Suicidio de padre de niño bajo tratamiento con Cannabis pone nuevamente tema de criminalización de su cultivo y uso medicinal

Un reportaje de CHV volvió a poner el tema de la regulación del uso medicinal del Cannabis, a partir del caso de Rodrigo Barraza, padre de un niño autista y bajo tratamiento con el medicamento, que tras sufrir un traumático proceso de hostigamiento y judicialización, decidió suicidarse. Este suceso recuerda a la polémica y suspendida tramitación del Proyecto de Ley sobre el tema («Modifica el Código sanitario para incorporar y regular el uso medicinal de productos derivados de cannabis»), que se encuentra «durmiendo» en la Comisión de Salud del Senado, instancia integrada por los senadores Carolina Goic, Ena Von Baer, Guido Girardi, Francisco Chahuán, y Rabindranath Quinteros (quien preside la Comisión).

En la tramitación del proyecto, polémica ha sido la férrea oposición del Colegio Médico, el cual, a pesar de estar dirigido por sectores progresistas, se ha alineado con las posturas convervadoras y prohibicionistas en esta materia (ver más abajo).

Aquí el reportaje de CHV, y a continuación, la polémica con la actual Directiva del Colegio Médico y «Epistemónikos»:

 

 

La oposición de la Directiva del Colegio Médico y «Epistemónikos»

En la tramitación del Proyecto de Ley sobre el uso medicinal del Cannabis, la posición de la actual directiva del Colegio Médico se ha alineado explícitamente con la oposición a una nueva regulación sobre la materia. Esto se ha manifestado en la participación de representaciones del Colegio Médico en las sesiones parlamentarias que han tratado el tema, como en artículos de opinión publicadas por sus asesores.

Particular importancia ha tenido en esto la organización «Epistemónikos», y en especial, uno de sus fundadores, Gabriel Rada, quien ha participado en numerosas instancias como asesor del Colegio Médico y acompañante de su Presidenta, Izkia Siches. Según este investigador y la organización «Epistemónikos», no habría evidencia que probase los beneficios del uso medicinal del Cannabis, desaconsejando una nueva regulación legal sobre el tema. En resumen, esta postura puede revisarse en artículos de opinión como «Supuesto uso medicinal de cannabis: las razones por las que cada vez más científicos y médicos lo rechazan» (publicada en Ciper Chile).

La relación entre Epitemónikos y la actual directiva del Colegio Médico es directa y reseñada en el propio «Documento de posición del Colegio Médico de CHile sobre el PRoyecto de Ley que modifica el Código Sanitario para incorporar y regular el uso medicinal de productos derivados del Cannabis». En la reseña en la web del Colegio Médico, se dice: «Recientemente, la fundación Epistemonikos (base de datos colaborativa para la búsqueda de evidencia en salud, sin fines de lucro y sin nexo con la industria farmacéutica), trabajó para sintetizar toda la evidencia existente sobre los efectos del uso medicinal del cannabis y sus derivados, siendo la revisión sistemática mundial más exhaustiva realizada hasta la fecha. De acuerdo a los resultados obtenidos concluye que: “En base a la investigación científica existente, es posible concluir que no existe ninguna condición en la cual los beneficios derivados del uso de cannabis o productos derivados sean superiores a sus efectos adversos y riesgos”.

Y se concluye: «el Colegio Médico declara que no estamos de acuerdo con el proyecto de Ley discutido, ya que no da los resguardos necesarios para otorgar un tratamiento adecuado, seguro y basado en la evidencia, para las personas que buscan en la marihuana la solución a un problema de salud no resuelto por el sistema de salud”. En esta línea, agrega que “no estamos dispuestos a indicar sustancias cuyos potenciales efectos negativos sobre la salud son conocidos, sin el respaldo de pruebas de eficacia, seguridad y calidad necesario para hacerlo de manera responsable y respetando los principios éticos básicos que nos exige nuestro quehacer profesional, como tampoco estamos dispuestos a ser un medio para la legalización de facto de una sustancia sabidamente nociva para la salud de la población”.

