¿Qué haremos sin Silvio Rodríguez? La última leyenda de un tiempo rojinegro que no deja de cantar

Murió Fidel. Esperable, por su edad. Se fue Fernández Retamar, el poeta de la Revolución, con bronca pero sin sorpresa. ¿Qué haremos cuando Silvio no esté? Cuando desde La Habana nos avisen del último despegue del bohemio unicornio, ¿Qué vamos a decir?. ¿Qué cantaremos? ¿Quedará algo por cantar?

 

Por Miguel Fauré Polloni
Editor de Cultura de #DeFrente

 

 

Por los barrios se fue a trovar memoria. En cada gira a Sudamérica, lo que fue reverbera. Se torna canto, siembra. Su nombre es sinónimo de fertilidad. Algo en el eco de casi medio siglo nos retumba en el pecho y la garganta. Es parte del repertorio de aquellas que todos (todes, todxs) sabemos.

 

¿Es acaso el último romántico del tópico de las armas y las letras? No, responderá. Pero sí, lo sabemos. Es un sobreviviente. ¿Cómo puede vivir sobrellevando la carga de melodías y versos que cantaron/contaron más de cuatro generaciones? Desde el «Rebelde» mecanografiado en la selva a un tuit que putea al Gobierno de turno… ¿cómo se conjugan sus versos para ser efectivos en ambos casos?

 

 

En su mismo hogar, aislado de todo lo que pueda interferir con su creación, no por soberbia sino por método… ¿Silvio sabrá que lo extrañaremos? Quien puede sintetizar en cinco canciones cualquiera de nuestras vidas, ¿qué quisiera decir en sus últimos versos? ¿Qué verbos se lo jugarían todo, la camisa incluso, pero no el corazón? ¿Y si debe arder de cualquier modo? ¿Cómo?

 

¿Adónde irán las palabras que nunca dijo? Inspiración ineludible al momento de volver a insuflar de utopía las pocas causas vivibles. ¿Acaso se irá? Reacio a las entrevistas, pero sí -por fortuna- cercano a la blogósfera, algo de sus dichos nos susurra en la puerta, su mano amiga. ¿Qué nos posteará?.

 

Pero, ¿cómo olvidar que fue mío una vez cierto libro o hacer la canción? Los días de fines de guerra no acaban y sigue siendo Cuba el objetivo. Con un demente al otro lado del Imperio y como si no hubiera más en el mundo, en tu firmamento pasó una gaviota… ¿Seguimos su señuelo? ¿Adónde irá? ¿Adónde iremos?

 

 

 

 

 

 

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