«Propuesta fiscal para que la crisis la paguen los ricos». Por: Partido Igualdad

I.- LA SALIDA A LA CRISIS ES TERMINAR CON EL CAPITALISMO NEOLIBERAL

 

El alzamiento popular de octubre dejó en claro el malestar del pueblo ante tanta injusticia, abuso y marginación. La pandemia hoy deja claro la incapacidad de enfrentar este tipo de crisis con un Estado subsidiario y con un modelo económico excluyente. La crisis económica que ya experimentamos se ensañará contra los más humildes y los trabajadores, porque sigue siendo la gran burguesía y los capitalistas los que llevan el control del gobierno y la economía del país.

En medio de estos tiempos convulsos que vive la humanidad, es labor de los y las revolucionarias aprovechar la crisis para levantar una propuesta de salida popular, anti capitalista, democrática, socialista, participativa, justa e igualitaria. Transformar esta crisis en un impulso de revolución es la tarea de las organizaciones anticapitalistas chilenas y latinoamericanas.

La crisis agudizará la explotación y abuso contra los pueblos. Los grandes empresarios buscarán hacer de esta crisis un nuevo negocio para ellos. Los capitalistas querrán beneficios tributarios; mejores condiciones de explotación del trabajo; menos restricciones ambientales; mayor liberalización financiera; limitar derechos de los trabajadores; baja de sueldos; aumento de las deudas; hacer uso de la fuerza de trabajo de los trabajadores según el interés de genera plusvalía de los capitalistas, lo que llevará a más flexibilidad horaria y menos pago de horas extras; rebajas de impuestos; rebaja de contribuciones y eliminación de beneficios de los trabajadores; etc. Empeorarán las condiciones de precariedad del pueblo. Se agudizará la lucha de clases.

El levantamiento popular de octubre, y la pandemia que vivimos estos días, han dejado más que claro los niveles brutales de desigualdades, pobreza y exclusión que vivimos los pueblos de Chile. A los abusos e injusticias de décadas, se suman las carencias develada por la pandemia de un sistema sanitario, económico y social que ya revienta por todas partes.

La crisis sanitaria se ve reflejada en un país que no es capaz de dar cobertura médica adecuada a sus pueblos, que no entrega suministros sanitarios a los trabajadores de la salud, donde se devela que hay una salud para ricos y otra para el resto del pueblo. La crisis económica se manifiesta en un país que depende de los intereses privados de los capitalistas para mantener un supuesto desarrollo y crecimiento, lo que nos hace a todos vulnerables al chantaje de los intereses privados en la economía del país, que querrá cargar sobre el pueblo y los trabajadores los costos de la crisis, mientras los grandes capitalistas mantiene sus riquezas y privilegios. La crisis social ya la vemos con la agudización de la pobreza, los despidos, la cesantía, la exclusión, la explotación y todo el abuso que se sigue profundizando.

Frente a esta situación se requiere no solo de la necesaria y urgente resistencia a los ataques a las condiciones de vida de los trabajadores. Se requiere una ofensiva del pueblo y los trabajadores para lograr que la crisis la paguen los ricos y multimillonarios. Se requiere una ofensiva para el triunfo del pueblo. Preparar las condiciones de la derrota de la burguesía y su gobierno. Preparar las condiciones para el triunfo de un gobierno popular y transformador. Un gobierno que inicie el camino de desmontar el modelo neoliberal que sufrimos, e inicie el camino de la creación de un sistema social, político, económico que garantice los derechos de los trabajadores y los pueblos. Un nuevo Chile construido y organizado en base a los intereses y orientaciones de los trabajadores y las mayorías populares y nacionales. Un nuevo socialismo del buen vivir para un nuevo Chile.

