Sobre la riña entre barras en la conmemoración de Revuelta Social

La Revuelta del Fútbol

 

Chile despertó, no. Cambió, no. Lo que está pasando, es que está despertando y cambiando en un proceso en constante desarrollo de idas y venidas. Bueno, las barras de fútbol están en este proceso. Han despertado, no. Están despertando, sí. Y este proceso de despertar no empezó con la revuelta de octubre del año pasado, sino que viene de hace un par de años con el cuestionamiento a las Sociedades Anónimas, al machismo en el interior de las hinchadas y el ideal de construir otra forma de hacer club comprometidos con lo social y lo político.

 

Hoy pasó algo de lo que nos mal acostumbramos en un pasado cercano, a ver a barras pelear entre sí por disputas de poder y por ocupar espacios simbólicos. Desde la revuelta la convivencia entre barras, inspiró a muchos a que las cosas habían cambiado. Pero, ¿de verdad habían cambiado? Aquí está el problema central, creer que los cambios son de un día para otro y no un desarrollo constante. La historia es eso, es un proceso social con idas y vueltas, con triunfos y derrotas para la movilización y para la protesta.

 

Las calles han cambiado, y están cambiando. Van a ver eventos como los de hoy que nos inviten a reflexionar y tensionar lo que no ha cambiado, y que nos separa y divide como pueblo movilizado. Sin embargo, la revuelta está en marcha, tanto costó para hacerla andar, que lo que pasó hoy solo nos muestra que hay que seguir cambiando las cosas. Las barras tienen que comprender que son parte del pueblo y que al pueblo no se le ataca. Hay que dirigir las energías y el malestar de años de privaciones y violaciones hacia un enemigo en común y que la movilización en su totalidad lo ha graficado contra el sistema neoliberal y la constitución que lo refuerza.

 

«Esa furia contenida, al no estallar, gira en redondo y daña a los propios oprimidos. Para liberarse de ella, acaban por matarse entre sí: las tribus luchan unas contra otras al no poder enfrentarse al enemigo verdadero» [Jean Paul Sartre – Prólogo “Los Condenados de la Tierra” de Franz Fanon].

 

Publicación de La Revuelta del Fútbol

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