Venezuela: Balance del 2019 desde la perspectiva de la clase trabajadora

Por Pedro Eusse

Secretario Nacional para el Movimiento Obrero y Sindical del PCV y Coordinador General del FNLCT

 

El año que está por concluir fue duro y exigente para la clase obrera y los pueblos de todos los países del planeta. La crisis mundial capitalista exacerba las contradicciones fundamentales y principales inherentes a un sistema basado en la explotación de unos seres humanos por otros: la contradicción entre el capital y el trabajo, entre el imperialismo y los países dependientes y entre las propias potencias imperialistas, unas por afianzar su tradicional hegemonía y otras por abrirse paso como potencias emergentes en la economía mundial, generándose conflictos y confrontaciones de alcance global, regionales y nacionales.

 

Las y los trabajadores y los pueblos de los distintos continentes se levantan en rebelión contra el gran capital monopolista y los gobiernos a su servicio, que imponen políticas de ajuste neoliberal, destruyendo derechos y cercenando conquistas democráticas para satisfacer las apetencias de las burguesías, en especial del capital financiero. Las huelgas y movilizaciones masivas en distintos países de Europa (Francia y Grecia como ejemplos) y en América Latina (Chile, Ecuador, Haití, Bolivia, Colombia), demuestran que millones de explotados y oprimidos, a pesar de los despliegues represivos, están dispuestos a dar la pelea por sus derechos y por el triunfo de la justicia social.

 

En Venezuela, se prolongó y agudizó la crisis del capitalismo dependiente y rentista, agravada al extremo por las agresiones multifacéticas del imperialismo estadounidense y sus lacayos. No obstante, el Gobierno Nacional continuó y consolidó su concepción reformista y pro-capitalista en el tratamiento de la crisis, sin producir ninguna respuesta de fondo para atacar y revertir la situación dramática que padecen las y los asalariados, las y los pensionados y nuestros campesinos pobres, víctimas de una hiperinflación sin precedentes y del creciente ataque de la patronal y de los terratenientes.

 

El que termina, es el año de la pulverización de los salarios, a causas de la indetenible devaluación (potenciada con la dolarización de facto) y las políticas iniciadas a finales del 2018 para reducir el costo de la fuerza de trabajo, aplanando las escalas salariales, dejando sin efecto las conquistas contractuales y echando a la calle a miles de trabajadores y trabajadoras, mediante despidos masivos directos y «suspensiones» autorizadas o permitidas, particularmente en corporaciones privadas de la producción y comercialización de alimentos y bebidas, imponiendo además condiciones ilegales de tercerización y desregulación de las relaciones laborales.

 

El ataque constante y creciente de la patronal contra el derecho al trabajo y contra el trabajo con derechos (que incluye las prácticas de represión y criminalización de las luchas obreras), se produce con la complicidad directa o indirecta de las autoridades del Ministerio del Trabajo, salvo excepciones, y con el beneplácito y la colaboración de la cúpula reformista de la central sindical hegemónica.

 

En ese contexto se debilita el proceso bolivariano de cambios iniciado en 1999, devenido en un proceso de reformas regresivas, desmontadas muchas de las conquistas alcanzadas en el período del presidente Chávez.
No obstante, las fuerzas clasistas y progresistas del movimiento obrero y sindical dan la lucha entendiendo que el enemigo principal son el imperialismo norteamericano y las fuerzas a su servicio, pero también asumiendo que el reformismo entreguista no garantiza la defensa de la soberanía nacional y popular, sino que por el contrario, favorece los propósitos de la gran burguesía que descarga sobre los hombros de las y los asalariados, todo el peso de la crisis.

 

En el marco de toda esa situación, el Frente Nacional de Lucha de la Clase Trabajadora (FNLCT), junto al PCV y otras fuerzas revolucionarias políticas y sociales, continúa y profundiza su lucha contra los ataques patronales, en defensa de todos los derechos laborales, por el respeto a las convenciones colectivas y a la libertad sindical, propiciando respuestas unitarias del movimiento obrero, campesino, comunero y popular para luchar en mejores condiciones contra la impunidad y las injusticias, derrotar el cerco económico imperialista y avanzar hacia la toma del poder para la clase obrera y el pueblo trabajador de la ciudad y el campo, en función de lograr una verdadera salida revolucionaria a la crisis.

 

En ese esfuerzo unitario, este año se logró un hecho muy positivo: poner en funcionamiento, con una importante y eficaz movilización nacional realizada el 31 de octubre, la Plataforma Unitaria por los Derechos del Pueblo Trabajador, instancia que debemos fortalecer en todo el país como instrumento aglutinante de todas las fuerzas obreras, campesinas, comuneras y populares, ganadas para la lucha con independencia y autonomía de clase.

 

En medio de las grandes dificultades que atraviesa nuestro pueblo, se han logrado también notables conquistas, tales como la asignación o mejor dicho el reconocimiento de los cargos fijos para las y los trabajadores al servicio de Barrio Adentro, así como la reversión, al menos parcial, de actos de criminalización de luchas obreras, logrando sacar de centros de detención policial a algunos trabajadores víctimas de tales prácticas, que debemos abolir definitivamente en Venezuela.

 

El nuevo año nos plantea mayores retos y desafíos, porque la crisis tiende a agudizarse, por tal razón debemos hacer mayores y mejores esfuerzos por fortalecer al FNLCT en las distintas regiones, dando la batalla contra todas las maquinaciones antiobreras que realizan los patronos privados y públicos.

 

Para el año 2020 nos proponemos dotar a la clase trabajadora venezolana de un instrumento sindical clasista, mediante la posible reactivación de la Central Unitaria de Trabajadores de Venezuela (CUTV), lo que elevaría la calidad de nuestras luchas en defensa de los derechos laborales, acumulando fuerzas por la derrota de la patronal, del Estado burgués y de todo el sistema capitalista, contribuyendo al fortalecimiento del sindicalismo clasista internacional. También en el nuevo año realizaremos mayores actividades que contribuyan a incrementar la formación integral y la conciencia de clase de las y los trabajadores.

 

Hermanos y hermanas de clase, no desmayemos ante la crueldad de los capitalistas y sus serviles, no nos rindamos, unamos nuestras luchas, incrementemos la solidaridad entre nosotros, fortifiquemos nuestras organizaciones y planifiquemos bien nuestras acciones, el futuro será de los que luchan por la justicia social. ¡Unidos venceremos!

 

 

Imagen extraída de prensapcv.wordpress.com

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