«No nos sirve» Por Miguel Silva

Por: Miguel Silva

 

No nos sirve esta economía,  porque  el 70% de los trabajadores ganamos menos que 500 mil pesos mensuales. Sin embargo, en este mismo país, el 1% del 1% más rico gana por lo menos 2 mil millones al mes.

De cada ocho horas que laboramos, 3 horas son para pagar nuestro sueldo y 5 van  a las ganancias del patrón.

Obviamente, no podemos vivir bien con menos de quinientos mil pesos al mes.

 

No nos sirven las AFP porque el 50% de los pensionados reciben una pensión de  menos que 151 mil pesos mensual.

No podemos vivir una jubilación digna con menos que 151 mil mensual.

 

No nos sirve el sistema de salud que pagamos con nuestro 7%, porque  el gasto de las Isapres en los beneficiarios es el doble que lo que gasta  Fonasa en los suyos. Es más, Fonasa atiende más jubilados, más pobres y más con preexistencias.

Los ricos compran una mejor salud que nosotros, pero una buena salud es un derecho para todos.

 

No nos sirven las fuerzas armadas y la policía porque han robado miles de millones al Estado y no son democráticos en ningún sentido.

 

No nos sirve la propiedad privada porque deja en manos de unos pocos el agua de los ríos. Los Ríos Palena, Bravo y Chacabuco son a AES Gener, una empresa multinacional.

La propiedad comunal es mucho mejor que la propiedad privada.

 

No nos sirven las empresas inmobiliarias, porque hacen negocio de la construcción de nuestras viviendas.

Una vivienda es un derecho no un camino a la riqueza para unos pocos.

 

No nos sirve la justicia porque envían un patrón multimillonario a asistir a un curso de ética por corrupción, pero miles de nuestra gente está en la cárcel esperando largas sentencias para luchar por mejores condiciones de vida.

Mejor elegir nuestros propios jueces.

 

No nos sirven los impuestos porque los patrones pagan poco de sus ganancias comparados con sus ingresos  y nosotros pagamos  IVA a todo lo que compramos.

 

 

Ocho razones por no creer en el capitalismo, para crear un nuevo país bajo el control de nuestras propias organizaciones. El socialismo.

Músico, abogado y defrentista. Vive en Peñalolén, Santiago.

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