 

II.- EL NUEVO CHILE QUE QUEREMOS

 

El aspecto fundamental de la nueva economía que Chile necesita, es que la gran mayoría de las fuerzas productivas pasen a estar en manos de los pueblos organizados en un modo de producción no capitalista. Se requiere que no sea la inversión privado ni el interés capitalista el que oriente la estructura económica del país. Para ello el Estado, democratizado y descentralizado, debe tener en su poder las principales herramientas de inversión y productividad. De forma tal que el poder económico debe pasar a manos de la sociedad democráticamente organizada, en todas las formas que la organización de la economía solidaria se expresa: formas productivas estatales, mixtas, pública no estatal, cooperativa, autogestionarias, locales, comunitarias y comunales, de propiedad y control obrero, etc. Todas las formas que democráticamente imaginemos. El factor común de todas estas formas es que están orientadas al buen vivir de todas y todos, al respeto y cuidado del medio ambiente, al respeto de los consumidores, a la no explotación de los trabajadores, al desarrollo sustentable. Todos estos objetivos solo los pueden garantizar los pueblos organizados desde abajo, no los capitalistas ni la vieja burocracia estatal.

 

III.- LA COYUNTURA SANITARIA Y ECONÓMICA QUE ENFRENTAMOS

 

La actual emergencia sanitaria dejara más pobres que muertos. En el Partido Igualdad creemos que la vida está por sobre la economía y que la gente no puede elegir entre morir por Corona Virus o de hambre. La economía global se enfrenta a un escenario de recesión marcada por el desplome de los precios del petróleo y los commodities, lo que acelera la caída de las principales bolsas del mundo y la depreciación de monedas locales.

En Chile la crisis económica comenzó antes del estallido social y la actual crisis sanitaria, la mala calidad del empleo, el desempleo abierto e integral, el sobre endeudamiento, las bajas pensiones, aquejan a los sectores populares y ha hecho desaparecer a la clase media. Nuestro país aún desconoce el alcance y el daño económico que causara el Corona Virus, hay incertidumbre en por despidos injustificado, por los altos precios en alimentos de primera necesidad, la nula protección sobre el empleo informal, la falta de camas y ventiladores en la salud que llevará a la gente a endeudarse en el sector privado de atención médica, entre otros.

En la actualidad no se ha encontrado ningún tipo de vacuna contra el virus de la pandemia, lo que ha llevado a los países del mundo a fortalecer su política de Estado poniendo total énfasis en la salud pública y el fortalecimiento de ambiciosas políticas fiscales. Chile de forma directa e indirecta ha aprobado en 2 etapas un plan económico que representa el 6% del P.I.B, muy por debajo del 12% y el 8% que han destinado países como Perú y México. Nuestro país en materia fiscal debiera tomar los mismos mecanismos que están utilizando los países que conforman la OCDE para resguardar la vida de las personas, inyectando recursos que en promedio superen el 20% del P.I.B.

Sin embargo, nuestro camino no puede ser fortalecer el sistema financiero multinacional. No serán los bancos los beneficiarios de este impulso económico, sino los pueblos de Chile.

 

IV.- LAS PROPUESTAS QUE HACEMOS

 

Sabemos que las propuestas que hacemos no las llevarán a la práctica los gobiernos de los ricos. Pero es necesario darlas a conocer a los pueblos para demostrar que otra salida a la crisis es posible y que son viables las medidas para resistir a la profundización de abuso que los capitalistas querrán impulsar.

 

1.- Nacionalización y Socialización de empresas estratégicas.

 

La actual crisis sanitaria endeudara al Estado de Chile cuando termine la actual pandemia, razón por la cual necesitamos aumentar la recaudación fiscal en el largo plazo, para atender la salud pública con estabilidad fiscal. Por lo tanto es inaplazable nacionalizar las grandes empresas de sectores estratégicos como la gran minería, transporte terrestre y aéreo, servicios básicos entre otras. La nacionalización tiene como objetivo poner a disposición del interés público la mayor parte de los excedentes que se producen en actividades económicas estratégicas para el país, esto implicará indemnizar de manera justa a las empresas afectadas en pagos a largo plazo en forma de bonos (no transferibles de inmediato), restándoles las utilidades excesivas y la evasión tributaria de los últimos 10 años.

