes más ultras. Trataron de tibio el discurso conciliador, que con magistral poesía da cuenta de las contradicciones férreas de la matriz marxista cuadriculada.

 

Hacia el final, la Memoria. Épica popular de barrio en los días de botas y balas. La murga homenajea a quienes les deslumbraron cuando eran astronautas de seis años o princesas de arpillera. Y arriba del tablado, ellxs mantienen vivo el fuego sagrado. Salud.

 

 

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