La gran industria alimentaria y la producción de las actuales pandemias. Aportes de la investigadora Silvia Ribeiro

En el complejo escenario sanitario global desatado por el Coronavirus Covid-19, urgen miradas que muestren las causas profundas sobre esta situación para así poder comprender y proponer posibles vías de solución. En ese contexto, compartimos el último texto de la investigadora Silvia Ribeiro y una serie de videos y enlaces sobre su trabajo.


«Nueva gripe porcina: otra pandemia en ciernes». Por: Silvia Ribeiro. Investigadora del Grupo ETC, Grupo de Acción sobre Erosión, Tecnología y Concentración.

Un estudio publicado esta semana alerta que una nueva cepa de gripe porcina (G4 EA H1N1) ha mutado para infectar a humanos y se está expandiendo en varias provincias de China. Más de 300 trabajadores de instalaciones de cría industrial de cerdos dieron positivo a esa cepa. Los autores advierten que podría aumentar su capacidad de trasmisión para convertirse en epidemia o pandemia, tal como sucedió con la gripe porcina en México en 2009.

El 29 de junio un grupo de investigadores liderados por el científico Liu Jinhua, de la Universidad de Agricultura de China, publicó los resultados de sus estudios sobre patógenos en cerdos en ese país en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences, de Estados Unidos. («Prevalent Eurasian avian-like H1N1 swine influenza virus with 2009 pandemic viral genes facilitating human infection»). Se basan en 30 mil muestras tomadas entre 2011 y 2018 en cerdos de 10 provincias chinas. Identificaron 179 virus diferentes de gripe porcina. Uno les preocupó especialmente, el denominado G4. Es una combinación de tres linajes, entre ellos la cepa H1N1 que mutó de cerdos a humanos y originó la pandemia de 2009. En pruebas con hurones, que muestran síntomas de gripe similares a los de los humanos, concluyeron que esa cepa es altamente infecciosa y causa síntomas graves en animales, por lo que la consideran de alto riesgo.

En los últimos tres años del estudio tomaron también muestras de trabajadores de 15 granjas industriales y poblaciones vecinas: 10.4 por ciento de los trabajadores y 4.4 por ciento de otras personas mostraron tener anticuerpos contra G4 EA H1N1, indicador de que habían sido infectados. La incidencia entre personas de 18 a 35 años fue de 20.5 por ciento.

Aunque variantes de H1N1 han circulado por años en varios continentes, la presencia de enfermedad causada por el virus G4 en cerdos en China aumentó notablemente desde 2014. Se estima que la cepa ya está en la mayoría de las grandes instalaciones de cría de cerdos, lo cual acelera la posibilidad de nuevas mutaciones para infectar a humanos.

Ian H. Brown, jefe del Departamento de Virología de la Agencia de Salud Animal y Vegetal de Gran Bretaña, uno de los científicos que revisó el artículo, afirmó: Puede ser que con un mayor cambio en el virus éste se vuelva más agresivo en las personas, tal como ha hecho el SARS-Cov-2, causante del Covid-19. Los científicos saben que esta cepa se replica con facilidad en las vías respiratorias humanas, y aunque aparentemente aún no causa enfermedad grave en humanos esto podría cambiar sin previo aviso, ya que los virus G4 tienen todas las características esenciales para convertirse en candidato a virus pandémico («Alerta sin alarma: qué hacer frente al virus porcino con ‘potencial pandémico’ detectado en China», The Conversation «¿Es realmente peligrosa la nueva gripe porcina sobre la que alerta China?», France24).

Como expliqué en artículos anteriores, el sistema agropecuario industrial tiene un rol fundamental en las pandemias, incluso la que estamos sufriendo actualmente, por las condiciones de cría industrial de ganado. Son millones de animales hacinados, genéticamente uniformes, con sistemas inmunológicos muy debilitados («Gestando la próxima pandemia», Silvia Ribeiro).

Ahora sale a la luz el escenario de pesadilla: una nueva pandemia de gripe porcina se podría traslapar con la actual de Covid 19, porque no se ha hecho nada para cambiar el sistema de cría animal y el sistema agrícola industrial que lo sostiene, con extensos monocultivos, principalmente de transgénicos, cuya expansión es la principal causa de deforestación y destrucción de hábitats naturales. Al contrario, las empresas de agronegocios y cría animal han tenido abultadas ganancias y hasta subsidios gubernamentales en varios países en este periodo.

Al mismo tiempo, está en curso otra grave enfermedad en cerdos: la peste porcina africana (PPA), que ha diezmado la población de cerdos en China y Europa. Aunque este virus aún no ha mutado para contagiar humanos, muestra las enfermizas condiciones de la cría industrial. China es el mayor criador industrial de cerdos del mundo, y debido a la PPA ha perdido cerca de la mitad de su plantel de cerdos.

Paradójicamente, esto, aunque afectó al principio a WH Group, empresa china que es la mayor porcícola del mundo (dueña de la empresa Smithfield), la escasez aumentó significativamente los precios y WH terminó haciendo más ganancias, con la venta de sus cerdos y la importación de éstos desde Brasil, en un acuerdo con la principal criadora de ganado a escala global, la empresa JBS, de origen brasileño. (Grain, «Peste Porcina Africana: Un futuro cultivado en granjas industriales, una pandemia a la vez»).

Las ganancias de estas empresas carnívoras son tan grandes, debido a que externalizan todos los costos de las enfermedades que provocan en humanos, animales y ambiente, que aún en medio de la peste y la pandemia actual siguen haciendo grandes negocios. En vista de lo que pasa con la PPA, WH Group hizo este año varios acuerdos para trasladar gran parte de la cría de cerdos a Argentina, con una inversión de 27 mil millones de dólares hasta 2028. Argentina pasaría de criar anualmente 6 millones a 100 millones de cerdos, en 5-8 años. WH eligió Argentina por sus condiciones climáticas y por la cercanía de millones de hectáreas de soya y maíz transgénico, base de la alimentación de ganado industrial («Empresas chinas invertirían USD 27.000 M para producir cerdos en Argentina»).

En lugar de aumentarlo, urge desmantelar todo el sistema agrícola y pecuario industrial, máquina letal de producción de enfermedades para la gente, animales y ambiente.

Fuente: La Jornada (México), 4 de julio de 2020.

Ver también de Silvia Ribeiro, «¿Comida digital? No, gracias».


Entrevista de Silvia Ribeira en programa «Cruce de palabras» de teleSUR:


Conversación entre Enrique Dussel y Silvia Ribeiro:


Conversación entre Maristella Svampa (Argentina), Silvia Ribeiro (México), y Raúl Zibechi (Uruguay): «Luchas y horizontes eco-comunitarios en tiempos pos-covid»

Conversación de Silvia Ribeiro con Luis González Reyes, de «Ecologistas en Acción»:


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Capitaloceno, Antropoceno, y la crisis planetaria desatada por la pandemia del Coronavirus, DeFrente.

«Contagio social: guerra de clases microbiológica en China», del grupo comunista chino «Colectivo Chuang».

«Agroecología en Cuba». Otra forma de producir alimentos es posible, necesaria, y urgente, DeFrente.

Los «Derechos de la Naturaleza» en el Constitucionalismo, el pensamiento jurídico contemporáneo, y las luchas ambientales, Héctor Testa.

Equipo editorial Revista De Frente

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