Notas de un chileno en Caracas

Por Jorge Tapia Ampuero


 

 

He escuchado hablar tanto sobre Venezuela que decidí ir a Caracas a comprobar por mí mismo qué ocurre en la convulsionada República Bolivariana. Alguna gente, contaminada por la prensa al servicio de los intereses empresariales y a corporaciones mediáticas internacionales, me recomendó no hacerlo. Yo mismo tenía dudas sobre qué iba encontrar porque llevaba en mi mente una Venezuela infernal, oscura, tiránica e inhabitable.

 

 

No tengo mucho que contarles de las noticias que llegan a Chile sobre Venezuela. Todos los días las vemos, llenas de reportajes poco serios, que  aseguran día y noche que en Venezuela se violan sistemáticamente los derechos fundamentales de las personas y que las elecciones están arregladas por el gobierno. Lo curioso es que esos medios que tanto hablan de Venezuela omiten que la oposición, que reconocen legítima, triunfó en 2015 con el mismo gobierno “dictatorial” y con el mismo Consejo Nacional Electoral.

 

 

También había notado que desde que empezó este año todo ha subido de tono. Poco antes de mi viaje algunos medios informaban escandalizados que en lo que va del 2019 al menos mil ciudadanos venezolanos habían fallecido en sus hospitales esperando que los atiendan. Realmente  pensaba que es curioso que se hable tanto de Venezuela y tan poco de cosas que ocurren aquí, como por ejemplo, los hospitales donde casi 10.000 chilenos murieron esperando atención médica durante el 2018.

 

 

Pero volvamos a lo que importa, mi viaje a Venezuela. En el coro de las voces que me recomendaban no ir estaban también los sectores medios venezolanos que llegaron a Chile durante este último tiempo, ellos cumplieron el rol de advertirme a lo que me iba a enfrentar, un país en ruinas, con la gente muriendo de hambre y ad-portas de adentrarme en la primera narco dictadura “Castrocomunista” de América Latina del Siglo XXI.

 

 

Así que con todas esas ideas, pero también con mis dudas me embarqué a Caracas, volé desde Santiago y llegué al aeropuerto internacional de Maiquetía “Simón Bolívar”, tras hacer una escala en Panamá.

 

 

Caracas es una ciudad hermosamente caótica, llena de colores y movimiento, con una montaña vigilante y, a veces, un calor que sofoca. Me llamó la atención la calidez, amabilidad y alegría de su gente, que se reponía de una situación compleja. Hace una semana Venezuela había podido recuperar en su totalidad la energía eléctrica, luego de sufrir uno de los apagones o “Black out” más grandes de su historia.

 

 

Los primeros días en Caracas me bastaron para darme cuenta de la compleja situación económica que se vive en el país, donde no hay desabastecimiento, pero sí existe una descarnada guerra económica, en la cual se hace casi imposible adquirir alimentos de primera necesidad, los cuales, producto de la crisis, tienen un precio exageradamente elevado.

 

 

Al verla me pregunté cómo hacía la gente para sobrevivir y decidí ir a verlo por mí mismo. Fui a conocer la vida en las comunidades y allí vi cómo se organiza la resistencia. Los vecinos me explicaron que parte de su alimentación es garantizada por el Estado a través de los  “Comité Local de Abastecimiento y Producción” (CLAP), que básicamente es la entrega de alimentos de primera necesidad durante dos o tres veces al mes. Este sistema, sin duda, funciona como un importante paliativo, ante la grave crisis cambiaria y económica que se vive en nuestro hermano país.

 

 

Otra de las cosas que vi en las comunidades fue la organización popular. Durante mi visita tuve el privilegio de recorrer y conocer la combativa parroquia del 23 de Enero, ubicada al oeste de Caracas, específicamente la zona de “La Piedrita” y su colectivo, que por cierto, lleva el mismo nombre.

 

 

La sorpresa fue grande, la organización y control territorial del colectivo ha generado un significativo avance en la calidad de vida de su comunidad, desarrollando una importante cantidad de acciones en pos del bienestar social y sin ningún tipo de costo para sus habitantes.

 

 

Un comedor popular, una panadería, una casa hogar para personas que tienen enfermedades complejas, un centro de cultivo, un jardín infantil, un centro médico, etc. Con autogestión y organización popular han podido sacar adelante su proyecto, sufriendo los embates constantes del periodismo pro imperial y de la burguesía.