En el caso de otras industrias que lucran con los recursos naturales chilenos (mineras, pesqueras, de energía, etc.), se hace necesario el cobro de un royalty, una parte de los cuales debe quedar en las regiones donde las empresas realizan sus operaciones extractivas, calculado sobre sus ventas brutas. Es hora de que las grandes empresas devuelvan algo de lo que han robado por largos años a todos los chilenos y a las regiones.

 

2.- Salud digna para todas y todos

 

A los U$ 1.400 millones de dólares, 2% constitucional de la salud, para atender gastos sobre emergencia sanitaria, proponemos crear un nuevo fondo especial de 6.000 millones de dólares, lo que sumara un total de U$ 7.400 millones de dólares.

Esto permitirá financiar un plan nacional de reforma al sistema de salud chileno, con medidas inmediatas como control estatal de todo el sistema de salud privado mientras dure la pandemia, de manera de garantizar la democratización de la atención médica, sin tener que traspasar recursos públicos para el lucro de las empresas privadas de salud.

Se sentarán las bases de un sistema de salud que dé garantías de calidad y excelencia a toda la población. Y que se complemente con la creación de una Facultad Nacional de Especialidades Médicas, que promueva la formación de los especialistas que se requiere con urgencia en el país.

En esta misma línea, es fundamental la creación de un Sistema Nacional de Organización frente a catástrofes sanitarias y naturales, conformado por ciudadanos y organizaciones sociales en territorios y comunas, que sean las cabezas de la organización social y nacional que se requiere para enfrentar como sociedad y ciudadanía este tipo de catástrofes.

 

3.- Seguridad laboral para trabajadores y trabajadoras formales

 

Para garantizar el ingreso y el empleo de trabajadores de empresas MIPYME´s, que se declaren en suspensión de actividades, proponemos crear un fondo de rescate laboral de U$ 20.000 millones de dólares, manteniendo la integridad del salario. En el caso de las empresas que hayan quebrado, estos fondos se podrán solicitar por parte de los trabajadores para reabrir dichas empresas, con un salario garantizado por un tiempo, y con una nueva estructura de copropiedad de los mismos trabajadores de dichas empresas.

 

4.- Seguridad laboral para trabajadores Informales

 

Las trabajadoras y trabajadores informales representan más de un tercio de los trabajadores chilenos. Para tener una cuarentena efectiva, proponemos crear un fondo de U$ 25.000 millones de dólares con el propósito de asegurar un ingreso mínimo de 450.000 líquidos durante 3 meses. Proponemos que los trabajadores informales que reanuden sus actividades económicas organizándose en forma de cooperativas o emprendimientos comunitarios locales, podrán acceder a una extensión de dicho aporte salarial y a una línea de financiamiento espacial, sin intereses, para consolidar dichos emprendimientos.

 

5.- Plan nacional de soberanía alimentaria

 

Transformación agroecológica para garantizar la autonomía y soberanía alimentaria, recuperando las tierras agrícolas que hoy están en manos de la gran industria transnacional. Apoyo a los agricultores para el cambio hacia un sistema de producción agroecológico, con una línea espacial de financiamiento para los emprendimientos comunitario. Creando una estructura nacional de distribución de alimentos sin lucro abusivo por parte de intermediarios, en los sectores y regiones más empobrecidos del país.

 

6.- Fin de las AFP y creación de un real sistema de seguridad social y de jubilación

 

Fin de las AFP, para que los recursos de todos los trabajadores chilenos que están en dichos fondos, no sigan alimentando a la gran empresa capitalista, sino que sean invertidos en área productivas, servicios, de infraestructura, tecnológicas y científicas que beneficie a todos los chilenos y chilenas. De forma que el nuevo sistema de pensiones, basado en un sistema de reparto y solidario, sea también parte del impulso al desarrollo nacional, protegiendo los ahorros de los trabajadores de la especulación financiera.

