Nos duele Beatriz

Por José Quiroz, Tomas Rebolledo, Matías Figueroa, Yuri Riffo, María José Montecinos y Joaquín Martínez

Militantes del Frente Amplio-Concepción

 

 

“Digo que la política es con llorar, porque la política es profundamente humana y no podemos dejar las emociones afuera” Escribimos entonces para expresar nuestro malestar y preocupación, mostrando una mirada crítica en relación a las declaraciones de Beatriz Sánchez y la proyección del Frente Amplio.

 

Beatriz “perdió” con un veinte por ciento de los votos, pero el Frente Amplio ganó. Fuimos capaces de demostrar que aún existen chilenos y chilenas dispuestos a creer y hacer política de forma transparente, dispuest@s a construir proyectos comunitarios y colectivos, en una nueva forma de convivir con los demás y nuestro entorno.

El Frente Amplio ganó algo que en medio de tanta oscuridad política como la que se vive hoy, puede aportar un haz de luz que ilumine el camino a un nuevo proyecto político-social que dispute las lógicas del sistema y la cultura imperante en estos días. Es esta luz la que nos preocupa pueda ser apagada, y es la razón por la cual nos vemos motivados a hacer una declaración, donde hacer explícita una defensa a algo que creemos como espacio territorial, es esencial del proyecto frenteamplista.

Beatriz en su candidatura logró un discurso unificador (entre organizaciones políticas y territorios), logró lo que el Frente Amplio a partir de su articulación electoral no había logrado, dado que ella se mostró como un ente neutro dentro del frente amplio; un rostro genuino, horizontal y democrático. Con ello Beatriz contuvo en su figura la confianza de muchos y muchas; tanto, que el comunicado de segunda vuelta, en el cual se expone la posición deliberada en muchos territorios del país, se entrega a través de su persona. La posición política que el frente amplio adopta, puede ser criticada dependiendo del criterio de cada uno y una, pero lo que no puede estar en cuestión es que es el consenso nacional frenteamplista. Por lo tanto, cuando Beatriz aparece en televisión mostrando su posición personal al país (unos días después de dar la posición frenteamplista), genera ambigüedad en quienes nos apoyaron y confusión dentro del mismo frente amplio. ¿Por qué? Porque Beatriz dejó de verse como un rostro individual, ella encarnó en su persona al Frente Amplio, era su gran referente, por lo que es quien tenía menor permiso político para revelar su posición personal públicamente.

Las declaraciones de Beatriz y otros actores públicos del colectivo llamado FA nos preocupan, y nos duelen; ya que nuestra participación en cada uno de los comunales e instancias políticas de deliberación y construcción frenteamplistas, ha buscado asegurar procesos democráticos y deliberativos, donde cada quien pueda depositar su confianza en torno a que las decisiones se toman en conjunto y que somos soberanos en torno al quehacer político del Frente Amplio.

Entendemos que somos parte de distintas sensibilidades y posiciones políticas, incluso cosmovisiones. Entendemos también que compartimos y co-habitamos a partir de principios básicos que como colectivo nos unen. Y por tanto, comprendemos que existan distintas expresiones frente al acontecer político, las cuales por supuesto no invalidamos. Pero, ¿qué significa el proyecto Frente Amplio? Nos parece que esta pregunta nos acerca al problema que queremos visibilizar. Creemos que independientemente de la estructura no monolítica del Frente Amplio, hay una idea que quizás constituye la esencia de la identidad frenteamplista a la fecha: Lo colectivo. Es esta idea en medio de una gran crisis de confianza la que nos mueve a creer en el ejercicio político y a participar en cada proceso de toma de decisiones.

Dicho esto, creemos que es urgente democratizar cada uno de los espacios políticos que ha generado el Frente Amplio, y crear una orgánica que asegure la deliberación de los territorios sobre el quehacer político del Frente Amplio. Las formas en que tomemos decisiones debe ser el primer espacio donde se reestructuren las relaciones de poder vigentes en Chile, deben quedar fuera la “cocina”, el paternalismo político, el centralismo y la política desde las figuras mediáticas.

Creemos también primordial lograr consenso entre las organizaciones políticas y l@s militantes frenteamplista, y esto se logrará a partir de la definición de un margen político. No podemos permitirnos entregar una imagen tan difusa y con tanta facultad a la individualidad de las organizaciones políticas internas del Frente Amplio ante la opinión pública. Es tarea de tod@s contribuir con madurez y perspectiva política, respetar acuerdos, ceder cuando haya que hacerlo y darle prioridad al proyecto político, social y cultural frenteamplista, porque ya comprobamos que individualmente es imposible irrumpir en el escenario político institucional, pero hoy como colectividad, si lo hacemos.

Ante este escenario consideramos que la realización del congreso político-orgánico del Frente Amplio, ya acordado durante el Encuentro Nacional Territorial en septiembre, será un hito fundamental en nuestro devenir, por lo cual hacemos un llamado a todos los territorios frenteamplistas a avocar su mirada y reflexión a la preparación de esta instancia.

Manifestamos nuestra convicción como frenteamplistas de seguir participando en nuestro espacio territorial, de apoyar con toda nuestra energía y capacidades a la concreción del programa que el Frente Amplio defiende y desea construir. Entendemos que la tensión a la que aludimos en este texto, nos hará más fuertes, más preparados, más claros y precisos en nuestro quehacer político frenteamplista. Hacemos un llamado a no decaer, a darnos cuenta que el Frente Amplio es un proyecto que recién comienza, y que tenemos la tarea de acercar la política a la gente. La política contiene esta dificultad, pero en esta batalla, esperamos no perder el horizonte que constituye el espíritu esencial del conglomerado.

La construcción democrática de nuestro proyecto, la deliberación política de todas y todos los frenteamplistas, devuelven la ética y la política a su espacio originario y común, luego de tantos años en que esta relación estuviese ausente en la historia de Chile. El proyecto que estamos construyendo debe buscar a entregar dignidad y credibilidad a la construcción y al ejercicio político.

 

Fuente de imagen: http://www.elclarin.cl/web/images/stories/2017/julio/frenteamplio11.jpg

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