 

 

“Grupos paramilitares y terroristas” les llama la prensa de derecha, la oposición les teme, y claro, el control territorial que ejercen, la organización popular y la reacción rápida y decidida ante cualquier intentona golpista los convierte en un objetivo político y militar a derrotar.

 

 

Allí lo entendí, en términos tácticos, los colectivos son el primer bastión de defensa urbana de la Revolución Bolivariana.

 

 

Sin embargo, esa no era la única duda que me había llevado desde Santiago. Pues es reiterativo decir que Nicolás Maduro Moros no tiene apoyo popular. Me bastó con participar, un sábado cualquiera, de una manifestación para descubrir que se trata de multitudinarias concentraciones de las fuerzas revolucionarias. Muchas organizadas cada vez que se requiere mostrar apoyo en las calles, manifestaciones que por cierto  se llaman de un día para otro, mostrando una capacidad de movilización fuera de lo normal y muy disciplinada.

 

 

El delirio de la oposición venezolana también se puede palpar en las calles del este de Caracas, donde es muy fuerte. Altamira, Chacao, Las Mercedes, La Carlota, etc. Una zona muy parecida a lo que en Santiago sería Las Condes, La Reina o Vitacura.

 

 

Mi hospedaje quedaba cerca de la Plaza Altamira, que es donde en general se concentra la oposición. En la zona pude observar muchos rayados en las murallas contra el gobierno de Nicolás Maduro, algunas banderas de Venezuela suelen estar colgadas al revés en los departamentos y vi pasar personas que iban a las concentraciones todos de blanco, algunos con la bandera de EE.UU. En esas concentraciones también había una gran cantidad de medios de comunicación nacionales e internacionales que construyen el relato que a nosotros nos cuentan en Chile.

 

 

Caminando Caracas también vi otras cosas. Por ejemplo, las viviendas nuevas que hay en la ciudad, mayoritariamente de interés social. Estéticamente agradables, con edificaciones distintas en sus formas y, en general, están ubicadas dentro de un plan de urbanización que contribuye a mejorar la calidad de vida de los habitantes, como por ejemplo, en su mayoría estos edificios están muy cerca de las estaciones del metro de Caracas y hablando con la gente entendí que en Venezuela hay un sistema de subsidios que yo no podía imaginar sin conocerles.  El Estado subvenciona la energía, el agua, el gas, la gasolina, las telecomunicaciones y el transporte, lo que provoca entre otras cosas que los costos de estos servicios para la gente sean irrisorios y casi gratuitos, en relación a lo que se paga en cualquier país de la Sudamérica neoliberal.

 

 

Sin embargo, la situación es ciertamente muy dura. Las carencias son reales. El bloqueo de las cuentas, las constantes sanciones, la imposibilidad del Estado de adquirir medicinas, el mercado negro, la especulación y el contrabando son las peores armas de guerra que se pueden utilizar contra un pueblo, las más cobardes, inhumanos son los que han inducido la crisis y los que intentan quebrar psicológicamente al pueblo venezolano.

 

 

La manera en que la gente las aguanta sólo pude entenderla conviviendo con ellos. Los sectores populares de Caracas, ante el sabotaje intenso que se viene perpetuando por lo menos con mayor intensidad desde el 2015, muestran una resistencia que emociona, la gente del 23 de Enero, Catia, Petare, San Agustín, entendían que los sucesivos cortes de luz de esos días respondían a un ataque criminal para socavar la moral del gobierno revolucionario y su pueblo. En respuesta, estos se organizan, solidarizan con el otro, comparten y ante la mirada atónita del mundo que no comprende cómo es que el pueblo no se rebela ante la falta de agua y de luz durante varios días. La respuesta nos las dan los mismos humildes de Caracas en una callecita del 23 de Enero, “Solo el pueblo salva al pueblo”.

 

 

La politización de la sociedad también es cierta, pero no es una situación terrible y oscura como la cuentan. Por ejemplo, caminando cerca del Palacio de Miraflores empecé a hablar con un barrendero y este discutió conmigo sobre economía y política internacional. Me impresionó darme cuenta que es un pueblo educado y consciente, que es muy difícil de engañar y quebrar. Allí sentí el legado de Chávez, cada día más presente en su pueblo.