 

7.- Los servicios básicos son del pueblo

 

Recuperación de todas las empresas de servicios (eléctricas, sanitarias, telefonía y comunicaciones) que fueron privatizadas en dictadura y en los gobiernos de la concertación, para que los servicios básicos de la vida no sean un negocio de empresas multinacionales, sino que sean una garantía de vida y tranquilidad de nuestro pueblo.

 

8.- Educación Digna para todas y todos

 

Financiar un plan de fortalecimiento de una Nueva Educación Pública, con equipamiento e infraestructura de calidad, garantizando su financiamiento basal, un nuevo plan de formación de docentes, con educadores y educadoras con no más de veinte alumnos bien alimentados por aula, con el objetivo de tener escuelas de calidad en cada barrio, sin agobio ni sobre carga laboral y horaria. Un rediseño curricular con evaluaciones integrales y con participación activa de la comunidad, así como autoridades elegidas democráticamente por todos los actores de cada comunidad educativa.

 

9.- Plan nacional de acceso a la vivienda y al derecho a la ciudad

 

Impulso para terminar con el déficit de viviendas en el país, creando una empresa pública de construcción de viviendas sociales, y un fondo para la creación de un banco de suelos. Potenciando la inversión urbana en la ciudad para garantizar esparcimiento, áreas verdes, transportes sustentables, barrios de calidad, de forma de garantizar una ciudad de calidad igualitaria para todas las familias chilenas, limitar la plusvalía urbana y terminar con la exclusión.

 

10.- Energías limpias y sustentables

 

Impulso de un potente plan nacional de inversión en energías limpias y sustentables, que deje atrás los combustibles fósiles y ponga al país en la senda de terminar de una vez por todas con la emisión de contaminantes en la producción de energía.

 

11.- Capitalización del Banco Estado

 

Para agilizar y fortalecer el nuevo diseño económico, proponemos capitalizar al Banco Estado con 4.000 millones de dólares. El Banco Estado tiene una capacidad crediticia de 4.400 millones de dólares (incluidos los 500 millones de dólares que inyectó ya este gobierno), llegando a un total de 8.400 millones de dólares. Estos créditos serán focalizados primordialmente en las MIPYME´s, y las empresas de la economía solidaria como las cooperativas, emprendimientos comunitarios comunales, empresas con control de los trabajadores, con una tasa de interés igual a 0%.

 

12.- Creación de áreas productivas descentralizadas sociales, locales, comunales y regionales

 

Desarrollo a mediano plazo de áreas productivas sociales de la economía solidaria, de carácter público, cooperativo, comunitario, autogestionadas, que se transformen en la base del desarrollo descentralizado en regiones, provincias y comunas del país, con el objetivo de descentralizar Chile geográfica y socialmente. Para ello, se debe recomponer la estructura de las empresas para ir terminando con las que más dañen el medio ambiente, e ir solventando con aportes fiscales a las que no dañan y si cuidan el medio ambiente. Redireccionar toda la fuerza laboral de los trabajadores chilenos, que en este tiempo de pandemia han quedado cesantes, hacia esfuerzos productivos en áreas sociales y ecológicamente sustentables. Como por ejemplo creación de empresas cooperativas, mixtas, públicas, locales, comunales, con control obrero, etc., todas ellas orientadas a esos objetivos sociales y medioambientales de construir el Buen Vivir para todas y todos.