Para ahondar más en esta relación, la Presidenta del Colegio Médico, Izkia Siches, es parte del Directorio del colectivo «Médicos Sin Marca», que en una nota publicada en su web, «Cannabis, ¿Medicinal?», se dice sobre el estudio de «Epistemónikos»: «se trata de un trabajo libre de conflictos de intereses, y regido por los estándares más altos y exigentes de lo que se considera hoy evidencia científica de calidad».

Refutando al Colegio Médico y Epistemónikos

Sin embargo, a pesar de lo categóricas de las afirmaciones de los documentos señalados, un estudio pormenorizado de ellos da cuenta de un sinnúmero de fallas, manipulaciones, y hasta falsedades de éstos. Dos artículos publicados por el equipo editorial de la Revista Cañamo, refutan con alto detalle las afirmaciones de los documentos del Colegio Médico y Epistemónikos (Ver «Informe del colegio médico: Cuando la evidencia no alcanza», y de Valentina Bustamante y Fernanda Poblete, «El Colegio Médico de Chile miente»).

Aquí presentamos un lista de resumen de las fallas señaladas en estas notas:

1. Lo primero, algunas cuestiones de forma no menores. El informe del Colegio Médico hace referencia sólo al inicio al Cannabis, para luego comenzar a usar el término, nada de científico, de «marihuana». Una parte muy menor del texto (10%) se refiere a la «Marihuana Medicinal», y a » “Evidencia de la utilidad clínica de la marihuana medicinal” (un 4%): «en poco más de una página los autores del informe cuentan, explican, desarrollan y demuestran los “por qué no” al uso medicinal del cannabis de manera absoluta y lapidaria».

2. El Informe del Colegio Médico hace referencia a la controversial Convención internacional de 1961: “Debido a su potencial dañino y adictivo, y ‘a su escaso o nulo valor terapéutico’, la Convención única sobre Estupefacientes, clasifica a la planta de cannabis en la lista I y IV, restringiendo su uso” (pág. 8). Poner como evidencia a la Convención de 1961, señalan con no poca razón, es como argumentar a favor del Golpe de Estado utilizando los bandos militares de la Dictadura. Son precisamente los efectos de la política prohibicionista y de «guerra contra las drogas» de la Convención de 1961, tratado impulsado protagónicamente por el Gobierno de los Estados Unidos, lo que se cuestiona con el impulso de nuevas políticas de drogas. Es más, «la estructura molecular del THC y el CBD, el principal cannabinoide asociado al uso terapéutico de la planta recién vino a ser determinada entre los años 63 y 64», y «el sistema endocannabinoide existente en los seres humanos, fuera identificado con claridad recién en la década de los 80′». Es decir, la evidencia científica posterior a la Convención de 1961 deja obsoleta las supuestas premisas científicas de ésta.

3. En la página 9 del informe del Colegio Médico, se dice: «Los estudios muestran que entre el 9 y el 30% de los consumidores de cannabis desarrollan un trastorno por consumo de marihuana”, citanto al  NIDA (Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de Estados Unidos) en su documento “Marijuana. Drugs Facts”, del año 2018. Sin embargo, en este documento lo que se dice es «La investigación sugiere que entre el 9 y el 30 por ciento de los que consumen marihuana pueden desarrollar algún grado de trastorno de consumo de marihuana». Lo que en el Informe del Colegio Médico es una afirmación categórica, en el documento del NIDA es un «sugieren» y «pueden», «algún grado», es decir, una eventualidad.

4. El Informe del Colegio Médico hace referencia a un aumento del 215% en el consumo de Cannabis en los últimos 10 años. Pero omite el que tal aumento puede deberse a una caída en la estimatización del consumo, y por tanto, una mayor declaración de él, y de que éste esté siendo menos severo y problemático, según el mismo informe del SENDA citado en el Informe.

