“Todo 11 tiene su 13″… La derrota del Golpe de Estado en Venezuela en Abril del 2002

En abril de 2002, la oposición venezolana – estadounidense convocaba a una “huelga general” y a manifestaciones de rechazo al plan de reformas y transformaciones emprendidas por el Gobierno Bolivariano. El jueves 11 de abril, convocan a una concentración en las afueras de la sede de PDVSA en Caracas, ubicada en la zona este, mayoritariamente de sectores acomodados. En una actitud que parecía ser contra toda racionalidad y sensatez básica, dirigen la concentración hacia el centro de la capital, donde el Chavismo había concentrado a una multitud en los alrededores del Palacio de Miraflores.

Pero no era falta de sensatez, si no todo un plan premeditado. Al encontrarse ambos bandos, habían colocado francotiradores en algunos edificios, que comenzaron a disparar hacia los dos sectores. Las policías de los cuerpos policiales municipales de Chacao, Baruta y de la antigua Alcaldía Mayor de Caracas (la Policía Metropolitana posteriormente disuelta), en manos de la oposición, también son parte del plan, disparando hacia el bando Chavista. En el Puente Llaguno y sus alrededores principalmente, caen y caen personas con certeros disparos. Algunas personas en la concentración Bolivariana, responden defensivamente con sus armas de fuego hacia la columna de la Policía Metropolitana que venía avanzando y disparando hacia el Puente Llaguno, y hacia donde parecía ser, venían los disparos desde los edificios.

Los canales de televisión privados captan algunas escenas de esta respuesta, y las repiten sin cesar y sin mostrar el contexto en que se producía, acusando al Chavismo de estar provocando una masacre ante una “manifestación pacífica”. Sectores del alto mando militar, previamente concertados en el plan, comienzan a tomar control de la Fuerza Armada. A las pocas horas, tumban la señal de Canal 8, Venezolana de Televisión, único canal en manos del Gobierno y el Chavismo. El Gobierno, con sus líneas de comunicación cortadas, se atrinchera en el Palacio de Miraflores, donde intenta retomar el control de la situación. Desde la oposición interna y externa, se amenaza con bombardear el Palacio. Ante comunicaciones varias, incluyendo una con Fidel Castro, en el que lo conmina a no hacer lo mismo que Salvador Allende, Chávez toma la decisión de entregarse. Entre la noche del 11 y madrugada del viernes 12 de abril, Chávez se entrega y el Chavismo se ve forzado a abandonar el Palacio de Gobierno. Los ministros y la dirigencia Chavista, se refugian en casas de seguridad. De un día para otro, todo el andamiaje bolivariano entra en clandestinidad y cunde por algunas horas la incomunicación y falta de información sobre los cursos a seguir.

Desde la mañana del 12, la oposición, muy segura de su plan, toma control del Palacio y comienza a ejecutar pretendidos actos de Gobierno. En cadena nacional, el General Lucas Rincón, anuncia que se le había solicitado la renuncia al Presidente Hugo Chávez Frías, y que este había aceptado: “Los miembros del Alto Mando Militar de la República Bolivariana de Venezuela deploran los lamentables acontecimientos sucedidos en la ciudad capital en el día de ayer. Ante tales hechos, se le solicitó al señor Presidente de la República la renuncia de su cargo, la cual aceptó. Los integrantes del Alto Mando ponen sus cargos a la orden los cuales entregaremos a los oficiales que sean designados por las nuevas autoridades”. Ante la prensa nacional e internacional, proclaman el cese de prácticamente todos los órganos del Estado, establecidos y electos bajo la vigencia de la Constitución de 1999 redactada por la Asamblea Constituyente en ese año, la derogación de las 49 “leyes habilitantes” con las que el Chavismo había venido impulsando su plan de Gobierno, y a Pedro Carmona, dirigente empresarial, como nuevo “Presidente”. Los canales de televisión no tienen pudor en transmitir incluso conversaciones donde dirigencias opositoras, muy seguras de su éxito, explican el plan golpista. Algunos gobiernos (Estados Unidos, Canadá, Israel, Chile), le dan reconocimiento al nuevo gobierno de facto.