 

13.- Más descentralización y más poder para las regiones y comunas

 

Aumentar el poder de acción y decisión local y regional sobre los fondos asignados a regiones, con un aumento del Fondo de Desarrollo Regional al 30 % del presupuesto anual de inversiones, partiendo desde un 15 % en forma inmediata, con mecanismos de aprobación que aumente control regional en fondos sectoriales. Generar un mecanismo rápido de entrega y asignación directa de estos recursos a la población y red asistencial, con un plan para incorporar a nuevas entidades receptoras de fondos como los gremios de salud, municipios y organizaciones territoriales (Uniones Comunales de JJVV, JJ.VV, coordinadoras de allegados, asambleas, talleres laborales, comités de adelanto etc.), así como a organizaciones productivas de trabajadoras, tanto como pequeñas y microempresas. Esto fondos tendrán el objetivo se ser usados para impulsar medidas en materia de salubridad en centro de salud, sanitización en las poblaciones y territorios, emprendimientos productivos que absorban mano de obra, sistemas de acceso a alimentación y medicamentos, así como a educadores y trabajadores que puedan desempeñar labores de capacitación y apoyo a la comunidad en el contexto de la emergencia por la pandemia.

 

14.- Otras medidas inmediatas y de corto plazo:

 

Acciones legales contra todas las empresas que no paguen su aporte a la salud y fondo de pensiones de los trabajadores durante la emergencia sanitaria.
Postergación de pagos en créditos de consumo e hipotecarios mientras dure la emergencia sanitaria.
Condonación de las deudas hipotecarias de vivienda social a todas las familias que ya hayan pagado el valor fiscal de la vivienda.
Postergación de pagos por endeudamientos en educación.
Congelamiento de precios en alimentos básicos.
Congelamiento de precios en medicamentos.
Postergación de pagos por dividendos.
Decretar ilegal que las empresas de servicios corten los suministros de agua, electricidad, comunicaciones o gas, a las familias por no poder pagas sus cuentas.
Decretar ilegal que los bancos cobren intereses por deudas no pagas durante en tempo que dure la pandemia.

 

15.- Fondo de reservas por la pandemia del COVID-19

 

En caso de un rebrote de la pandemia, proponemos crear un fondo de reserva que permita enfrentar nuevas crisis:
Redireccionar al fondo Covid-19 los U$ 2.000 millones de dólares que el gobierno destinó para garantizar la estabilidad del fondo de cesantía.
Crear un segundo fondo Covid-19 de U$ 5.000 millones de dólares.
Generar un “Fondo Espejo” regional de emergencia mientras dure la pandemia, con aporte de las 20 compañías más poderosas de cada región, que equipare como piso lo entregado desde los Gobiernos Regionales. Quienes han hecho grandes fortunas sobre explotando y depredando nuestros bienes comunes, recursos y fuerza laboral en las regiones, tienen el deber de devolver a las regiones parte de lo obtenido en esta emergencia nacional.

 

V.- FINANCIAMIENTO DE LAS MEDIDAS

 

El Fondo Monetario Internacional es un instrumento financiero que entrega créditos para capitalización y mantención de liquidez. Como Partido Igualdad descartamos esta opción por las consecuencias negativas que tiene para cualquier país del mundo el endeudamiento con el F.M.I. resulta urgente para el Estado de Chile buscar otros mecanismos de crédito para tener soberanía económica y control de deudas, sin consecuencias negativas para las personas y el estado de Chile.

Chile es una de los países con menor deuda pública en América Latina y el mundo, razón por la cual debemos financiar el rescate económico, financiero y comercial mediante deudas, impuestos y fondos soberanos.

 

Propuestas:

 

En el corto plazo proponemos un plan de inyección fiscal de 60.000 millones de dólares, lo que representa 20% del P.I.B, desglosado en 5 fuentes de financiamiento, lo que, más las medidas del plan fiscal del actual gobierno, en total constituye un 26% del P.I.B.

 

1.- Deuda

 

La Afp(s) desde su creación han recaudados a la fecha más de 200.000 millones de dólares, esto representa el 70% del P.I.B.

Proponemos:

Cambiar el decreto ley 3.500 para permitir que desde las Afp(s) se genere un crédito de U$ 45.000 millones de dólares al fisco, lo que representa el 15% del P.I.B.

 

2.- Fondos soberanos.