5. El Informe del Colegio Médico se refiere de manera complaciente a la Ley 20.000 sobre Drogas, señalando (pág. 20): «La actual ley 20.000 no penaliza el uso de ninguna droga ilícita en forma privada, lo que no quiere decir que lo autoriza, sino que más bien ‘la intención es no tratar a un consumidor como un delincuente’. El porte en la vía pública para uso personal y próximo en el tiempo y el consumo en la vía pública de cualquier droga ilegal, donde la marihuana está incluida, está sancionado como falta (multa, o derivación a prevención o tratamiento por medida judicial, nunca cárcel)”. De esta forma, omite a los cientos de miles de personas que han pasado por procesos de detención y judicialización desde el año 2015 (entrada en vigencia de la ley), que superan el medio millón de personas. Y es simplemente falso el que esto no involucre días, semanas, o hasta meses de prisión, tal como muestra el caso de Rodrigo Barraza. Y esto, pues la actual ley deja espacio para la discrecionalidad del sistema de persecución penal (policías, fiscales, tribunales), ocasionando un sinnúmero de casos de vulneración de derechos, criminalización, y hasta prisión de usuarias de Cannabis.

6. Sobre la referencia al documento de investigación de Epistemónikos, lo señalado por los editores de Revista Cañamo es elocuente: «Aparte de llevar varios meses tratando de entrevistar a la gente de Epistemonikos, buscamos en Google información sobre tamaño descubrimiento, pero no encontramos ninguna noticia internacional que hiciera mención al estudio. Con esto no queremos decir que no se haya hecho un trabajo sistemático y de gran envergadura, pero creemos que no corresponde adjudicarle relevancia y peso “mundial” si no encontramos repercusión alguna en medios extranjeros».

7. En la relación entre Cannabis y muertes, el Informe del Colegio Médico dice (página 9): «En cuanto a muertes relacionadas con drogas… La principal droga relacionada con muertes son los opioides… La marihuana es la segunda droga relacionada con muertes en casi la mitad de los países en que existe estadística al respecto”. La referencia para aseverar tal afirmación es “UNODC.(2015). Drug Related Deaths Data”. Pero la referencia de la UNODC (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito), desmiente lo afirmado, tal como puede verse en los cuadros aquí presentados, además de que incluso estas cifras pueden ser cuestionadas como imprecisas y vagas, al no señalar de qué tipo sería la relación entre el uso de estas drogas, y las eventuales muertes.

Las referencias que acrediten tal afirmación, son una referencia específica al vínculo entre el uso del Cannabis y accidentes en vehículos motorizados: «Fischer et al., estudiaron las muertes atribuibles a marihuana en Canadá, encontrando que el riesgo mayor ocurre en las muertes por accidentes en vehículos motorizados asociados al uso de la sustancia. Ellos estimaron que entre el 4 al 12% de las muertes por accidentes en vehículos motorizados involucra manejar bajo el efecto de la marihuana». Sin embargo, nuevamente hacen un uso, por decir lo bajo, de lo que se dice en el documento citado («Crude estimates of cannabis-attributable mortality and morbidity in Canada-implications for public health focused intervention priorities»), que dice: «Si bien los datos concretos para Canadá aún son limitados, se puede estimar que 4 a 12% de las muertes y/o lesiones relacionadas (…) pueden implicar conducir bajo la influencia del cannabis». El documento citado habla de «datos limitados» («While concrete data for Canada are still limited») y de que «se puede estimar» («it can thus be estimated»), algo bien distinto de la aseveración que hace el Informe del Colegio Médico.

Así, al contrario de lo que afirma el Informe del Colegio Médico, no hay evidencia de la relación que intenta presentar entre muertes y Cannabis. De hecho, en los sucesivos informes anuales de drogas, de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), al tratarse los efectos de las drogas relacionados con muertes, en ninguna se hace alusión directa al Cannabis.