 

 

Al regreso estaba convencido de que mi viaje valió la pena y que merecía contarlo porque estando allí me di cuenta que Venezuela demuestra que el conflicto entre clases sigue latente en esta parte del mundo, aunque el neoliberalismo y todos sus secuaces nos digan que no, la crisis orgánica que se vive en Venezuela no se puede entender sino comprendemos la pugna social entre dos clases sociales y sus dos formas de ver la vida, la burguesía rancia venezolana que se resiste a desaparecer y el proceso revolucionario que no termina de germinar, un conflicto de alta intensidad se percibe más temprano que tarde, estas dos fuerzas no pueden convivir en el mismo lugar.

 

 

Los medios de comunicación, que en su mayoría responden a grandes corporaciones empresariales y a intereses económicos que solo pretenden demonizar y acabar con el proceso revolucionario en Venezuela, están entrando en una contradicción de la  que no podrán escapar, las noticias falsas, la mentira, la pos verdad cada vez se hacen más insuficientes para explicar lo que sucede en Venezuela.

 

 

Venezuela es un régimen profundamente democrático y participativo, con un impactante protagonismo popular en las decisiones territoriales y a nivel país. Es un pueblo digno, que se resiste a ser dominado por el imperio norteamericano y a ser esclavizado por el capitalismo en su fase neoliberal.

 

 

Ni tiranía, ni dictadura, ni castro, ni comunista.

 

Venezuela es y será, antiimperialista, bolivariana, socialista y profundamente Chavista.

 

Comments (19)

  • Amada Garcia

    Me llena de mucho orgullo leer nuestra historia contada desde la objetividad y la verdad… Muchas gracias por contarle a Chile quienes somos y como somos realmente en la actualidad.. Pero sobre todo, por mostrar a través de tus letras, el amor conque dignamente llevamos nuestra causa, nuestra lucha que no es más que la de seguir siendo un pueblo alegre, amoroso, trabajador y llenos de dignidad porque somos libres a pesar de las cadenas imperialistas que oprimen nuestra economía y por ende nuestra vida…

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    • Caty

      Me complace que hayas venido a mi pais a constatar la realidad de cerca, para que hagas saber en Chile la situación impuesta que estamos viviendo… gracias a Dios que no llegará a males mayores como seria una Intervención Militar de EEUU y sus aves Carroñeras, ya que eso es lo que buscan…

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    • Tamara Dovale Moisés

      Mi admiracion para el pueblo Bolivariano. Desde Cuba nuestra solidaridad y cariño. En la unidad está la fuerza. Viva Chávez. Viva Maduro. Viva la Revolución Bolivariana.

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  • Camila💓

    Buenaaaaa notaa koke💪❤ para que la gente se de cuenta de la realidad y apague la tv

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  • Francisco Opazo.

    Sin duda alguna, vivir en carne propia la realidad y sensibilizar con ella misma es sinónimo de gran valentía.
    Gran aporte. Contundente pero, sobre todo, verídico desde las misma calles venezolanas…

    Un abrazo, amigo.

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  • Francisco Opazo.

    Sin duda alguna, vivir en carne propia la realidad y sensibilizar con el pueblo es sinónimo de valentía.
    Admirable.
    Información verídica desde las propias calles venezolanas.

    Grande.

    Un abrazo, amigo.

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  • Gretys Monagas

    La verdad de Venezuela no se ve en el contri club. La verdad se ve en sus calles. En su gente. En su pueblo. La mediática tiene la tarea impuesta por las corporaciones yankis/sionistas/ asesinos para tergiversar y malformar nuestra realidad. Nos temen. No entienden como siendo un país tan pequeñito y tan asediado aun resistimos y damos ejemplos de dignidad y autodeterminacion al mundo. Es por eso que somos «amenaza inusual». Sin pretender ser arrogantes, o engreídos deseamos que nuestra lucha sea la lucha de todos quienes tengan sensibilidad y deseen patrias y pueblos libres y felices. Gracias hermano. Vuelva pronto que en Yaracuy le esperamos.

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  • Rosa Elena Ampuero Cancino

    Esto es lo más honesto y vivencial que he leído de este pueblo hermano. Gracias por dejar plasmado el esfuerzo de un pueblo que está de pie a pesar de todo.