Durante el día 12 de abril, el Chavismo poco a poco retoma sus comunicaciones. La por entonces muy incipiente red de comunicación opera con las herramientas disponibles: llamadas telefónicas, mensajes de texto, y sobre todo, el “boca a boca” que va extendiéndose entre el polo Bolivariano. Se informa que Chávez no ha renunciado y que está secuestrado en lugar desconocido. Se comienzan a suceder protestas, respondidas duramente por la represión del Gobierno de facto. La oposición, entre tanto, da rienda suelta al revanchismo, y agrede a dirigencias, militancias y recintos vinculados al Chavismo. La Embajada de Cuba, donde se habían refugiado algunas dirigencias, es asediada con alta violencia. Durante la noche, suman y suman las protestas y barricadas alentadas por un “boca a boca” que se extiende con alta velocidad, en especial, entre los sectores y barrios populares. Algo similar ocurre entre la tropa y la oficialidad militante y adherente al chavismo bolivariano, develándose el plan golpista, la verdad sobre lo ocurrido, y la falsedad de la renuncia del Presidente Chávez. Entretanto, un silencio informativo total omite y calla lo que está sucediendo, tanto dentro como fuera de Venezuela.

Desde la mañana del sábado 13 de abril, el polo bolivariano se moviliza con la inquebrantable convicción de derrotar al Golpe. En Caracas, numerosas columnas chavistas se dirigen hacia el centro de la capital y el Palacio de Miraflores. Una parte de la dirigencia opositora, desprevenida y subestimando el poder del Chavismo, es sorprendida en el mismo Palacio, debiendo arrancar ante un cerco popular cada vez más masivo en las primeras horas de la tarde. Entre tanto, en los cuarteles y círculos militares, los militares chavistas van retomando el control, y se comienza a organizar el rescate y regreso de Chávez, a quien, luego de un paso por el Fuerte Tiuna en Caracas, había sido enviado a la a la base naval de Turiamo, en la Isla Orchilla. Retomado el control del Palacio e iniciado la retoma del control gubernamental, es juramentado Diosdado Cabello como Presidente Provisional. Se retoma el canal estatal Venezolana de Televisión, y la comunicación es restablecida.

Entre la noche del 13 de abril y la madrugada del 14, un grupo de comando rescata a Chávez desde la Isla Orchilla, y regresa a Caracas. Es trasladado al Palacio de Miraflores en helicóptero, donde lo espera una numerosa concentración, y donde también comienzan a regresar a sus cargos las dirigencias entradas tres días atrás en la clandestinidad forzada por el golpismo.

La derrota del Golpe significaría un ascenso e intensificación del proceso de transformaciones, como asimismo, la primera gran derrota de la oposición interna y externa contra la experiencia chavista bolivariana. También, la toma de conciencia de la crucial importancia de las comunicaciones, aspecto en el que se comenzarían a impulsar políticas de fortalecimiento de medios y redes de comunicación propios. La oposición, desnudada en sus propósitos y falta de límites, sufre un grave golpe a su credibilidad y legitimidad democrática. No cesaría en ello: a fines de ese año, desataría una nueva intentona desestabilizadora y golpista en forma de paro patronal y boicot petrolero, intentando detener, entre otras cosas, la política de nacionalización y siembra del petróleo. Tras meses de fuerte desabastecimiento y sabotaje económico, el “paro petrolero” es también derrotado.

Como es sabido, una historia que se ha repetido y ampliado una y otra vez… Hasta el día de hoy, sin éxito para la oposición interna y externa, y con una excepcional y conmovedora capacidad del pueblo chavista bolivariano en resistir ante las múltiples agresiones, bloqueos, e intentonas desestabilizadoras, injerencistas, y golpistas.

Ayer y hoy, “No pudieron ni podrán”… Viviremos y Venceremos.


Enlaces, videos, e información:

 

  • Documental de investigación con alto detalle, de los sucesos en Puente Llaguno y alrededores, “Puente Llaguno, claves de una masacre”:

 

  • Documental “Asedio a una Embajada”, sobre los sucesos en la Embajada de Cuba en Venezuela:

Abogado. Investigador en temas de Nuestra América, Derecho Constitucional, y teoría política.

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