8. Al realizar un análisis del marco regulatorio del uso del Cannabis en Chile (páginas 19 y 20), el Informe del Colegio Médico hace un listado de la normativa pertinente. Al finalizar, se señala al «Decreto 84 del Ministerio de Salud del 7 diciembre del 2015. Modifica los decretos supremos no 404 y 405, ambos de 1984, que aprueban los reglamentos de estupefacientes y productos psicotrópicos, respectivamente, ambos del Ministerio de Salud”. Pero el Informe del ColMed no señala que esta normativa es la que permite hoy, a nivel reglamentario, el uso medicinal del Cannabis. El mismo encabezado del decreto lo señala: «Que el Instituto de Salud Pública en su oficio No 1.014, de 1 de julio de 2015, en base a los resultados de su Comisión Técnica refrendados por el Grupo de Trabajo del Ministerio de Salud, propone adecuaciones a la normativa vigente con el objeto de permitir el uso cannabis y sus derivados para fines de investigación científica o clínica y en tratamientos médicos».

Hasta aquí la referencia a los artículos de análisis del Informe del Colegio Médico. Adcionalmente, pueden citarse otros que hacen referencia a otras investigaciones y documentos que muestran la evidencia científica a favor del uso medicinal del Cannabis, que desmienten la supeusta «falta de evidencia» que acusan el ColMed y la organización vinculada a su actual directiva, «Epistemónikos» (a modo de ejemplo, puede verse «El Colegio Médico entra (y mal) al Pequeño Circo Chileno de la Marihuana», de Pedro Musalen, o «Colegio Médico de Chile le da la espalda a miles de pacientes», de Ana María Gazmuri, de Fundación Daya).

En suma, un tema en el que, al contrario de las posturas prohibicionistas y conservadoras pretenden presentar, hay, por lo menos, un debate abierto, y abundante evidencia a favor de un cambio en la regulación del uso del Cannabis, tanto para fines medicinales como recreacionales.

 

 

 

Equipo editorial Revista De Frente

Comentarios (5)

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    maria

    no quiero restarle a la terrible determinacion del sr Rodrigo de quitarse la vida, lo que si me llama profundamente la atencion es que si ya desde diciembre habia sido desestimado su caso y gozaba de libertad plena porque tomar esa decision en este momento, creo que el tenia otros problemas adicionales mas la energia negativa de la pandemia

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    Alejandro

    DIOS hara la justicia pero el odio de los humanos contra los humanos no tiene limites

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    Marian

    Comprendo al papá es frustrante para un padre tener un hijo que no se comunica y no poder ayudarlo y si ese Papá encontró en la canavis una ayuda a su pequeño es bajo la responsabilidad de el y con lo que a mi me respecta aria lo que fuera por entender a mi hijo con TEA trastorno espectro autista y escucharlo desirme «te entiendo mami » Y si ellos que tienen a las poblaciones llenas de drogas y sin hacer nada uno busca ayudar a un hijo que es lo más importante que uno tiene en la vida

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    Mauricio Rojas

    Los doctores realicen mucha pero muchisima plata de parte de los laboratorios químicos y farmacéuticas, como para soltar esa teta que los ha hecho ricos por tantos años, no hay que olvidar que ellos sabiendo que el paracetamol te Alivia el dolor y que el genérico vale 500 pesos, en la receta escribían hasta hace poco alguna marca comercial que costaba 3500 o recetaban medicamentos para enfermedades puntuales con costos altísimos para los usuarios a sabiendas que los medicamentos genéricos costaban menos de un tercio.

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    Mauricio Rojas

    Los doctores reciven mucha pero muchisima plata de parte de los laboratorios químicos y farmacéuticas,

    como para soltar esa teta que los ha hecho ricos por tantos años, no hay que olvidar que ellos sabiendo que el paracetamol te Alivia el dolor y que el genérico vale 500 pesos, en la receta escribían hasta hace poco alguna marca comercial que costaba 3500 o recetaban medicamentos para enfermedades puntuales con costos altísimos para los usuarios a sabiendas que los medicamentos genéricos costaban menos de un tercio.

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