 

En el Año 2006 se crearon los fondos soberanos como fuente de ahorro del estado, en la actualidad esos fondos llegan a la suma de 25.000 millones de dólares, equivalente al 9% del P.I.B.

Proponemos:

Modificar la actual norma vigente que regulan los fondos soberanos para utilizar los ahorros del estado de Chile en un monto equivalente a 15.000 millones de dólares, lo que representa el 5% del P.I.B.

 

3.- Impuestos al patrimonio de los súper ricos para el pago de deudas e indemnización por nacionalizar empresas estratégicas

 

Proponemos:

Crear un impuesto del 2% al patrimonio de los súper ricos que nos permitirá recaudar más de U$ 6.000 millones de dólares anuales o sea un 2% del P.I.B, recursos que utilizaremos para pagar la deuda contraída mediante crédito con las Afp(s) en un periodo de 7 años.

 

4.- Impuestos regionales a las actividades económicas extractivistas y las que afectan a bienes comunes

 

Proponemos:

Introducir mecanismos permanentes de recaudación de impuestos regionales, estableciendo que las actividades económicas, en especial las extractivistas y las que afectan a bienes comunes, desarrolladas en regiones, sean sujetas a gravámenes variables según sus ventas brutas, mediante impuestos aplicados por las autoridades regionales y comunales. Considerar entre ellos impuesto regionales a la pesca industrial, la especulación sobre el suelo, impuesto específico a extracción de minerales, tasa forestal por hectárea cosechada, tasa portuaria por tonelada embarcada, impuesto verde sobre fuentes fijas, impuesto a la renta, entre otros.

 

5.- Desintegración tributaria

 

Las grandes empresas, sociedades anónimas abiertas, pagaran impuestos a una tasa del 27%, sin que estos se constituyan en un crédito para otros impuestos personales, con esta medida aumentaremos la recaudación fiscal, utilizando estos ingresos como pagos de indemnización a empresas estratégicas afectadas por la nacionalización de sus activos.

 

VI.- UN NUEVO CHILE DE IGUALDAD Y DIGNIDAD ES POSIBLE

 

Desde nuestra perspectiva como partido, creemos que las ideas aquí expuestas son un aporte a demostrar que otro Chile de igualdad y dignidad es posible. Con los recursos que generaremos de este plan fiscal que acá proponemos, no pretendemos que se vuelva a la “normalidad” del viejo Chile neoliberal contra el cual se levantó el pueblo en octubre pasado. Lejos de eso, proponemos que sirva para financiar el nuevo Chile que exigen los pueblos, las familias y los trabajadores. Son recursos que deben impulsar una economía enfocada en sectores públicos que beneficien a toda la población, como la educación, la ciencia, la salud y la soberanía alimentaria, que use y promueva las energías limpias, el buen trato con el medio ambiente, la recuperación de derechos de las naciones originarias, la no explotación de los trabajadores ni el abuso con los consumidores. Son para construir una sociedad basada en la redistribución justa de las riquezas producidas por todas y todos. Una sociedad del buen vivir que garantice los derechos de todos a la salud, educación, a los servicios públicos, al trabajo estable y digno, a un medio ambiente sin contaminación, a la vivienda digna y a la ciudad para todas y todos. Que garantice la soberanía alimentaria, con un sistema agrícola que supere al agro negocio, e impulse la agroecología, basada en la biodiversidad, en la producción local, en la sustentabilidad, en empleos agrícolas y salarios dignos, y en precios justos. En fin, un plan de recuperación de recursos fiscales para financiar el nuevo Chile que los pueblos anhelamos.

¡¡ ARRIBA LAS Y LOS QUE LUCHAN!!
¡¡QUE LOS PUEBLOS MANDEN!!

Partido Igualdad, 1ero de mayo de 2020
Día Internacional de las Trabajadoras y Trabajadores

Músico, abogado y defrentista. Vive en Peñalolén, Santiago.

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