«Reggae Girlz»: Cómo la hija de Bob Marley salvó a la selección femenina de Jamaica

Dos veces les disolvieron el equipo. Las dejaron sin presupuesto. Las alojaron en hoteles baratos donde no pudieron siquiera alimentarse bien. Pero hoy, a diferencia de los varones, llegaron a un Mundial. Es la historia de las «Reggae Girlz», las mujeres del fútbol jamaiquino.


Por Miguel Fauré Polloni

 

 

No tenían camisetas suficientes como para intercambiar con sus rivales al finalizar cada partido. Pero deseaban salir a la cancha a practicar la emoción que les daba el patear un balón y dejar atrás los problemas. «El fútbol es libertad», dijo Bob Marley en su momento: ellas lo creían de verdad.

 

Cuando la Federación de Jamaica les desarmó el equipo por segunda vez en 5 años, no aguantaron más. Y decidieron dar un golpe. Fue entonces cuando un papel pidiendo ayuda se coló en la mochila de Skip, retoño de Cedella Marley, primogénita del ícono del reggae, y permitió ser la botella que les salvaría del naufragio.

 

Cedella vive en Miami y desde allí dirige los destinos de Tuff Gong, la casa discográfica de su padre. Conmovida por el pedido de ayuda, se pone en contacto con las jugadoras. Se enteró que no recibían un peso de la Federación local, que debían lavar a mano sus vestimentas y que ninguna podía dedicarse profesionalmente a la práctica del deporte que tanto amó su padre.

 

Se puso en marcha un operativo que incluyó a Alessandra Lo Savio, filántropa radicada en Jamaica para que coordinara la gestión de los recursos y Hue Menzies, para que tomara las riendas técnicas de las Reggae Girlz. «Los Marley, cuando se dedican a algo, se supone que debe funcionar bien», señaló la DT, reflejando el valor del apellido Marley en la isla. Le pidió a su hermano Damian que grabaran una canción para respaldar el proceso, la cual se llamó «Strike Hard» (Pégale duro).

 

 

Debieron enfrentarse a combinados nacionales que contaban con respaldo institucional de verdad, como Panamá, México o Cuba. Se sobrepusieron a todo y comenzaron a demostrar su valía a punta de goles y triunfos. Cedella Marley acompañó desde Miami todo el proceso, atenta a nuevas necesidades espirituales y -cómo no- económicas del equipo.

 

En Dallas, en noviembre de 2018, las Reggae Girlz se vieron enfrentadas al partido más importante de sus vidas. Estaban a una definición a penales de lograr el paso al Mundial de Francia. Empataron a dos goles contra Panamá. Desde los 12 pasos se sellaba el destino. Fue entonces cuando la arquera suplente, Nicole McClure, hizo dos atajadas cruciales para que Bond-Flasza pusiera el balón contra las redes y a las jamaiquinas en vuelo hacia París. Desde Miami, la mayor de las Marley caía al piso de la felicidad. Algo nuevo comenzaba.

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