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  • Vilma

    Me encantó leerte, gracias por el relato, muy esclarecedor, elocuente y preciso

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  • Daniele Cardone

    Gracias, hermano por tomarte la molestia de describir tus vivencias en esta, mi Caracas y plasmar con tu análisis una realidad desde lo más profundo de tu perspectiva, así poder decir «no me lo contaron, yo estuve allí»
    Esa experiencia que los grandes medios de Información no permitirían nunca que salga a la luz y que forja la estirpe de este Grandioso Pueblo de Bolívar, luchador y orgulloso de su historia de resistencia y dispuesto a combatir para hacerse escuchar en el mundo y divulgar las bases de un mundo multipolar que acepta la paz como parte de su forma de vida y que estamos acostumbrados a dirimir nuestras diferencias en democracia, con elecciones y de forma participativa y protagónica.
    No en vano hemos tenido más de 24 elecciones. Habría que preguntarse ¿cuantos países pueden jactarse de haber hecho tantas elecciones en este milenio?
    Saludos Hermano
    D.C.

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  • Claudia Raddatz

    gracias por compartir, muy buena información, buena nota … qué triste lo que está pasando y qué injusto

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  • Manuel Tejeda

    Sin personalmente viajar a Venezuela me imaginaba una situación similar, después de vivir aquí en Chile el Boicot criminal impuesto por USA y la Derecha opositora, en los años legítimos de la Presidencia de Salvador Allende.

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  • Ruth Valdivia G.

    ¡ Qué bueno conocer en primera persona el testimonio de alguien que estuvo ahí , que vivió y compartió la vida diaria de la gente venezolana con el único interés de buscar la verdad …
    Me emocionó la entereza de este pueblo para enfrentar
    todas las agresiones que sufre …!!!

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  • Mario Muñoz Mendoza

    «También había notado que desde que empezó este año todo ha subido de tono. Poco antes de mi viaje algunos medios informaban escandalizados que en lo que va del 2019 al menos mil ciudadanos venezolanos habían fallecido en sus hospitales esperando que los atiendan. Realmente pensaba que es curioso que se hable tanto de Venezuela y tan poco de cosas que ocurren aquí, como por ejemplo, los hospitales donde casi 10.000 chilenos murieron esperando atención médica durante el 2018». El dato estadisto que presentas esta invisibilizado en los medios de comunicación, por ello muechas felicidades, por otro lado sobre el sistema hospitalario en Venezuela se debe al bloqueo impuesto por, Estados Unidos ya que solo te puedo dar un dato: 1.453 millones de Euros, destinados a la compra de medicinas y alimentos, estan confiscados por el Novo Banco, debído al bloqueo mencionado.

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  • Tamara Dovale Moisés

    Me gustó mucho su artículo que refleja la situación real de Venezuela. Sabemos que los medios burgueses mienten y son los culpables de que algunos apoyen a Guaidó, desde fuera de Venezuela. Hay muchas noticias falsas que difaman sobre los lideres y sobre el proceso revolucionario, que exagera la crisis y que por demás no reconoce el impacto de la agresión economica a este hermano país. Maduro y el pueblo bolivariano han demostrado su gran resistencia y unidad, esa es la clave para la victoria.. Viva la Revolución Bolivariana

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  • Luis Meléndez

    Excelente articulo, debemos volverlo viral en las redes.
    Gracias hermano de la patria grande por contar nuestra realidad al mundo.

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  • Mirta Bastidas

    Gracias!!! Solamente así se puede ser objetivo al opinar…

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  • Elieser

    He caminado por las calles de Venezuela. Caracas y Valencia y está publicación es casi perfecta. La gente alegre a pesar de tanta lucha diaria. Está clarísimo que si la prensa mafiosa y los empresarios más adinerados de Venezuela junto a la derecha internacional dejarán de hacerle la guerra al gobierno buscando que el pueblo se vaya a las calles a protestar, si eso sucede algún día, Venezuela cambiará para bien en muy poco tiempo. Muchos extranjeros se sorprenden como puede un estado garantizar que la energía eléctrica, la gosolina, el gas, el agua, el transporte estatal es casi gratuito, cuando les digo que un dólar de gasolina le alcanza para varios años me han dicho que hablo sin razón, que estoy loco. si el pueblo logra unirse y no creer más en aquellos que los quieren divididos, Venezuela se levantará muy pronto

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  • Patricia Matamala

    Que positivo es leer información sobre Venezuela, diferente de las «noticias falsas» difundidas por la televisión y muchos fascistas medios chilenos. Es correcto el reconocimiento de que se viven situaciones difíciles, que suponemos generan quienes desean desestabilizar este país y apropiarse del petróleo, que me parece es la mayor reserva mundial. ¡ Fuerza a Venezuela !

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